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Prueba de producto
ESTABILIZACIóN LOW-COST

Manfrotto Modosteady: análisis

 
27
JUN 2011

Dotado de un peculiar e ingenioso diseño y con un precio bastante moderado, el Manfrotto Modosteady sigue siendo -pese a que lleva ya bastante tiempo en el mercado- uno de los trípodes para vídeo más originales y polivalentes del momento. La clave está en su capacidad para emular tres tipos distintos de soporte, entre los que destaca por méritos propios su curiosa faceta de "steadicam" de bajo coste.

Aunque la oferta de trípodes con diseños y habilidades de lo más variopintas se ha multiplicado en los últimos años, dar con un soporte para grabación de vídeo que no sea muy aparatoso ni muy caro continúa siendo una misión complicada. Más aún si pretendemos dar con algo que ejerza de "steadicam": el prespuesto en este caso se dispara considerablemente.

Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Es en este contexto en el que el Manfrotto Modosteady se presenta como una interesante alternativa para presupuestos ajustados. Gracias a la colaboración de DigitalToyShop, en QUESABESDE.COM hemos podido probar este soporte tanto con videocámaras como aprovechando la función de grabación de vídeo HD que lucen ya la mayoría de cámaras fotográficas.

Un auténtico "transformer"

Al sacar por primera vez el Modosteady de su envoltorio cuesta creer que se trata realmente de un soporte para videocámara. De hecho, es prácticamente imposible adivinar qué es lo que tenemos en las manos si no disponemos de información previa.

Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Y es que, gracias al efectivo sistema de plegado que luce, este curioso artilugio es capaz de reducir su tamaño hasta convertirse en un pequeño bulto fácilmente transportable, con un comedido peso de unos 400 gramos.

Es sólo al desplegarlo cuando el Modosteady empieza a manifestarse como lo que es: un sorprendente conglomerado de trípode, soporte para hombro y una suerte de "steadicam".

Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Teniendo en cuenta su precio, de unos 100 euros, no cabe esperar muchos materiales nobles en su construcción, así que el plástico es prácticamente el único elemento usado. Pese a ello, el soporte transmite una sensación bastante buena y parece razonablemente resistente.

Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Habría que ver, eso sí, cómo puede afectar el paso del tiempo a la dureza de las juntas y articulaciones que sirven para proceder al plegado del Modosteady, que probablemente se acaben aflojando con su progresivo uso.

El Modosteady viene equipado con una zapata para trípode que el propio fabricante ha bautizado como de rápida liberación, si bien habría que matizarlo un poco. Y es que pese a que se encaja y desencaja con cierta facilidad, para asegurarla o quitarla del todo es necesario enroscar o desenroscar casi por completo una de las piezas del cabezal.

Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

También echamos mucho de menos la presencia de un nivel de burbuja en el cabezal para facilitar el correcto equilibrio del equipo. Un detalle interesante que además no hubiera encarecido demasiado el producto.

"Steadicam" para bolsillos pequeños

Sin duda alguna la característica más atractiva del Manfrotto Modosteady es la posibilidad de usarlo como si se tratara de un soporte "steadicam", un invento que revolucionó el cine a mediados de los 70 y que tuvo su principal plataforma de lanzamiento en la película de Stanley Kubrick "El resplandor".

Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Sin ahondar en demasiados conceptos técnicos, los soportes "steadicam" se basan en un cabezal basculante que, unido a un sistema de pesos, busca contrarrestar los movimientos ocasionados al operar con la videocámara en la mano o al hombro, especialmente mientras andamos, subimos escaleras o realizamos movimientos panorámicos.

Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Teniendo en cuenta el precio habitual de este tipo de soportes, no podemos esperar de este Modosteady los mismos resultados que vemos en el cine o la televisión. Aun así, el trípode consigue un curioso efecto de estabilización siempre y cuando usemos con él cámaras de menos de 750 gramos y realicemos movimientos suaves y fluidos.

Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Para conseguirlo primero hay que someter al Modosteady a un proceso de equilibrado que resulta francamente complicado la primera vez. La idea es encontrar el ángulo perfecto del brazo que alberga los contrapesos y regular el desplazamiento horizontal de la zapata.

En cuanto a los resultados, cabe decir que la efectividad del Manfrotto depende bastante de la pericia del camarógrafo, así como de la efectividad del sistema de estabilización de la cámara (en este caso, hemos usado una Canon XA10).

Soporte para hombro y trípode

Girando la zapata y la cámara 180 grados y variando el ángulo de su brazo extensible, el Manfrotto Modosteady se convierte en un singular soporte para hombro. El objetivo de esta configuración es mantener la cámara a cierta distancia y apoyada firmemente contra el cuerpo para ganar así cierta estabilidad.

Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Lamentablemente, la suma del peso de la cámara y el soporte Manfrotto provoca que esta postura, aunque cómoda, resulte rápidamente muy cansada para el brazo. Aunque con el brazo más plegado y con la cámara más cerca de nosotros conseguimos una posición más relajada, es cierto que se trata de una postura interesante para un determinado tipo de tomas y nunca está de más contar con esta opción.

Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El Manfrotto Modosteady también puede usarse como un trípode convencional. En la imagen, con una Panasonic Lumix DMC-G3.

La última configuración que ofrece el Modosteady es la de trípode convencional. Tirando de una pieza situada en la base de la empuñadora, ésta se despliega en tres partes que ejercen la función de patas.

Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además, en este caso podemos usar el brazo extensible para, una vez aflojado el cabezal, realizar movimientos panorámicos con la cámara.

Un accesorio interesante

El Manfrotto Modosteady puede adquirirse por un precio razonable (unos 100 euros en DigitalToyShop, sin ir más lejos). Aunque de entrada podría parecer una cantidad algo elevada, no lo es tanto si la comparamos con lo que cuestan algunos soportes para hombro o sistemas "steadicam". Y es que, tras probarlo unos días, hemos podido constatar que este Modosteady emula estas dos soluciones con cierta solvencia.

Manfrotto Modosteady
Manfrotto Modosteady
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si bien es cierto que un accesorio como éste tenía mucho más sentido cuando se lanzó al mercado (las videocámaras de entonces no contaban con los potentes sistemas de estabilización que integran ahora), no cabe duda de que puede tratarse de un atractivo complemento para los videógrafos más creativos. Incluso para aquellos que experimentan con la grabación de secuencias con cámaras de fotos de óptica intercambiable.

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