• Frantisek Drtikol: del alma al arte
  • Karel Cudlín: dos décadas de Europa postsoviética
Agenda fotográfica

Del contacto a la foto de la mano de Manel Armengol

 
10
JUL 2013
Ivan Sánchez   |  Barcelona

"Contactos", del fotoperiodista Manel Armengol, es la propuesta de la barcelonesa Galería Tagomago para Circuit 2013. Una exposición que pretende acercar al espectador el trabajo de edición del renombrado fotógrafo catalán en la época del negativo, y que pone en evidencia las diferencias con los actuales procesos de edición. De esos contactos, tomados entre 1976 y 1979, se desprende una forma de trabajar diferente y mucho más pensada que la que impera a golpe de píxel hoy día.

Las muestras fotográficas nos convierten en espectadores de la excelencia de sus autores gracias a un exhaustivo trabajo de comisariado y edición. Sin embargo, en ocasiones puede ser más gratificante -y sin duda mucho más pedagógico- tener la posibilidad de contemplar el proceso que ha alumbrado esas fotos que luego nos quedarán grabadas a fuego en la pupila. Es el caso de "Contactos", de Manel Armengol.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
Armengol en persona muestra sus fotos a una visitante de la muestra.

La muestra se centra en el periodo situado entre 1976 y 1979 en Barcelona, cuando la Transición daba sus primeros pasos (erróneos en muchos casos). Se trata de 17 fotografías acompañadas de sus respectivas hojas de contactos, en las que puede verse el resto de disparos que acompañan a la foto finalmente expuesta o que fue publicada en su momento. Y es ahí donde radica el verdadero interés de la exposición, pues el espectador es capaz de ver el trabajo previo y las imágenes descartadas, por las que Armengol discurría hasta dar con la foto buena.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

A aquellos que han trabajado sólo en digital les sorprenderá el escaso número de disparos que por aquel entonces solían hacerse. También el mínimo error en la medición de la luz. Algo impensable hoy día, cuando es habitual ver -más bien oír- a fotógrafos usando el modo de ráfaga incluso en los retratos promocionales de un acto cultural, o comprobando en la pantalla el buen estado de la exposición.

Foto: Manel Armengol
Una de las fotos más reconocibles de Armengol -comentada en su día por el mismo autor para QUESABESDE.COM- junto a la hoja de contactos con marcas realizadas por el fotógrafo. | Foto: Manel Armengol

Las manifestaciones por el Estatut d'Autonomia catalán de 1977, las represiones policiales, retratos de artistas como Joan Miró o de una mujer anónima en la calle... Armengol desgrana con anotaciones, señales, marcas y reencuadres el proceso de edición.

Uno o dos carretes

Un proceso artesanal marcado por el paso por el laboratorio y que resulta inevitable comparar con el que hoy día brinda la tecnología digital. Más allá de la naturaleza de ambos medios, del uso de químicos y cubetas o de softwares de edición y retoque, y de las diferencias en tiempo e inmediatez, lo que más llama la atención es el número de instantáneas.

En efecto, antes era común utilizar un carrete por tema, dos si se trataba de una noticia de primer orden. Pero también podían cubrirse dos actos sencillos con un único rollo. 36 fotos, y listo. 72, en algunas ocasiones.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

Hacer de la necesidad virtud. Resulta muy oportuno aquí el refrán, pues no detectamos en estos contactos errores de exposición y todos los temas aparecen bien resueltos. Hay situaciones límite, como la carga policial contra unos manifestantes, resuelta con sólo nueve disparos, más de la mitad perfectamente publicables. O la docena de disparos para resolver el mencionado retrato de Joan Miró, con varias poses diferentes.

Inaugurada a mediados de junio, la muestra podrá visitarse en la Galería Tagomago de Barcelona hasta el 20 de julio.

Artículos relacionados (1)
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar