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Martín Gallego.-
Aunque elegir una bolsa para trasportar el equipo fotográfico parece una decisión sencilla -al menos comparado con elegir la cámara y las ópticas-, basta acercarse a cualquier tienda para descubrir que la amplia oferta y variedad de modelos y precios puede complicarnos la misión.
Por eso hemos decidido fijarnos un presupuesto módico de entre 50 y 100 euros y elegir un par de modelos de algunas de las marcas más representativas de este segmento en los apartados de bolsas y mochilas fotográficas. Suficiente para los que empiezan con un equipo no muy amplio y para abarcar la mayoría de situaciones.
Ni que decir tiene que esta pequeña muestra es sólo una selección personal de los interminables catálogos de Lowepro, Tamrac y Crumpler en cada categoría. Además de la variedad de colores, casi todas disponen de modelos un poco más pequeños o un poco más grandes para adaptarse a la cantidad de equipo que tenga cada usuario.
Pese a que nuestra intención era incluir también algún modelo de Kata, finalmente no fue posible conseguir material de prueba a través de Cimat Foto, su importador oficial para España.
- Bolsas de hombro
La ciudad es su hábitat y los paseos cortos, su fuerte. Son ideales para aquellas personas que disponen de una cámara réflex y uno o dos objetivos. No son recomendables para usuarios con mucho equipo, ya que cargar todo su peso en un solo hombro no resulta especialmente cómodo.
Su principal ventaja es que permiten sacar y volver a meter en ellas el equipo sin que tengamos que descolgarlas, y con todo a la vista. Su espacio puede dar incluso más de sí si somos los propietarios de una SLR pequeña o de una de las nuevas cámaras de ópticas intercambiables sin espejo. Además, lucen unos precios muy moderados.
Lowepro Nova 140 AW
La más pequeña de esta comparativa. Cabe en ella una cámara réflex de dimensiones contenidas y un objetivo o un flash adicional. Muy bien construida, dispone de una funda en caso de lluvia.
Lowepro Nova 140 AW


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La cinta, con acolchado en la zona del hombro, puede desmontarse para usar la bolsa como riñonera, por ejemplo. Dispone de multitud de bolsillos internos y externos, y su distribución interior es totalmente configurable.
Precio aproximado: 40 euros
Tamrac Explorer 200
Tiene la capacidad ideal para un equipo medianamente completo: una réflex y un par de objetivos (o un solo objetivo y un flash). Dispone de un accesorio externo con una funda para la lluvia.
Tamrac Explorer 200


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Está muy bien construida, con cierres y cremalleras de calidad. La cinta es desmontable, con acolchado en la zona del hombro. Tiene multitud de bolsillos y la distribución interior es configurable e incluso permite hacer dos pisos de accesorios, si fuera necesario.
Precio aproximado: 60 euros
Crumpler 210 Daily S
La reina del diseño. Por fuera no parece una bolsa fotográfica, y eso a veces tiene sus ventajas. Si bien aparenta disfrutar de unas dimensiones generosas, ve reducida su capacidad a una réflex y un objetivo grande debido a que tiene una cubeta interior extraíble de un grosor considerable.
Crumpler 210 Daily S


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No nos ha parecido muy práctico el bolsillo delantero, ya que ofrece poca capacidad y es difícil de abrir. No tiene funda para la lluvia, pero es impermeable (comprobado). Su construcción -y todo lo relacionado con el apartado textil- es exquisita. La cinta no es desmontable, pero sí lo es el acolchado para el hombro. La distribución interior apenas es configurable.
Precio aproximado: 100 euros (aunque ahora mismo puede encontrarse por unos 50 euros en la tienda Crumpler de Madrid)
- Mochilas
Más indicadas para aquellas personas que disponen de bastante material y no renuncian a llevarlo encima. Además, son ideales para el campo o caminatas largas. Dotadas normalmente de un espacio adicional -además del dedicado al equipo fotográfico-, este hueco puede resultar muy práctico para accesorios o enseres propios de una salida al monte.
Disponibles en todos los tamaños y configuraciones, para no salirnos del presupuesto hemos optado por modelos pequeños y medianos en los que no cabría -además de nuestro equipo fotográfico- un ordenador portátil.
Tamrac Adventure 6
Es la más pequeña y ligera de las mochilas probadas. En la parte inferior tiene capacidad para una réflex y dos objetivos pequeños o uno grande y su distribución es configurable. El bolsillo superior es de espacio único, suficiente para llevar ciertos utensilios.
Tamrac Adventure 6


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Todas las cremalleras llevan protección antilluvia, y aunque no es impermeable, soporta bien las salpicaduras o la lluvia ocasional. La ergonomía de la mochila es muy buena. Lleva un tensor de pecho y de cintura que garantiza una buena sujeción sin movimientos durante el transporte. Dispone, además, de bolsillos laterales y uno frontal.
Precio aproximado: 60 euros
Lowepro Fastpack 200
La más grande de las tres mochilas probadas. En la zona inferior tiene capacidad para una réflex, tres objetivos y un flash. El bolsillo superior, sin divisiones, es muy grande, de unos 7 u 8 litros de capacidad, aproximadamente.
Lowepro Fastpack 200


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Dotada de dos asas casi rectas y sin tiras de pecho ni cintura, su ergonomía no es muy buena. El sistema de apertura de la zona de la cámara está bien resuelto, ya que si abrimos la cremallera parcialmente accedemos sólo a la cámara, mientras que si la abrimos del todo aparece el resto del material. Sencillo y práctico.
No es impermeable, pero soporta bien el agua de modo ocasional. Su distribución interior puede configurarse y ofrece suficientes bolsillos.
Precio aproximado: 85 euros
Crumpler Muffin Top (Half Photo)
De nuevo, el diseño es el más original y el que menos pistas da sobre el material fotográfico que transportamos. Aunque no tiene un espacio con cremallera específica para ello, en su interior consta de un bolsillo justo tras la espalda que podría alojar un portátil pequeño.
Crumpler Muffin Top (Half Photo)


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En la zona inferior caben una réflex y un par de objetivos de tamaño mediano o tres pequeños, Cuando abrimos la cremallera, la cubeta con la cámara bascula un poco hacia fuera facilitándonos el acceso al material.
El bolsillo superior, de espacio único también, tiene una capacidad similar a la de la Lowepro Fastpack 200 (bastante grande, por tanto). Es impermeable, y sus tiras con tensor de pecho ayudan a la ergonomía general.
Precio aproximado: 110 euros
- Bandolera o mochila cruzada
Aunque todavía no hay mucha variedad de marcas y modelos, es ésta una opción a tener en cuenta, ya que aúna características de mochilas y bolsas.
Con sólo un asa ancha que pasa cruzada sobre el pecho, podemos transportar casi tanto material como en una mochila y además es posible extraer la cámara sin tener que quitárnosla, como si de una bolsa se tratara.
Lowepro Slingshot 200 AW
La parte interior de esta mochila es configurable y tiene capacidad para una réflex y cuatro objetivos medianos, además de un bolsillo superior para una segunda cámara u objetos de uso personal.
Lowepro Slingshot 200 AW


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Dispone de una funda para lluvia, las cremalleras están pensadas para garantizar la impermeabilidad del conjunto y cuenta con sujeciones para llevar un pequeño trípode. Su ergonomía es excelente, ya que además del asa principal, muy ancha, dispone de una segunda tira cruzada más estrecha para sujetar mejor la bolsa al cuerpo.
Precio aproximado: 90 euros

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