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Con texto fotográfico

"Contar historias es una droga demasiado potente" Lorenzo Moscia

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Foto: Lorenzo Moscia
25
DIC 2014
Declaraciones obtenidas por Roger Boix

En su primer caso como abogado, Lorenzo Moscia vio como su cliente se desvanecía frente a él, víctima de un infarto fatal, en los tribunales de Roma. Puede decirse que Moscia empezó con mal pie en el mundo de la abogacía, pero la suya ha resultado ser una trayectoria profesional muy alejada de la toga. Reconvertido a fotógrafo tras viajar varias veces a la Isla de Pascua e instalarse definitivamente en Chile, este autor romano ha firmado interesantes reportajes gráficos con Latinoamérica como denominador común. En su completo porfolio hay sitio incluso para dos documentales que han recibido varios premios y de los que él mismo ha compuesto la banda sonora.

Lorenzo Moscia

La fotografía entró en mi vida poco a poco y tarde. Tenía unos 24 años y me gustaba hacer vídeos. Durante mi primer viaje a Rapa Nui [la Isla de Pascua] estaba grabando sobre una roca, y una ola me estropeó la pequeña cámara de vídeo. Un primo me había prestado una Pentax con un objetivo, y así empecé a sacar fotos.

De regreso a Roma, de todos los rollos que había usado, solo dos o tres tenían fotos expuestas decentemente. Pero fueron suficientes para realizar un artículo que fue publicado en una revista de Milán. Me pareció un milagro recibir dinero por algo que hice sin pensar.

Con los rapanui [o pascuenses] en el corazón pasé los diez meses de servicio militar obligatorio, y finalmente pude regresar a Chile para realizar una exposición y un libro. Ya nunca más volví a los códigos civiles y penales. Creo que el hecho de poder contar historias, conocer realidades es una droga demasiado potente para dejarla y volver a encerrarse en una oficina con una corbata al cuello.

Hice esta foto durante mi primera visita a La Habana en verano de 2005. Forma parte de un reportaje que fue publicado por la revista Chilena Fibra que se llamó ‘Habana al instante’. Hacía poco que había dejado mi carrera de abogado en Roma y me había trasladado a Santiago de Chile, desde donde cubría América Latina para la agencia italiana Grazia Neri. América del Sur, sus paisajes y sobre todo su gente están fuertemente relacionados con mis primeros años tras la cámara.

En este continente descubrí que ser aceptado por un grupo de gente te abre infinitas maneras de poder construir visualmente una historia. ‘Winterreise’, el trabajo de 1999 del fotógrafo francés Luc Delahaye, ha representado una inspiración en este sentido. Es fundamental entablar amistades con el fin de estar tranquilos en el momento de colgarse la cámara al cuello. Y usar un cuerpo y un objetivo -dos como máximo- para poder infiltrarse y contar una historia desde dentro.

"Es fundamental entablar amistades y usar un cuerpo y un objetivo -dos como máximo- para poder infiltrarse y contar una historia desde dentro"

Entonces usaba una Contax G2 con un 28 y un 46 milímetros, cargada con rollos de color 400 ASA forzados a 1.600. Además de tener unos buenos colores saturados, me permitía trabajar con luz escasa.

Esta foto de un chico sobre una cama de ladrillos la saqué después de un toque de santo, una ceremonia religiosa en un un solar de Centro Habana. En Cuba un solar es un lugar donde viven muchas familias que a veces comparten un solo baño. ‘Puedes sacar fotos en este cuarto hasta que yo lo diga.’ Así me había recibido el santero de la ceremonia.

Estos tipos de ceremonia en los que a veces la gente cae en trance ya habían sido retratados, y lo que me gustó más fue el entorno, los personajes con los que me quedé en el solar después de la ceremonia. Dormí en un colchón, y por la mañana, antes de irme, vi en una habitación del pasillo a este muchacho sobre una cama mientras miraba un ventilador buscando la inspiración para levantarse y empezar el día.

Ya casi todo el mundo en el solar me conocía y sabía que andaba con una cámara, así que él ni siquiera me miró cuando apunté y disparé. Fue ya de vuelta a Santiago de Chile, cuando revelé la foto, que me di cuenta de que el colchón se apoyaba sobre unos ladrillos, un aspecto fundamental de la imagen.

A veces es necesaria la presencia de un contacto, alguien que te pueda acompañar y guiar en ciertas situaciones. Con el tiempo también he descubierto que distintos entornos humanos se repiten, bien sea entre un grupo de marineros de un buque de carga, unos militares, unos policías o unos traficantes de una favela. En todos esos casos hay el líder, el curioso, el observador silencioso, el violento paranoico que sutilmente te amenaza, el que te confía todas sus desgracias...

cuba la habana
Foto: Lorenzo Moscia
cuba la habana
Otras imágenes de La Habana íntima de Moscia. "Yo soy un completo forastero, un intruso con una cámara colgada al cuello que anhela nada más y nada menos que robarles de alguna forma instantes de sus vidas." | Foto: Lorenzo Moscia

La idea es poder entrar en estas tribus y empezar a sacar fotos solo cuando realmente siento que formo parte de una situación determinada. Quizá el método sagrado para actuar entre estas diversas tribus es tener consciencia de que hay reglas que te imponen y que tienes que acatar y sobre todo respetar.

Una vez, estando con un grupo de mapuches, una comunidad indígena del sur de Chile, el jefe me prohibió tajantemente sacar fotos mientras se realizaba un guillatún. Se trata de una ceremonia religiosa típica de esta etnia en que varias familias sacrifican una vaca, le sacan el corazón y vierten la sangre en la tierra para pedir y augurar una buena cosecha. El ritual duró varios días y se comía y dormía en un gran círculo. Yo puede participar en él gracias a una familia de mapuches que me hospedó durante un tiempo.

Durante el amanecer del segundo día, con una luz espectacular y la comunidad medio dormida, agarré mi cámara de rollos y silenciosamente empecé a disparar. Unos minutos después, desde arriba de una colina cercana, vi a un hombre sobre un caballo que bajaba galopando: era el jefe, que me había visto, y tirándome casi el caballo encima me amenazó con echarnos a mí y a toda la familia. ‘¡Te avisé y me traicionaste!’ Ni te cuento cómo me sentí aquella mañana…

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

Fuentes y más información
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Gali Tibbon
30 / JUN 2011
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