Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
Actualidad

Los 7.500 libros del fondo de Kowasa buscan un nuevo propietario

6
7
ABR 2016
Texto y fotos: Ivan Sánchez   |  Barcelona

Los peajes que viene cobrándose la crisis comienzan a ser ya difíciles de enumerar. Hace un año, el cierre de Kowasa fue uno de los más sonados dentro de la órbita barcelonesa y del mundillo de la fotografía. Hubert de Wangen, propietario de esta histórica librería especializada del centro de la ciudad condal, explica resignado que “desde el principio de la crisis las ventas bajaron más de un 50%”.

Y un año después, ¿qué queda de Kowasa? Wangen nos abre las puertas de la planta baja que albergaba la librería, el primer piso donde estaba la galería y el patio donde se celebraban las inauguraciones. El inmueble está a la venta en una ubicación inmejorable del Eixample barcelonés.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
Hubert de Wangen, propietario de Kowasa.

Y claro, quedan los libros: más de 11.000 volúmenes, que se reparten entre 7.500 títulos y sus duplicados. “Los estamos separando para tener un fondo compuesto por un título de cada libro”. Entre ellos hay más de 1.800 descatalogados, unas 3.000 monografías (varias también descatalogadas), antologías, catálogos, libros de fotoperiodismo, desnudo, retrato, técnica, revistas… También un libro de Man Ray en perfecto estado cuyo precio sobrepasa los 2.000 euros.

Amazon llegó con fuerza en el peor momento, se lamenta Wangen. “Internet y Amazon nos dañaban mucho. Creo que con este sistema la ocupación del librero va a desaparecer, porque no somos lo bastante competitivos. Muchos clientes venían aquí para ver el libro, y si les gustaba, lo compraban en Amazon. Esta fue principalmente la causa de nuestro cierre.”

El floreciente mundo del fotolibro también puso su granito de arena. El autor edita su propio libro, y por norma general evita a la editorial, al distribuidor y al librero. “Nosotros nos enterábamos muchas veces cuando el libro estaba agotado, así que nos quedábamos sin él”. Y eso, apunta Wangen, requería visitar muchas de las ferias donde se presentan los fotolibros.

kowasa hubert de wangen
Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
kowasa hubert de wangen
Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
kowasa hubert de wangen
Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

"Muchos clientes venían aquí para ver el libro, y si les gustaba, lo compraban en Amazon. Esta fue principalmente la causa de nuestro cierre"

Pese a que su valor cultural es incalculable, Wangen le ha puesto un precio al fondo de Kowasa: “Consideraré toda oferta por encima de los 100.000 euros. Es un chollo, porque sale a poco más de 10 euros por título y los hay que cuestan 2.500 euros”. Una valoración estimada a partir de su PVP arroja un valor que se aproxima a los 225.000 euros.

Preguntado por cuál sería el destino idóneo de estos 7.500 libros, este alsaciano explica que “tendría que ser una institución, privada o pública, que quiera empezar una biblioteca especializada. Es una base magnífica”. Pero lo cierto es que corren tiempos difíciles para la cultura. En el ámbito privado instituciones como la Fundación Mapfre, Foto Colectania y la Fundació Vila Casas han desestimado lanzar propuestas. Otros rebajaron a la mitad su oferta en el último momento.

La otra cara de la moneda son las administraciones: “Es un desastre. La única excusa que dan siempre es que no tienen dinero. Muy buenas intenciones, pero no llevan nada a cabo.” Wangen no guarda un buen recuerdo de sus negociaciones con la Generalitat de Cataluña: “He ido a ver a Mascarell [conseller de Cultura entre 2010 y enero de 2016] un par de veces… No me hables de Mascarell.”

kowasa hubert de wangen
Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
kowasa hubert de wangen
Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

"Consideraré toda oferta por encima de los 100.000 euros. Es un chollo, porque sale a poco más de 10 euros por título y los hay que cuestan 2.500 euros"

Aún le queda pendiente hablar con el nuevo concejal de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona. Pero la dificultad estriba en cómo ponerle precio al lote: “Ellos querrían hacer una valoración propia, pero no encuentras a nadie que la sepa hacer. Yo he calculado lo que he gastado en estos libros, he restado mi margen del 35% y he dividido ese precio por dos.”

Una opción interesante sería “encontrar un sponsor que quiera comprarlo y regalarlo al MNAC [para el futurible Centro de Fotografía del que se viene hablando hace algunos años] a cambio de alguna contrapartida. Si estos libros estuviesen disponibles en una biblioteca, sería un plus enorme para Barcelona”.

El resto de libros, los duplicados, en breve estarán en depósito en un local adjunto a la nueva galería de arte que el historiador y comisario de fotografía Juan Naranjo ha abierto en la calle de Casanova, también en Barcelona.

Por su parte, Wangen mantiene una colección propia. “Me gustaría quedarme con muchos más, pero entonces el fondo perdería mucho valor”, reconoce. Como contrapartida a la nostalgia que le provoca tener que desprenderse de ellos, la galería de Kowasa le ha reportado una vasta colección de fotografías que supera los mil ejemplares. Sobre todo de autores europeos entre los años 25 y 55 del pasado siglo.

Artículos relacionados (1)
6
Comentarios
Cargando comentarios