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Prueba de producto
MONOLITO TELEFóNICO

LG Mini GD880: análisis

 
13
JUL 2010

Distinto dentro de lo mundano. Si no fuese por su curioso diseño, el LG Mini GD880 no sería más que un móvil de gama media del montón. De esos que usan un sistema operativo marca de la casa y sobre los que el fabricante a veces ni siquiera publicita qué procesador lleva o cuánta memoria RAM tiene. Sí que presenta algunos puntos de software más propios de los smartphones de gama alta, pero si algo lo hace distinto es su aspecto minimalista y poligonal. Un diseño que recuerda al monolito de la película "2001: Odisea en el espacio".

Anunciado por LG el pasado mes de febrero, el Mini GD880 no es un terminal a la última en lo que a prestaciones se refiere. Se mueve más bien en esa franja intermedia de teléfonos táctiles "semi-inteligentes" del estilo del Samsung Jet S8000 o el HTC HD Mini. Y lo hace jugando la baza del atractivo visual, presentada además con un contenido precio libre de casi 310 euros, financiables ya en España por Movistar, Vodafone, Orange y Yoigo.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

A pesar de sus limitaciones técnicas, el equipo brinda una experiencia de usuario decente. O al menos superior a lo habitual en un sistema operativo tan emblemático como Symbian, visto recientemente en nuestro análisis del Nokia X6 16 GB. Aunque nada comparable al iPhone o a un buen Android. Y en cualquier caso, la primera parada obligatoria para hablar sobre el Mini GD880 no es otra que la de su diseño.

Belleza sin curvas
El Mini lleva al extremo el formato tableta. Un término usado para referirse a cualquier móvil de diseño monobloque, pero que en este caso es literal. Hasta el punto de que el terminal puede mantenerse en pie por sí solo sin importar por qué lado de su perímetro lo apoyamos. Las esquinas están algo redondeadas, quizás para evitar hacernos daño con el teléfono accidentalmente. Pero a diferencia de otros móviles de aspecto monolítico (véase el iPhone 4), el Mini construye su silueta casi con ángulos rectos.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Su peculiar forma viene secundada por un porte muy equilibrado. La propia LG vende este modelo como un teléfono táctil al que no le sobra tamaño (102 x 47,6 x 10,6 milímetros) ni peso (99 gramos). Y lo cierto es que lo han conseguido. No es la opción mas ergonómica del mercado, pero tampoco hay grandes incomodidades a la hora se sujetarlo a una mano y llevárnoslo a la oreja (y los bordes no resultan poco ergonómicos, como pasa con el HTC Legend).

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además, cuenta con un acabado bastante cuidado y elegante. Las caras trasera y frontal son completamente planas. La primera es una tapa de plástico gomoso, con el objetivo de la cámara completamente desprotegido en una esquina; la segunda carece de botones físicos, cubre la pantalla con una lámina de cristal antiarañazos y está rematada en su parte superior con una fila de metal.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Este último material, que parece aluminio, se repite en todo el perímetro del equipo con excepción de la cara inferior, estriándose con líneas verticales en los bordes de la izquierda y la derecha. A lo largo de esta zona de aspecto plateado van apareciendo controles y conexiones, como el botón disparador de la cámara y los controles de volumen, cuyas superficies imitan el acabado en trama que los rodea.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El lateral derecho incluye un acceso externo a la ranura de tarjetas microSD bastante cómodo, usando una compuerta deslizante como sistema de apertura y cierre. Y en la zona superior, justo entre el botón de encendido y apagado y la salida de audio de 3,5 milímetros, tenemos un puerto micro-USB protegido por una pestaña.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

De su conjunto, podemos echar de menos la funcionalidad de los clásicos botones frontales, pero lo cierto es que casi siempre tendremos botones virtuales en la parte baja de la pantalla.

Manejo táctil, pero despacio
La resolución de la pantalla, unos 854 x 480 píxeles quizás algo excesivos para sólo 3,2 pulgadas de diagonal, es uno de los puntos que más llaman la atención en la ficha técnica del Mini. Pero el fabricante ha sabido manejar bien este extra de definición, evitando que el tamaño de los elementos menguase (al menos en la interfaz de usuario). Y en cualquier caso, la mayor singularidad del panel táctil radica en que, por así decirlo, es de efecto ligeramente retardado.

La tecnología capacitiva le otorga una buena sensibilidad y gestos multitáctiles. Pero luego uno hace el gesto de la pinza para acercar el zoom en una imagen, y resulta que la orden no se ejecuta al instante. No hay más que fijarse en cómo responden las transiciones laterales: arrastramos el dedo de izquierda a derecha (o viceversa), y los elementos comienzan a moverse una fracción de segundo más tarde de lo que deberían.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Esto seguramente se debe a que el Mini anda algo corto de potencia gráfica o procesador. Y el hecho de que LG no proporcione ningún dato sobre éstos y otros puntos de su equipamiento, no hace más que aumentar nuestras sospechas. A pesar del retraso, al menos el manejo táctil es completamente gradual. Es decir, los gestos no son como un comando que simplemente lance una acción u otra, sino que admiten niveles intermedios tanto de zoom como de "scroll".

Las letras del teclado QWERTY virtual resultan algo pequeñas. En parte por culpa del tamaño de pantalla, pero también por el uso de un formato chicle -con espacios de separación entre las teclas- que no viene muy a cuento en un móvil. Sea como fuere, lo cierto es que hay que entrenar bastante con él para mejorar la velocidad de escritura. Sobre todo porque también aquí se produce ese pequeño retraso entre que pulsamos la pantalla y se ejecuta la orden correspondiente.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Quesabesde
El teclado QWERTY virtual del Mini incluye teclas para la letra eñe, copiar y pegar texto, cambiar el idioma del teclado y activar o desactivar la escritura predictiva.

Además, en demasiadas ocasiones este teclado sencillamente no está disponible, quedándose con la forma del clásico teclado alfanumérico en posición vertical. Sucede, por ejemplo, al realizar búsquedas en Google desde el widget de escritorio. En favor del QWERTY, citar que tiene unas teclas de apoyo bastante útiles. La que contiene el rótulo "Cursor Rectangular", por ejemplo, nos permite seleccionar partes de lo que llevamos escrito simplemente arrastrando el dedo sobre los caracteres.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En cuanto a las virtudes de visualización de la pantalla, lo cierto es que el extra de resolución reduce mucho la pixelación habitual. Pero no conviene olvidar que estamos ante un panel LCD clásico, un paso por detrás de soluciones como la tecnología AMOLED en brillo, ángulo de visión o colores representados (en este caso, nos quedamos en unos 256.000).

De clase media (o M-Class)
Aunque el Mini no use ningún sistema operativo "conocido", sí que lleva una interfaz con muchos de los elementos que podemos encontrar en plataformas como Android o Windows Mobile. Se trata de una versión simplificada de S-Class, interfaz propia que LG usa en muchos de sus terminales. En este caso, se pierde el cubo 3D que emplean equipos como el LG Arena KM900, y las pantallas principales se reducen a tres.

Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde
La pantalla de desbloqueo y los tres escritorios principales del Mini.

Como ya hemos vistos en tantos y tantos smartphones, estas tres pantallas vienen a ser como tarjetitas entre las que movernos lateralmente arrastrando el dedo, dispuestas en este caso como en una ruleta continua (es decir, se puede pasar de la tercera pantalla a la primera, en lugar de tener que volver atrás y pasar por la segunda). La mayor parte del espacio se puede personalizar, pero en la parte inferior hay varios elementos siempre inalterables.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como apuntábamos antes, los clásicos botones verde y rojo para gestionar llamadas están casi permanentemente impresionados abajo del todo. Siguiendo hacia arriba tenemos cuatro iconos fijos para acceder al teclado numérico, los contactos, la mensajería y el menú principal (que veremos más adelante). Y justo encima de ellos, una barra para indicar la operadora que usamos y un icono con forma de rueda dentada (o un balón de fútbol, según se mire) que nos permite editar las pantallas principales.

Foto: Quesabesde
Editando una pantalla principal del Mini. Aunque podamos "montar" unos widgets encima de otros, el teléfono no nos dejará añadir más si no caben estando ordenados.

En este aspecto, el GD880 recuerda bastante al Nokia N900. No sólo porque a los iconos y widgets les aparezca una equis en una esquina (para eliminarlos, lógicamente), sino porque no se respeta el concepto de celda. Es decir, podemos ajustar casi completamente la ubicación de los elementos, incluso tapándose unos a otros. En caso de que los queramos tener ordenados de una forma ortodoxa, no hay más que agitar momentáneamente el teléfono para que éste los recoloque.

Foto: Quesabesde
A la izquierda, el menú para añadir elementos a la pantalla. En la imagen de la derecha, explorando todos los widgets disponibles.

No se puede mover un elemento directamente de una pantalla a otra, eso sí. Trabajaremos siempre con pequeños iconos (de acceso directo a aplicaciones, carpetas y favoritos de Internet) o widgets. El teléfono trae preinstalados catorce de estos últimos para cubrir necesidades tan básicas como el calendario, la búsqueda en Google o algunas redes sociales.

Estos widgets usan distintos formatos: una tira horizontal, un cuadrado ocupando el espacio de cuatro iconos, un panel rectangular que ocupa la tercera parte de la pantalla... pero no podemos personalizar cada uno en varios tamaños. En general, son bastante sencillos y con pocas posibilidades de interacción. El de mensajería, por ejemplo, sólo notifica el número de mensajes o correos sin leer (nada de previsualizar encabezados o remitentes). Y el de Facebook sólo muestra las tres últimas actualizaciones de estado, sin dejarnos explorar más mediante "scroll".

Foto: Quesabesde
La pestaña superior complementaria y el menú de aplicaciones del Mini.

Hay una pestaña que, al estilo de las notificaciones de Android, se convoca arrastrando el dedo desde la zona superior hacia abajo. En ella encontramos atajos para activar Wi-Fi y Bluetooth, programar una alarma o consultar eventos del calendario. Y luego está el menú principal que habíamos citado antes. Como siempre, consiste en una lista de aplicaciones en formato cuadricular, y también aquí hay tres pantallas entre las que podemos movernos lateralmente (sólo que tienen un tope en ambos extremos).

Foto: Quesabesde
Vista multitarea del Mini.

Al entrar en dicho menú descubrimos la vista multitarea del equipo. Aquí, y también al abrir cualquier aplicación, el icono verde de llamada se convierte en dos cuadrados azules superpuestos, y al pulsarlo podremos consultar de un solo vistazo los iconos de todas las aplicaciones que tengamos abiertas, para acceder a ellas o cerrarlas. Si queremos tener esta vista más a mano, podemos colocar en los escritorios principales un widget precisamente llamado "Multitarea".

Foto: Quesabesde
Controles contextuales en el listín telefónico del Mini.

Si nos adentramos en menús y programas, casi siempre tendremos dos controles contextuales en la zona superior, con una flecha de vuelta atrás a la derecha y un desplegable de opciones a la izquierda. Todo esto viene rematado con algunos recursos visuales, como la rueda virtual de controles de la cámara. O ese cambio automático de interfaz en la galería de imágenes y el reproductor de música cuando "apaisamos" el equipo, recurriendo a la clásica ruleta de elementos.

Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde

Lástima que no podamos integrar las redes sociales directamente en nuestra lista de contactos. Como contrapartida, el software de sincronización del equipo trae un programa llamado LG On Screen Phone que, como su propio nombre sugiere, nos coloca un teléfono virtual en la pantalla del ordenador para controlar el GD880 conectado por USB. La gracia está en que podemos manejarlo todo con el ratón, e incluso escribir SMS y correos con el propio teclado del PC. Curioso, cuando menos.

Hardware sin lujos
El rendimiento del Mini no es nada del otro mundo, y de hecho no es aconsejable abusar de la multitarea (si es que podemos; el reproductor de música, por ejemplo, se detiene si encendemos la cámara). Al menos, el equipo se comporta de forma muy estable tanto al abrir aplicaciones como al trabajar con cada una por separado. Y no hemos vivido ningún "pantallazo" ni cuelgue de los que dejan la interfaz congelada durante unos segundos, que ya es decir bastante en un smartphone (aunque el GD880 se quede más bien en un "semi-smartphone").

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Para almacenar archivos, el usuario tiene a su disposición unos 330 MB integrados en el equipo, ampliables por supuesto mediante tarjetas microSD de hasta 32 GB. La conectividad con Internet se cubre perfectamente con la habitual pareja de Wi-Fi y HSDPA (con máximos teóricos de 7,2 Mbps de bajada y 2 Mbps de subida), y el apartado inalámbrico se completa con Bluetooth 2.1 (perfil A2DP incluido) y GPS integrado. Claro que este último se desaprovecha bastante.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Y es que hay varios apartados de software en los que este Mini es prácticamente virgen. Ante la completa ausencia de un software de navegación GPS (preinstalado o disponible para su descarga), lo único que podemos hacer con esta característica del equipo es geoetiquetar las fotos de la cámara o marcar nuestra posición en Google Maps, abierto este último a través del navegador web. Muy poquita cosa en comparación con sistemas como Ovi Maps y Google Maps Navegador.

Foto: Quesabesde
Google Maps en el navegador web del Mini.

También anda algo cojo de soporte ofimático el Mini. Lleva un visor para archivos de Word o PDF, pero son tan básicos que uno no puede siquiera modificar el zoom para leer bien los caracteres. La creación o edición de documentos, sencillamente, ni se contempla. En las llamadas, el Mini consigue la calidad de sonido habitual en un móvil GSM cuatribanda (850, 900, 1800 y 1900 MHz), y su equipamiento se completa con una cámara secundaria para videollamadas en formato QCIF (176 x 144 píxeles).

Internet en construcción
No están mal las posibilidades de cara a Internet que tiene el Mini, al menos teniendo en cuenta lo que suele ser habitual entre los móviles que se sitúan en su mismo rango de mercado.

Foto: Quesabesde
La portada de QUESABESDE.COM tal y como la muestra el navegador web del Mini (izquierda) y con el zoom alejado al máximo.

Pero lo cortés no quita lo valiente, y lo cierto es que hay algunas parcelas que parece que se hayan dejado sin terminar. Empezando por su navegador web (llamado Phantom), basado en WebKit y con bastantes posibilidades, pero alguna de ellas mal resueltas.

Foto: Quesabesde
De nuevo, nuestra portada tal y como se ve en Phantom con el zoom alejado al máximo, pero esta vez en formato apaisado.

A Phantom le pasa un poco como al Dolfin Browser 2.0 que vimos en el Samsung Wave: falla en lo más sencillo. El navegador web del Mini puede vanagloriarse de tener abiertas diez páginas a la vez, de permitir seleccionar y copiar texto, de ofrecer una opción de búsqueda de palabras clave... e incluso de ser compatible con HTML5.

Pero luego resulta que el tamaño de las letras es algo pequeño, y si acercamos el zoom, los párrafos no readaptan su anchura para que podamos verlos enteros de golpe. Además, no dejaremos de sufrir ese "retraso táctil" que hemos descrito al analizar la pantalla, especialmente perceptible al realizar el zoom multigestual.

Foto: Quesabesde
Previsualización de varias páginas en ventanas separadas (izquierda) y herramienta para seleccionar y copiar texto en el navegador web del Mini.

La integración de Flash se merece su propio aparte. No porque sólo sirva básicamente para vídeos integrados de YouTube, al fin y al cabo la pauta habitual en el mundo de los smartphones, sino porque la calidad de éstos deja mucho que desear.

Teniendo en cuenta la alta resolución del panel, sorprende la enorme pixelación de los vídeos de YouTube, incluso si buscamos los que están en alta definición. Ya los veamos incrustados en una página web o en su aplicación propia. Una aplicación que en realidad no es tal, pues al pinchar en ella simplemente se abrirá la versión para móviles del popular portal de vídeos con el navegador web.

Foto: Quesabesde
La aplicación para Facebook y los widgets adicionales del Mini.

Sí que hay aplicaciones propiamente dichas para Facebook, Twitter y Blogger, todas ellas con las funcionalidades básicas y un aspecto gráfico sencillo. Si queremos alguna más, por ahora lo único que se puede hacer es descargar algunos widgets para Amazon, eBay y varias fuentes de noticias. Y remarcamos eso de "por ahora".

Y es que LG abrió hace pocos días su propia tienda de aplicaciones (LG Application Store) en una treintena de países. Aunque ninguno de ellos es europeo, España está confirmado como uno de los que tendrán acceso a la tienda a lo largo de este año. La gracia es que, de las 3.000 aplicaciones disponibles, la mitad están destinadas a los llamados "feature phones", categoría en la que se encuadra este Mini. Esperemos que el servicio llegue pronto a nuestras fronteras (y que merezca la pena, claro).

Por el resto, destaca la sencillez de configuración para el correo electrónico, con la posibilidad de programar el Push Email cada 15 minutos. Hemos comprobado que el Mini trabaja perfectamente con cuentas de Gmail y Yahoo!, pero el cliente de correo también es compatible con Microsoft Exchange. Como curiosidad, apuntar que estamos ante el primer teléfono con LG Air Sync, un software para sincronizar el calendario y los contactos en nuestro ordenador vía web, sin necesidad de conectar un solo cable entre éste y el teléfono.

Kit de supervivencia para el ocio
Que nadie se espere una navaja suiza multimedia. El Mini no anda mal en este apartado, pero la fiabilidad de la cámara es bastante pobre. La ausencia de flash la hace prácticamente inservible a cielo abierto a partir de las nueve de la noche -aunque depende de la época del año, claro- y el autoenfoque es de los más lentos que hemos visto en un móvil.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Sus únicos argumentos son un sensor de 5 megapíxeles, un modo macro no muy manejable y el ya clásico detector de rostros. Le hace falta como el comer un estabilizador digital de imagen más eficiente (si es que lleva alguno), especialmente si uno no tiene un pulso de hierro. Los mismos problemas se trasladan a la grabación de vídeo, que en este caso trabaja en resolución VGA (640 x 480 píxeles) y con 30 fotogramas por segundo.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En el capítulo musical, la cosa mejora. La obligatoria salida de audio de 3,5 milímetros del Mini nos sirve para el sintonizador de radio FM y canciones en los formatos clásicos (MP3, WMA, AAC, AMR, MIDI). La calidad de audio es digna de cualquier MP3 autónomo del montón, y los auriculares universales de tipo "in-ear" que vienen en la caja ayudan un poco a aislar el sonido ambiente. El uso del altavoz, por desgracia, no es nada recomendable para otra cosa que no sean las llamadas.

A la hora de reproducir vídeos, la calidad es óptima para tratarse de un móvil algo cojo en lo gráfico, y la compatibilidad de formatos es algo más amplia de lo habitual (MP4, DivX, XviD, H.264, H.263 y 3GP). Hay que acostumbrarse, eso sí, a algunos momentos de ralentí en vídeos de mucha resolución o con elementos 3D, porque el terminal no es capaz de mantener el ritmo de la tasa de fotogramas del archivo.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Poco que decir respecto a los juegos. Sólo hemos podido probar un "Tetris" muy básico y una demo de "Los Sims 3" con las instrucciones de texto a un tamaño casi ilegible. Esperemos que la tienda de aplicaciones de LG le dé un poco de vidilla al GD800 en este aspecto.
Autonomía clásica
Como cualquier otro teléfono medianamente avanzado, al Mini es mucho más independiente del cargador cuando la conexión permanente a Internet no es una exigencia. Con un nivel medio de llamadas y alguna consulta on-line ocasional usando la conexión Wi-Fi, su batería de 1000 mAH da para unos tres días de uso. Con el Push Email siempre activo por 3G, la autonomía se queda en 24 horitas, una arriba o una abajo.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En lo tocante al cargador, por cierto, LG ha optado por una solución que le sonará mucho a quien tenga o haya tenido un HTC. El mismo cable de transferencia USB se aprovecha para unir el teléfono con el cargador, consistente en una pieza autónoma con entrada USB y cabezales de enchufe. Práctico y sencillo.

Una cucada, pero no un capricho
El diseño del LG Mini GD880 es definitivamente distinto y llamativo. Para comprobarlo, no hay más que quedar en un bar con nuestro círculo de amigos y soltar el teléfono encima de la mesa. Habrá a quien no le guste su estética, pero lo que está claro es que no deja a nadie indiferente. Cumplido su objetivo de atraer miradas, LG completa la fórmula con un equipamiento que pasa sin pena ni gloria.

LG Mini GD880
LG Mini GD880
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Raro será el tecnófilo que opte por él como smartphone personal. Al Mini sencillamente no le interesan este tipo de usuarios, y prefiere moverse en una franja mucho más amplia: la que forman quienes quieren un teléfono táctil que les seduzca visualmente. El software instalado o las prestaciones avanzadas al final son lo de menos, aunque no le hubiesen venido mal al equipo un navegador web más práctico o una cámara menos indecente.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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