|
Martín Gallego.-
Existen cámaras y accesorios fotográficos capaces de ofrecer una estética muy particular y de generar -gracias a ello- una legión de incondicionales seguidores. Los productos de Lensbaby son un buen ejemplo de ello.

 Los Lensbaby Muse y Composer, junto a todos los accesorios que componen el sistema. |
Después de usarlos, sufrirlos y disfrutarlos durante unos días, hemos comprobado que se mantiene la misma idea defendida desde que hace años aparecieran los primeros modelos de esta saga: se trata de herramientas sencillas y muy versátiles que permiten generar zonas de enfoque y desenfoque muy marcadas.
Lensbaby Muse


|
Lensbaby Composer


|
La diferencia es que ahora se trata ya de un sistema mucho más completo que, mediante diversos accesorios, ha añadido un plus de calidad y creatividad al asunto.
Pese a su relativa complejidad, con todos los componentes desplegados sobre la mesa es imposible no evocar aquellos juegos del estilo Quiminova que ponían a prueba nuestras habilidades. Ahora, sin embargo, el juego es fotográfico.
Lentes y soportes
Lensbaby tiene en su catálogo tres diferentes objetivos de la misma distancia focal (50 milímetros) y luminosidad (f2), pero con diferentes calidades, precios y efectos sobre la imagen.
Así, tenemos el objetivo básico, con un único elemento óptico de plástico e identificado con una banda externa azul; el intermedio, con una lente de vidrio y la banda externa naranja, y el superior, con dos elementos de vidrio y de color lima.

 Lente de vidrio simple, adaptador Pinhole y lente de plástico. |

 Lensbaby Muse, junto a dos lentes. |
Lensbaby propone también un objetivo de distancia focal de 55 milímetros para simular una cámara estenopeica, con un valor de diafragma de f177. Este objetivo está identificado por una banda externa de color rosa.

 Adaptador para crear imágenes estenopeicas. |
Para adaptarlos a nuestra cámara (hay diversas versiones compatibles con todas las bayonetas), existen tres soportes diferentes.
| Vídeo: un repaso al sistema de objetivos y accesorios Lensbaby | |
El Muse es el más sencillo. Basado en un fuelle, tanto el enfoque como el movimiento del objetivo respecto al plano focal se consiguen presionando sobre el mismo hasta conseguir el efecto deseado, pero sin posibilidad de bloquearlo para repetir el mismo disparo.
Lensbaby Muse


|
Ésta es, precisamente, la gran ventaja del Composer, que permite ajustar y bloquear el movimiento realizado de forma mucho más precisa y cómoda y que cuenta, además, con un anillo de enfoque. Dos detalles que lo convierten en una pieza ideal para aquellas tomas en las que busquemos repetir el efecto.
Lensbaby Composer


|
Cierra la lista el Control Freak, dotado de tres patas para un ajuste fino del movimiento del objetivo, además de un aro de enfoque.

 Juego de diafragmas con sistema de fijación y extracción. |
Cada objetivo viene con una lente (el resto se pueden comprar por separado o en un kit inicial) y un juego completo de aros de diafragma magnéticos que se colocan delante de la óptica con un mecanismo sencillo e ingenioso. Las aberturas disponibles van de f2.8 a f22.
Focales y macro
Como complementos a todo este juego de bases y lentes, se ofrece un duplicador (1,6x) y un conversor angular (0,6x), con lo que la focal final del objetivo queda convertida en 80 y 30 milímetros, respectivamente.

 Conversor angular (0,6x) y teleobjetivo (3,6x). |

 Conversores macro de 4x y 10x. |
Los amantes de la fotografía macro también tienen más opciones. Y es que Lensbaby ofrece una lente de aproximación de 4 aumentos que reduce la distancia mínima de enfoque entre 15 y 33 centímetros, y otra lupa de 10x que permite enfocar a una distancia de 8 a 15 centímetros. Por supuesto, si juntamos las dos lentes obtenemos un aumento de 14x, con una zona enfocada entre los 5 y 8 centímetros del objetivo.
Manos a la obra
Las pruebas para este artículo se han realizado con la versión para Nikon del Lensbaby Muse y Composer, con todo el juego de accesorios descritos.
La cámara empelada ha sido una sencilla D60, recurriendo al modo de exposición manual -lógicamente- y seleccionando los ajustes estándares. Aplicando el factor de multiplicación focal, los 50 milímetros originales de los Lensbaby ofrecen una equivalencia de aproximadamente 75 milímetros.

 Los Lensbaby Muse (arriba) y Composer montados en una Nikon D60. |
Tal y como se puede intuir, las posibilidades de combinación entre todos los elementos son casi infinitas.

 El Lensbaby Muse, con una lente de doble vidrio y un diafragma de f8. |
Empezamos por las tres ópticas, usando la mayor abertura para ver con más claridad las diferencias entre ellas. (Disparando a f8, los resultados son más parecidos.)
Muestras: lentes
© QUESABESDE.COM
Pero no se trata sólo de una cuestión de calidad -que a la vista del precio de estos accesorios, ciertamente lo es-, sino del tipo de comportamiento y del efecto que el fotógrafo ande buscando.
La lente de plástico ofrece una imagen totalmente onírica, pensada para fines muy creativos o artísticos, y que en parte recuerda a los experimentos lomográficos. La doble lente, por su parte, no tiene mucho que envidiar a algunos objetivos estándares de las SLR.
Para simplificar el análisis en la medida de lo posible, nos centraremos en este objetivo de doble elemento para el resto de pruebas.

 El Lensbaby Composer, junto a los conversores angular y tele. |
Tal y como se puede ver en las muestras publicadas, el uso de los diversos convertidores (angular y tele) y de las lentes macro amplían las posibilidades creativas.

 El Lensbaby Composer con los conversores angular (arriba) y macro de 4x. |
La combinación de las dos lentes macro y el diafragma de f2 se traduce en un efecto de desenfoque realmente espectacular. Lo cierto es que el conversor angular y el macro de 4x se han convertido durante estos días en nuestros accesorios favoritos.
Muestras: conversores y macro
© QUESABESDE.COM
Enfoque selectivo
El uso de los aros de diafragma está muy indicado si se quiere conseguir un desenfoque no tan extremo. Si no los montamos, con una abertura de f2 el fondo puede llegar a ser irreconocible en algunas tomas.
Muestras: diafragmas
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con un Lensbaby Composer montado en una Nikon D60:
La siguiente batería de muestras nos sirve para comprobar cómo varía el punto de foco cuando movemos el objetivo sobre sus ejes, en este caso enfocando sobre los ojos del dragón.
Muestras: enfoque selectivo
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con un Lensbaby Composer montado en una Nikon D60:
Hay que tener presente que cuando desplazamos el punto de foco hacia las esquinas (como en este caso), la calidad del mismo empeora y es recomendable otra vez el uso de diafragmas.

 Cambio de diafragma en un Lensbaby Muse. |
De hecho, ahí estriba la especialidad del sistema Lensbaby: poder realizar un enfoque selectivo sobre una zona concreta de la imagen gracias a la movilidad del eje óptico mediante el fuelle del Muse o la rótula del Composer.
¿Es equiparable el efecto que podemos conseguir al de las fotografías "tilt-shift", tan en boga últimamente? Aunque no son exactamente lo mismo, aprovechando la capacidad de desenfoque de este sistema sí es posible conseguir, en cierto modo, una estética similar a ese efecto que da apariencia de miniatura a una escena real.
Para tomas con el soporte Muse es más que recomendable hacer varios disparos, ya que acertar el punto de foco presionando el objetivo justo antes de disparar puede ser algo complicado.
Lensbaby Muse


|
Si trabajamos con las lentes macro, el desenfoque puede llegar a ser tan acusado que aporta a las escenas una simplicidad muy atractiva (siempre que atinemos al enfocar sobre aquello que nos interesa).
Claro que si montamos un diafragma medio (f5.6, por ejemplo), podemos llegar a niveles de calidad muy altos.
Más posibilidades
Luego hablaremos de precios, pero si estamos dispuestos a invertir unos 30 euros más podremos usar el sistema Lensbaby para convertir nuestra SLR en una cámara estenopeica. En este caso, sin embargo, los resultados no nos han entusiasmado demasiado.
Más modesta y recomendable es la inversión necesaria para hacerse con el kit de diafragmas creativos que permiten alterar el bokeh con diferentes formas y siluetas.

 El Lensbaby Composer con diafragmas creativos. |
Además de los modelos con estrellas y corazones, con un diafragma equivalente a f4, disponemos de alguno más que podemos troquelar a nuestro gusto.
Los resultados son bastante curiosos. Mucho más cuando expliquemos que el efecto se ha conseguido en el momento del disparo y no mediante un retoque posterior.
Un reto a la imaginación
Ésa es la clave del sistema Lensbaby. Aunque la mayoría de los efectos se pueden conseguir con mayor o menos pericia delante de la pantalla del ordenador, la propuesta está dirigida a quien disfruta más -o al menos igual- durante la captura que en el proceso de edición posterior.
Los Lensbaby tienen una estética que engancha, aunque requieren de un periodo de adaptación para sacarles todo su potencial. Intentar averiguar por qué tienen comportamientos tan diferentes cuando les ponemos según qué accesorios es un sano ejercicio de teoría óptica.
Lensbaby Muse


|
Nos ha gustado especialmente el objetivo de doble cristal junto con el convertidor angular, así como con la lente macro de 4x. Si además colocamos un diafragma de f4 o f5.6, obtendremos imágenes con una elevada calidad y disfrutaremos del comentado efecto de desenfoque.
Como ocurre con casi cualquier sistema óptico, hay precios para todos los públicos. Nosotros nos quedamos con la comodidad del Lensbaby Composer, pero puesto que su precio es un poco alto (unos 230 euros si escogemos la óptica de máxima calidad) tampoco es mala idea empezar con el Muse, que puede adquirirse por unos 90 euros con la lente de plástico o por 140 con la óptica simple.
Lensbaby Muse


|
A partir de aquí, podemos seguir ampliando el equipo. El kit macro cuesta unos 35 euros y los convertidores, unos 80. También las ópticas se pueden comprar por separado: casi 35 euros la de plástico y la simple, y 75 euros la doble.
| 
 Kit de lentes y conversores macro en sus respectivas fundas.
¿Pueden considerarse una alternativa asequible a los carísimos objetivos basculantes? Dependerá del uso que le quiera dar cada uno, pero no son los Lensbaby la herramienta profesional adecuada para enfrentarse, por ejemplo, a una toma de arquitectura en la que las líneas rectas sean cruciales.
Lensbaby Composer


|
Cierto que podemos conseguir efectos muy vistosos para las fotos de un catálogo, pero no hay que olvidar que las aberraciones y la pérdida de calidad al alejarnos del centro de la imagen son evidentes.
Lensbaby Muse


|
Asumiendo, por tanto, las peculiaridades y los usos del sistema, y si nos acostumbramos a sacar los Lensbaby de paseo y probar puntos de vista nuevos -y muy originales-, los resultados merecen la pena. Sus posibilidades en fotografía de naturaleza y macro son evidentes, pero no hay que dejar de lado los usos a la hora de conseguir retratos diferentes.
En cualquier caso, la propuesta que Lensbaby nos pone sobre la mesa es muy clara: horas de diversión y posibilidades casi ilimitadas para nuestra creatividad a cambio de una inversión moderada.

|