• Barcelona al desnudo
  • El África de Sebastião Salgado se acerca a Madrid
Agenda fotográfica

Lee Friedlander: la fotografía y yo

 
18
MAY 2007
Ivan Sánchez   |  Barcelona

Las salas del CaixaForum de Barcelona acogen desde mediados de abril la completa retrospectiva del fotógrafo estadounidense Lee Friedlander. Organizada por el MoMA de Nueva York, la exposición se erige como un exhaustivo repaso de la obra más personal de un autor que ha sabido crear su propio lenguaje fotográfico. Casi medio millar de instantáneas pueden visitarse hasta el 24 de junio.

Tan atípica como el propio fotógrafo. Así se puede definir la extensa retrospectiva de Lee Friedlander que desde abril aloja el CaixaForum de Barcelona. Tras visitar la Haus der Kunst de Munich y el Jeu de Paume de París, las 483 fotografías que conforman la muestra -comisariada por el MoMa de Nueva York- cerrarán el próximo 24 de junio su andadura internacional en la ciudad catalana.

El calificativo de atípico no es gratuito, ya que pocos autores han sido capaces de crear tantas series fotográficas distintas durante una carrera tan dilatada y con una impronta tal personal.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
Inaugurada el pasado 13 de abril, la exposición de Friedlander puede visitarse en el CaixaForum de Barcelona hasta el 24 de junio.

Y es que las instantáneas -copiadas casi en su totalidad por el propio fotógrafo- sirven para conocer, con bastante proximidad, la obra de uno de los fotógrafos más prolíficos del siglo XX.

Realidad en sentido amplio
Si algo destaca en el quehacer artístico de Friedlander es la capacidad de captar la realidad en su sentido más amplio, sin desechar lo que la mayoría de fotógrafos consideran elementos de distracción, convirtiéndose además en protagonista de su propia obra.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

La exposición está organizada en torno a las distintas series fotográficas que el estadounidense ha ido desarrollando a lo largo de su carrera.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

El artista debe una de las series al jazz, su otra gran pasión vital. Se trata de algunas de las fotografías que tomó para las portadas discográficas de John Coltrane, Aretha Franklin o Miles Davis. Son, además, las únicas fotografías en color de la muestra.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

El retrato es una de las obsesiones fotográficas de Friedlander. Algunos ejemplos de su serie de retratos familiares, así como las series de retratos de oficinistas frente a sus mesas de trabajo que realizó a mediados de los años 80, tienen una destacada presencia en la exposición.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

De la misma década data la serie Factory Valleys: Ohio and Pennsylvania, que combina panorámicas de zonas industriales del centro de Estados Unidos con imágenes de obreros en sus puestos de trabajo. Friedlander, eso sí, siempre ha rechazado que se trate de retratos.

The American Monument
Otra de sus series características es la llamada The American Monument, que desarrolló a partir de 1976. Infinidad de monumentos de los Estados Unidos, desde los más importantes hasta los más ridículos, protagonizan esta peculiar recopilación.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

Gran parte del lenguaje personal y atípico de Friedlander, alejado de cualquier corriente fotográfica ortodoxa, trasciende a través de estas fotografías llenas de elementos -a priori-ajenos que, lejos de distraer, dotan de sentido a las capturas de forma magistral.

La serie de desnudos, a la que la exposición dedica una sección entera, es un otro ejemplo de la interpretación original que Friedlander hace de los géneros.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

Lejos de limitarse a mostrar la belleza del cuerpo femenino, el autor expone a las modelos en posiciones poco naturales, desde puntos de vista nada habituales y usando ópticas angulares que acentúan las partes del cuerpo más cercanas a la cámara.

Autorretratos
Sin embargo, es en sus autorretratos donde el fotógrafo demuestra toda su capacidad para la creación de un lenguaje propio.

Y es que Friedlander consigue convertirse en parte esencial de sus fotografías, el personaje principal que aparece reflejado en escaparates y espejos o que invade la escena con su sombra, en una comunión perfecta con su propia fotografía.

"California, 1997." | Foto: Lee Friedlander

El artista acepta sin excepción todos los elementos que su cámara capta y los mezcla en un cóctel fotográfico de armonías perfectas. Es la firma del autor.

Una frase suya define con claridad esta particularidad del artista: "Yo quería sacar sólo al tío Vern al lado de su coche nuevo [...] salieron parte de la colada de tía Mary [...], el perro, 78 árboles y un millón de guijarros que había en el camino [...] ¡Qué medio tan generoso es la fotografía!"

0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar