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Con texto fotográfico

"Es el testamento de un fracaso" Julio Bittencourt

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Foto: Julio Bittencourt
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ENE 2014
Declaraciones obtenidas por Calvin Dexter

Con tan sólo 27 años ganó el premio Leica Oskar Barnack, sus fotografías han aparecido en publicaciones como Time, Le Monde, The Wall Street Journal y The Guardian -entre otros- y ha expuesto en galerías de toda Europa y América. El joven brasileño Julio Bittencourt es un fotógrafo inquieto e independiente que desde 2006 alterna los trabajos por encargo con proyectos de un cariz mucho más personal. Fue así como nació la colección “In a Window of Prestes Maia 911 Building”, recopilada en 2008 en un libro homónimo.

Julio Bittencourt

Esta foto la hice en la avenida Prestes Maia, que toma prestado el nombre del famoso arquitecto brasileño que diseñó el edificio en cuestión. No recuerdo muy bien cuándo la hice, ya que este trabajo me llevó casi tres años completarlo: entre 2005 y 2008. Creo que fue una de las primeras fotos que hice, así que sería allá por 2006.

Este edificio fue ilegalmente ocupado por un grupo social llamado Movimiento de los Sin Techo del Centro, que a día de hoy sigue existiendo en Sao Paulo. En aquel momento fue la segunda mayor ocupación vertical del mundo, superada únicamente por otro edificio aún mayor en Johannesburgo. En el Prestes Maia vivían alrededor de 500 familias, repartidas entre dos bloques de 22 y 9 pisos cada uno.

Este proyecto es un trabajo de retratos, y mi intención era recrear el edificio visto desde el exterior. Fotografié todas las ventanas de forma individual; quería mostrar lo que se podía ver desde fuera. Estuve entre cuatro y cinco meses visitando el lugar sin ni siquiera llevar la cámara encima. Necesitaba saber cómo iba a hacer las fotos, qué momento del día era el mejor para ello, qué objetivo iba a utilizar… Toda una serie de detalles técnicos indispensables. Pasé mucho tiempo intentando comprender el lugar y conociendo a la gente que vivía allí.

“Este trabajo me llevó casi tres años completarlo. Pasé mucho tiempo intentando comprender el lugar y conociendo a la gente que vivía allí”

Me quedé sin poder hacer algunas de las fotos que quería porque muchas personas no quisieron saber nada del proyecto. En una de estas imágenes [incluida más abajo] vemos a Mara, la mujer de la derecha, viviendo en un lugar muy deteriorado. Todo se caía a pedazos.

Este apartamento estaba dividido en dos por una gran pared de madera justo en medio de la ventana. En un lado vivía Mara con tres de sus hijos, mientras que en el otro vivía otro hijo con su mujer y sus dos pequeñas hijas. Una de ellas es la que está sujetando Mara en brazos. Aunque el apartamento estaba dividido en dos, todos los ocupantes eran parte de una misma familia.

Mi intención era fotografiar únicamente a Mara, pero de repente apareció la pequeña niña por el otro lado. Probablemente escuchó que yo hablaba con Mara y asomó la cabeza para ver qué estaba ocurriendo. La niña y la mano en la ventana fueron un accidente, pero le dan un toque escalofriante al conjunto.

Para poder hacer esta foto y el resto tenía que ir primero al apartamento que me interesaba fotografiar, pedir permiso a sus ocupantes y luego salir e ir al edificio de enfrente, subir hasta el mismo nivel que el apartamento anterior y preguntar a los ocupantes de este otro apartamento que quedaba justo delante del que me interesaba si me dejaban entrar en su casa y hacer una foto desde su ventana. Es por eso que me llevó tanto tiempo terminar esta serie.

prestes maia
Bittencourt explica el tedioso procedimiento que siguió para obtener fotos como ésta: "Tenía que ir primero al apartamento que me interesaba fotografiar, pedir permiso a sus ocupantes y luego salir e ir al edificio de enfrente, subir hasta el mismo nivel que el apartamento anterior y preguntar a los ocupantes de este otro apartamento." | Foto: Julio Bittencourt

Muchas veces la gente no estaba en sus casas o simplemente no me dejaban entrar en ellas. Antes de hacer la foto les decía a los futuros retratados que posaran como ellos quisieran. En algunos casos les daba alguna instrucción desde el otro edificio, pero normalmente les fotografiaba tal y como ellos posaban.

Tanto esta imagen como el proyecto entero tienen un lugar muy especial en mi corazón. Me abrieron muchas puertas. Hay un trabajo muy duro detrás, y pese a que ya han pasado varios años desde que lo hice, a día de hoy sigue recibiendo una muy buena aceptación, se sigue publicando y exhibiendo en muchas partes.

"Quería mostrar cómo la arquitectura interfiere en nuestra forma de vivir y cómo nos condiciona. La arquitectura puede unir o segregar una sociedad"

Mi intención con este proyecto era discutir o hablar de cómo ocupamos nuestras ciudades. Y no me refiero únicamente a las ciudades de mi país, ya que esto es algo que sucede en todo el mundo. Brasil es un país de contrastes, y la vida que tienes depende mucho de la zona en la que vives. Por ejemplo, yo no soy rico, pero vivía en un barrio judío de clase alta y este edificio estaba a menos de 15 minutos de mi casa. Y estamos hablando del segundo mayor edificio ocupado del mundo.

Con este proyecto quería mostrar cómo la arquitectura interfiere en nuestra forma de vivir y cómo nos condiciona. La arquitectura puede unir o segregar una sociedad. Creo que este edificio es un buen ejemplo de esto. Para mí este proyecto es el testamento de un fracaso: no hemos sido capaces de dar a un sector de la sociedad un trabajo y un hogar dignos.

Aunque se trata de una imagen de un proyecto documental, fotográficamente hablando mi intención también era crear algo que no existía.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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