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Porfolio

Ese tipo genial que anota la lectura del gas

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Arquitecto y fotógrafo, Juan Sebastián Rodríguez Moranta basa su hipnótica obra fotográfica en procesos de repetición y acumulación

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AGO 2016

"Cada día salgo a correr de 7:30 a 8:30 de la mañana. Voy desde la Rambla de Barcelona hasta el mar o la cima de Montjuïc para ver el amanecer. Llevo la Sony RX1, una cámara compacta con sensor de formato completo y un 35 milímetros fijo. Para poder correr con ella hice modificar un estuche y le añadí un arnés. La llevo adherida al pecho. Cuando llego al sitio que me interesa, me detengo, la saco del estuche y hago las mismas fotos a diario según unas reglas que previamente he establecido: mismos lugares, misma focal, mismos temas y mismas imágenes. Las fotos que precisan otro horario solar las hago el fin de semana. Cada una de mis series ocupa un lugar dentro de este acotado recorrido barcelonés, que para mí es como una versión a escala del mundo, desde las esquinas de la ciudad hasta la línea del horizonte."

Esta es la particular metodología de trabajo que se esconde detrás de la obra de Juan Sebastián Rodríguez Moranta, una inmensa colección de imágenes fundamentada en constantes procesos de repetición y acumulación. Y es que, según explica el propio autor, "solo aislando el fenómeno y repitiendo las condiciones puedo aclarar los asuntos que me interesan, igual que lo haría un niño o un investigador".

"Solo aislando el fenómeno y repitiendo las condiciones puedo aclarar los asuntos que me interesan, igual que lo haría un niño o un investigador"

"Ordeno y clasifico regularmente el material. Cuando lo reviso aparecen nuevas ideas y nuevas categorías. Si alguna de esas clasificaciones adquiere un peso específico, la publico en la web o en un libro de pocas unidades. Miles de fotografías muy parecidas acaban reducidas a unas decenas. Sobreviven aquellas que contienen algún matiz relevante dentro del sistema. Otras veces considero que la homogeneidad exasperante forma parte de la idea a la que quiero dar forma."

De entre todas las series que pueden verse en su web, nos hemos centrado en "Pelo", un torrente de retratos anónimos y espontáneos en los que las cabelleras tienen todo el protagonismo: "Esta serie pedía que me acercara mucho a la gente. Llevaba el enfoque de la cámara fijo a 50 centímetros, a veces menos, y usaba el flash para acentuar las fibras de los cabellos."

¿Le supuso algún problema o situación incómoda el hecho de tener que acercarse tanto a sus presas fotográficas? "Hay muchas formas de hacer fotografía en la calle", explica. "Por ejemplo, en esa zona veo a menudo un fotógrafo que se mueve como un ladrón de bolsos. Otro enfoque sería el de Martin Parr, al que por cierto me encontré casualmente haciendo fotos en La Rambla de Barcelona. Estaba retratando a un grupo de turistas bastante borrachos y bastante disfrazados, y Parr parecía parte de la juerga. Sería el tipo de fotógrafo que empatiza con lo que está pasando. Yo, en cambio, sería más bien como el tipo aburrido que mira y anota la lectura del gas."

Sobre la elección del pelo como motivo central de esta serie, Rodríguez Moranta sostiene que la cabellera -o la ausencia de ella- se ha convertido en un elemento fundamental de la construcción de la identidad: "Indica nuestro estado de ánimo, el grupo al que pertenecemos, nuestras creencias, el tipo de evento en el que nos encontramos…”. Aunque, eso sí, insiste en que la serie "Pelo" es solo "una pieza de un sistema, y es precisamente ese sistema lo que realmente me importa: observar, aislar, fotografiar, acumular, clasificar y presentar".

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