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Con texto fotográfico

"El juez nos espetó que nos dejásemos de historias y entregásemos las fotografías" Jordi Ribot

 
Foto: Jordi Ribot (Click! Art Foto)
8
JUL 2010
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

El artículo 20 de la Constitución española reconoce el derecho a la libertad de prensa. Preservar las fuentes y la información veraz son parte del día a día de la ética periodística a la que el fotógrafo catalán Jordi Ribot se acoge. Al frente de la agencia Click! Art Foto, Ribot se vio obligado a entregar las instantáneas que el fotógrafo Toni Vilches hizo de la quema de fotografías del Rey a finales de 2007. El caso levantó una polvareda que puso de manifiesto la precariedad de esta ley, que debería amparar el trabajo de los periodistas y el servicio que éstos prestan a la sociedad. En España, la libertad de prensa, amparada por el artículo 20, es poco más que un enunciado. Y es violada sistemáticamente.

Jordi Ribot

El 13 de septiembre de 2007 Juan Carlos I vino a Girona en visita oficial para ver el Parque Tecnológico de la universidad de la ciudad. Hubo una manifestación en contra de la monarquía y algunos encapuchados colocaron fotos de los reyes boca abajo, las rociaron con algún líquido inflamable y les prendieron fuego.

Esta situación desencadenó una serie de actos de protesta contra la Casa Real en los que se quemaron más fotografías de los reyes y que tuvieron mucha repercusión en los medios de comunicación. En Click! Art Foto, mi fotógrafo Toni Vilches y yo cubrimos todos estos actos, que se publicaron en varios diarios.

Esta foto pertenece a la primera manifestación, que cubrí yo mismo. Es la más representativa y la más clara de todas las que hicimos en la agencia de los actos en los que se quemaron imágenes del Rey. Además, fue la que provocó todo el revuelo mediático. Se ve perfectamente la imagen de los monarcas, mientras que la 'estelada' [la bandera independentista catalana] da contexto a la fotografía.

La polémica estalló cuando los Mossos d'Esquadra [la policía autonómica catalana] me llamaron el 24 de septiembre para pedirme todas las fotografías que mi compañero en la agencia, Toni Vilches, había tomado de la quema de fotografías dos días antes.

El Periódico de Catalunya, El Mundo, La Vanguardia y el diario Avui habían publicado estas instantáneas, y los Mossos trataban de identificar a los responsables. En esa primera llamada yo pregunté a la policía si disponía de una orden judicial para exigirme las fotografías. Respondieron negativamente, por lo que me negué a entregárselas. Al cabo de 24 horas, los Mossos se presentaron con una carta del juez dirigida a la propia policía instándoles a obtener las imágenes.

Que la carta del juez estuviese dirigida a los Mossos y no a mí o a la agencia me hizo dudar de la validez de la misma, así que me puse en contacto con el Colegio de Periodistas. A través de su abogado, me comentaron que, tal y como estaba redactado, el documento no obligaba a entregarlas, así que de nuevo nos negamos a ello.

Hay que tener en cuenta que, como periodistas, tenemos una ética y unos valores que defender, como son el de servir a la verdad, proteger las fuentes y trabajar siempre con el máximo rigor y veracidad. Si esas fotografías pudieran ayudar a evitar o resolver un crimen, de acuerdo: sin ningún problema las entregaríamos. Es más, en algún caso lo hemos hecho. Pero hay que analizar caso por caso lo que ocurre, y en esta ocasión no lo vi oportuno.

Al poco tiempo recibimos una citación judicial para presentarnos en la Audiencia Nacional [en Madrid] como testigos. En función de nuestras declaraciones, el juez podía imputarnos, así que debía acompañarnos un abogado. Pese a que el artículo 20 de la Constitución española habla del derecho al secreto profesional, el juez Grande-Marlaska nos espetó que nos dejásemos de historias y entregásemos las fotografías, ya que de lo contrario incurriríamos en desacato a la autoridad judicial. Así que, finalmente, decidimos entregar las fotos para evitar consecuencias peores.

De todos los diarios que habían utilizado las fotografías, sólo recibimos el apoyo de Vicent Sanchís, [director] de Avui. El resto, pese a haber publicado las imágenes, nos dejaron completamente solos ante el requerimiento judicial. Pero el verdadero apoyo vino de la gente, incluso de aquellos que fueron procesados, porque fueron conscientes de todos nuestros esfuerzos para evitar la entrega de las imágenes que sirvieron para identificar a los responsables.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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