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Con texto fotográfico

"El momento del clic es como el clímax después de los preliminares" Jordi Alcaraz

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Foto: Jordi Alcaraz
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NOV 2015
Declaraciones obtenidas por Calvin Dexter

Jordi Alcaraz es un estudioso incansable de los objetos y de todas las esquinas y puntas que los componen, por diminutas que sean. Empatiza con ellos, y los quebraderos de cabeza que le infligen solo se ven atenuados cuando consigue fotografiarlos tal y como antes los ha dibujado en su mente. Es su modo de ordenar ideas, pensamientos, palabras. Todo concentrado en una imagen que puede estar sobre fondo blanco o negro, pero que respira minimalismo y equilibrio. La suya es una fotografía de abstracción, conceptual, que requiere de tiempo y dedicación, de mentes reposadas pero con ganas de ser agitadas. Unas imágenes que pueden verse hasta el próximo 30 de diciembre en el centro cívico Golferichs de Barcelona.

Jordi Alcaraz

Mientras preparaba la exposición ‘La partida’ me pidieron escoger una fotografía que la representase. Lo tenía todo clarísimo: la imagen del diente de león simulando la bola blanca de billar era ideal para ello. Pero cuando la entregué a la organización surgieron los problemas: la verticalidad de la imagen no era la apropiada para las postales, los carteles, el título, el juego con las imágenes… ¡El viaje [la partida] que representaban las fotos en su conjunto se podía trastocar!

Me sentía en la cuerda floja y necesitaba aclarar las ideas. La solución fácil era utilizar cualquiera de las imágenes que tenía medio preparadas y entender la exposición como un juego visual, pero no conseguía la acepción de viaje que tiene la palabra partida.

La respuesta a todas las dudas surgió, como suele suceder, después de una noche de nueve horas durmiendo. Era principios de otoño y ya empezaban a caer las hojas de los árboles. Observándolas me sentí identificado. Muchas veces me pongo en el lugar del objeto; un poco de empatía ayuda a ver las cosas de otra manera.

"Empatizo con los objetos, intento ordenar en una imagen mis mil palabras desordenadas mientras la cabeza está en las nubes y los pies en el suelo"

Ellas sí que estaban en la cuerda floja: las hojas solo se sujetan gracias a un pequeño punto de apoyo. Mirando el nervio me imaginé caminando por su delgada línea, y entonces lo vi claro. Seleccioné diferentes tipos de hojas, y finalmente la del ficus fue la elegida: su grosor y resistencia al corte eran perfectas para la idea.

Así pues, me puse manos a la obra: preparé una imagen, la dibujé a escala y la trasladé a la hoja. Era una mujer con el pelo al viento y una barra de equilibrio en las manos. El proceso de preparación de una imagen es mi parte favorita. Por esa misma razón, en la medida de lo posible, guardo todos los objetos con los que suelo trabajar. Para mí el momento del clic es como el clímax después de los preliminares. Mientras la recortaba al milímetro con el bisturí me parecía perfecta, pero tenía que pasar la prueba de fuego: ¡enseñarla en casa!

Se la presenté a mi mujer, pero su mirada empezó a preocuparme. El miedo flotaba en el ambiente. Sus palabras fueron pausadas: ¿es una bruja? ¡No! ¡Mierda! Tenía razón una vez más. ¿Qué narices había hecho? ¿En qué estaba pensando? El pelo, el palo… todo era muy confuso.

Segundo intento. La silueta para mí era el alma de la hoja, así que repetí el proceso, y cuando tuve lista la imagen -esta vez ya no tenía ni pelo largo ni barra-, la dibujé a escala y la trasladé a la hoja. ¡Ahora sí!

Repetimos la prueba de fuego: volví a enseñarle la imagen a mi mujer, y en esta ocasión conseguí la mirada que buscaba. ¡Por fin! Preparé la mesa de trabajo, las luces y la cámara. Para esta ocasión seleccioné mi Fuji X100S . Suelo utilizarla mucho para mi fotografía callejera y familiar, y me encanta la sensación que me produce cuando fotografío objetos también con ella. Creo que personaliza al objeto (es una de mis pequeñas paranoias).

Unos últimos retoques de contraste, luz, etcétera, y ya tenía la imagen hecha. La equilibrista ha llegado a ser un autorretrato, como muchas de las fotos que realizo. Al final es mi método de expresión: empatizar con los objetos, intentar ordenar en una imagen mis mil palabras desordenadas mientras la cabeza está en las nubes y los pies en el suelo.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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