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Con texto fotográfico

"Quizás no sea la forma de pescar más eficiente, pero parece de las más divertidas" Johnny Haglund

 
Foto: Johnny Haglund
21
MAR 2013
Declaraciones obtenidas por Calvin Dexter

Empezó a viajar por todo el mundo en 1988 con una mochila en la espalda y una cámara en la mano. Cuando regresaba a Noruega, su país natal, trabajaba durante seis meses para poder volver a marcharse de aventura fotográfica el resto del año. Fue así como Johnny Haglund descubrió su gran pasión por los lugares más remotos y las culturas más exóticas. 25 años después este fotógrafo y escritor "free lance" se gana la vida haciendo aquello que más le gusta: ha publicado más de 400 artículos y cinco libros, y en 2012 fue galardonado con un World Press Photo por esta imagen.

Johnny Haglund

Hice esta foto en un viaje a la República Democrática del Congo [RDC]. Durante la primera etapa de mi travesía pasé unos días en Kisangani y cada mañana iba a las cascadas Wagenia del río Congo, donde me encontraba con estas chicas pescando.

Estas jóvenes nativas se meten en los rápidos con redes en las manos y buscan peces en el agua. Cuando encuentran uno y consiguen pescarlo lo sujetan con la boca, ya que si lo hicieran con las manos se les podría escapar fácilmente. Es una forma de pescar que proviene de una tradición muy antigua. El jefe de la tribu wagenia me explicó que únicamente las chicas menores de 16 años tienen permiso para conseguir comida de este modo, pues no sería apropiado que los hombres mayores pescaran medio desnudos.

La mayoría de las fotos que he visto sobre la RDC cuentan historias de guerras, violaciones y pobreza. Está claro que es muy importante explicarle al mundo todo esto, pero en el Congo hay mucho más. En esta foto no hay miseria. En realidad es una escena feliz. Vemos a una chica bien alimentada con un pez en la boca, y pese a que está trabajando, tanto ella como sus amigas parecían estar pasándolo en grande. No pararon de reír y jugar durante toda la jornada.

Esta foto ilustra el lado más bello del Congo. Y el Congo se merece esto, porque detrás de toda la guerra y violencia hay un país sorprendente.

Al principio no fue nada fácil que las chicas del río me aceptaran. No se sentían cómodas conmigo allí, aunque contara con la aprobación de su líder. Siempre intento que la gente no se sienta incómoda cuando hago fotos. La clave está en el tiempo. Me paso horas y horas con mis sujetos, y así se acostumbran a mi presencia y a la de mi cámara.

Así pues, decidí envolver mi cámara en una bolsa resistente al agua, me saqué los zapatos y mientras iba caminando por el río fingí que resbalaba y me tiré de cabeza al agua. Pensé que quizás la figura de un hombre blanco patoso serviría para romper el hielo. También pensé que si estas jóvenes chicas podían lidiar con los rápidos, yo también. Y al parecer estaba muy equivocado en lo segundo. Era extremadamente difícil y creí que iba a ahogarme. Pero a las chicas les encantó y encontraron la situación muy divertida. Tuvieron que ayudarme y luego me enseñaron a moverme por los rápidos más fuertes.

Después de aquello ya no tuvieron ningún reparo en que les hiciera fotos. Al final del primer día ya estaba metido de lleno en la acción y nadie se sentía incómodo por mi presencia.

Recuerdo a esta chica muy bien, tenía una mirada muy misteriosa. Intenté captarla en muchas ocasiones, pero únicamente esta foto salió bien. No había planeado para nada la escena. Pasó todo muy rápido: se puso el pez en la boca, me miró fugazmente, como si me estuviera enseñando algo extraordinario, y un segundo después todo había desaparecido. No fue hasta más tarde, durante aquel mismo día, cuando me di cuenta de que había hecho una foto en cierto modo bonita.

Desde la jungla urbana de Nueva York al desierto del Sahara pasando por las junglas del Congo, con el debido tiempo podemos adaptarnos a cualquier entorno. Pero si coges a esta chica y la dejas en Nueva York, probablemente no sobreviva. Y si coges a un neoyorquino y lo plantas en el entorno de esta adolescente, tendrá grandes problemas.

De eso habla esta foto, además de las múltiples maneras que existen de pescar. La forma en la que lo hacen estas chicas quizás no sea la más eficiente, pero parece de las más divertidas.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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