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Prueba de producto
CON LAS FOTOS A CUESTAS

Jobo Giga Vu Extreme: toma de contacto

 
17
ABR 2008

Por mucho que las tarjetas de memoria mejoren día a día su precio y capacidad, no siempre es posible lidiar con los cientos de megabytes que genera una cámara digital. Si el plan es abusar del obturador y estar unos días lejos de un ordenador, un disco duro portátil puede ser un gran aliado. La oferta de Jobo en este apartado va desde el Giga One Ultra hasta el sofisticado -y algo caro- Giga Vu Extreme. Prácticos y sencillos, la duración de la batería es una de sus principales limitaciones.

Trabajando con una réflex de 10 o más megapíxeles, una tarjeta CompactFlash de 4 GB puede quedarse pequeña demasiado pronto. Más aún si pretendemos disparar en RAW y JPEG simultáneamente o enlazar varias sesiones fotográficas sin pasar antes por el ordenador.

Es en estas circunstancias donde los discos duros portátiles siguen manteniendo su valía. Cierto que no es un producto para el gran público, pero muchos profesionales y fotógrafos viajeros saben lo práctico que puede resultar tener uno de estos dispositivos a mano.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La familia de discos duros portátiles de Jobo, con el Giga Vu Extreme en un primer plano.

Nikon se asomó en su día a este mercado, pero poco se ha sabido de aquel Coolwalker presentado en 2004. Canon ha hecho lo propio con los nuevos M30 y M80, que tampoco se dejan ver con mucha asiduidad.

Ante este panorama, Jobo y Epson son dos de las marcas más conocidas entre los profesionales de la fotografía que buscan un sistema de almacenamiento portátil y sencillo para sus fotografías.

Con y sin visor
Si bien la capacidad es el principal parámetro a la hora de clasificar estos dispositivos, en realidad la pantalla se revela como el rasgo diferencial. Por eso, la primera pregunta que uno ha de hacerse es si quiere simplemente almacenar las imágenes o de paso también una pantalla LCD para revisarlas.

Jobo Giga One Ultra
Jobo Giga One Ultra
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Jobo Giga One Ultra
Jobo Giga One Ultra
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aun cuando en líneas generales no son estos discos duros aparatos especialmente económicos, la primera opción siempre resulta algo más asequible.

Jobo Giga One Ultra
Jobo Giga One Ultra
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Jobo Giga One Ultra
Jobo Giga One Ultra
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En este sentido, el Jobo Giga One Ultra es un buen ejemplo: diseño y funcionalidad simplificados al máximo en un aparato que se limita a copiar y almacenar el contenido de tarjetas CompactFlash, SD Card y MiniSD Card. Ni más ni menos.

Jobo Spectator
Jobo Spectator
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Jobo Spectator
Jobo Spectator
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Un poco más allá va el Jobo Spectator, que sin ser tampoco un alarde de diseño, dispone de una modesta pantalla en color donde revisar las imágenes tanto de las tarjetas de memoria como del propio disco duro. Cuenta también con una salida de vídeo que nos permite conectarlo a un televisor para ver las fotografías a mayor tamaño.

Jobo Spectator
Jobo Spectator
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Jobo Spectator
Jobo Spectator
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El hermano mayor de la saga es el Jobo Giga Vu Extreme: 80, 100 ó 120 GB de almacenamiento dentro de una carcasa resistente, engalanados con el aliciente de una gran pantalla de 3,7 pulgadas.

Sin prisas
Es importante tener bien claro que, aun con sus avanzadas prestaciones, el Giga Vu Extreme está basado -exactamente igual que sus compañeros- en un disco duro. Un detalle obvio que determina algunas de las carencias que iremos encontrando.

Los discos duros son, por ejemplo, relativamente frágiles en los golpes y caídas en comparación con un dispositivo de memoria flash. No obstante, este aspecto ha sido bien resuelto en el Giga Vu Extreme con un peculiar diseño y una especie de carcasa de goma que cubre la base y la tapa.

La velocidad de acceso es otra de las limitaciones de este tipo de dispositivos de almacenamiento.

Jobo Giga Vu Extreme
Jobo Giga Vu Extreme
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Jobo Giga Vu Extreme
Jobo Giga Vu Extreme
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Hay que reconocer que el Giga Vu Extreme hace lo que puede en este sentido. El encendido y la gestión de los archivos no son especialmente ágiles. A pesar de ello, a la hora de revisar las fotografías se utiliza una especie de memoria caché para que, salvo la primera vez que se carga una foto, el resto de las visualizaciones sean más rápidas.

¿Más problemas del disco duro? Su calentamiento y -sobre todo- la escasísima duración de la batería. Algo en lo que la gran pantalla también tiene sin duda mucho que ver.

Copiando fotos
Aun con la variedad de funciones ofrecidas, lo fundamental (descargar el contenido de la tarjeta al disco duro) sigue siendo muy simple: basta con insertar la tarjeta en la ranura para CompactFlash o en el adaptador para SD Card incluido -se echa de menos en un aparato de este nivel una segunda ranura y mayor compatibilidad de formatos- para que el Giga Vu Extreme detecte las imágenes y active el correspondiente menú.

Jobo Giga Vu Extreme
Jobo Giga Vu Extreme
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La opción "Fast" hace honor a su nombre: desde una CompactFlash profesional de 2 GB hemos sido capaces de copiar algo más de 1 GB de fotos en menos de un par de minutos.

Si por el contrario queremos ir viendo las miniaturas de las imágenes mientras éstas se copian, el proceso se prolonga hasta más allá de los 10 minutos. Otra opción interesante que también alarga el periodo de transferencia es la verificación de que los archivos han sido copiados correctamente.

Jobo Giga Vu Extreme
Jobo Giga Vu Extreme
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Jobo Giga Vu Extreme
Jobo Giga Vu Extreme
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Una vez almacenadas las fotografías, las opciones de visualización son múltiples: miniatura, pantalla completa, pase de diapositivas. De cada una de ellas podemos ver los datos EXIF y el histograma por canales, y contamos además con una genial lupa con que repasar el foco o cualquier otro detalle.

También RAW
Además del diseño y la pantalla, el Giga Vu Extreme también marca distancias con respecto a modelos inferiores gracias a su amplia lista de prestaciones. Algunas no pasan de la mera curiosidad, como la posibilidad de reproducir archivos MP3 y secuencias de vídeo. Dos opciones que, dada la ya referida escasa duración de la batería, quedan descartadas.

Jobo Giga Vu Extreme
Jobo Giga Vu Extreme
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Mucho más interesante es la capacidad de este modelo para leer imágenes RAW. Las especificaciones hablan de 100 formatos compatibles, pero es obvio que una prestación de este tipo requiere una actualización de firmware casi constante para estar al día de los últimos lanzamientos.

Jobo Giga Vu Extreme
Jobo Giga Vu Extreme
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Jobo Giga Vu Extreme
Jobo Giga Vu Extreme
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Según la última actualización, por ejemplo, los archivos RAW de cámaras como la Nikon D3, la Olympus E-3 y la Sony A700 no aparecen en la lista de formatos compatibles. Es importante, por tanto, comprobar que las imágenes RAW de nuestra cámara sean compatibles -o lo vayan a ser a corto plazo- antes de decidirse por este dispositivo.

Jobo Giga Vu Extreme
Jobo Giga Vu Extreme
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Muy atractiva es también la compatibilidad del Giga Vu Extreme con el GPS de Jobo -opcional, claro-, e incluso con una CompactFlash con adaptador Wi-Fi para poder transmitir las imágenes de la cámara al disco duro sin mediación de cables y desde este dispositivo a un FTP.

Jobo Giga Vu Extreme
Jobo Giga Vu Extreme
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La unidad está provista de dos conexiones USB. A través de una de ellas es posible conectarla al ordenador -previo paso por el menú, eso sí-, y la otra permite conectarla a una cámara para descargar las fotos directamente. Sin duda, una muy buena opción si se tiene a mano el correspondiente cable.

Inversión profesional
Todas estas posibilidades hacen del Giga Vu Extreme de Jobo uno de los discos duros portátiles más completos del momento. Sin embargo, hay que dejar claro que se trata de un modelo pensado para profesionales, o al menos para usuarios dispuestos a exprimir todas sus opciones y rentabilizar los más de 600 euros que cuesta la unidad de 80 GB probada o los casi 800 euros de la de 160 GB.

Superado el susto inicial que provoca el precio -en la línea de otros modelos de la competencia-, sí es cierto que estos 80 GB pueden saber a poco, teniendo en cuenta que las tarjetas de 16 GB ya no son productos de ciencia ficción. Puestos a realizar una inversión de este calibre, la capacidad debería ser algo más amplia.

Jobo Giga Vu Extreme
Jobo Giga Vu Extreme
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

¿Lo mejor de este modelo? Sin duda, la pantalla y las posibilidades de revisión, gestión y verificación de archivos que ofrece. Si no fuera por la limitada batería, incluso podríamos cuestionarnos catalogar el Jobo Giga Vu Extreme como un disco duro o como un completo visor portátil.

Sin embargo, si vamos a poder esperar unos días para ver las fotos con calma en el ordenador, tal vez sea mejor apostar por el Giga One Ultra: por poco más de 200 euros es posible adquirir la versión de 80 GB.

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