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Con texto fotográfico

"Le había quitado las cámaras a un fotógrafo para venderlas" Issouf Sanogo

 
Foto: Issouf Sanogo (AFP)
8
SEP 2011
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Costa de Marfil ha sido estos últimos doce años un convulso escenario en el que Issouf Sanogo ha inmortalizado golpes de Estado, cascos azules, enfrentamientos entre la población civil y el ejército? e incluso algún que otro militar con aparentes aspiraciones fotoperiodísticas. El realismo y la fidelidad con que este marfileño ha cubierto este periodo para Agence France-Presse han sido premiados con una exposición en la presente edición de Visa pour l'Image.

Issouf Sanogo

En 1999 el general Robert Gueï dio un golpe de estado en mi país [Costa de Marfil] y tomó el poder. En octubre del año siguiente tuvieron lugar las elecciones democráticas, pero tanto Laurent Gbagbo y como Gueï dijeron que ellos eran los vencedores y el general no abandonó el poder.

Gbagbo pidió a la gente que saliera a la calle para luchar por el poder, y el 24 de octubre los militares dispararon contra la multitud. Pero al día siguiente, al ver la cantidad de gente que había en la calle, los militares no dispararon más, y el general Gueï fue derrotado y volvió a su pueblo. El 26 de octubre Gbagbo se convirtió en presidente.

La escena fotografiada ocurrió el día 24, justo debajo de la ventana de mi oficina. Por suerte, ya tenía una cámara cargada con un 300 milímetros e hice la foto del militar con las dos cámaras colgando del hombro un poco deprisa, antes de que se fuera.

Yo no vi de dónde había sacado las cámaras, pero a unos 50 metros está el hotel Tiama, donde se hospedaban los periodistas extranjeros, que me contaron que este militar, al ver salir a un fotógrafo con las cámaras, se las quitó. Valen mucho dinero, y se las había quitado para venderlas.

Para mí el derecho a informar es muy importante. Me pongo en el lugar del periodista que perdió todo su material, y es muy triste porque no pudo hacer su trabajo. Durante el resto de tiempo que estuvo allí, otros compañeros le iban dejando alguna cámara para que pudiese continuar haciendo su labor.

En realidad, no importa quien fuera el fotógrafo que se encontró a ese militar, si era extranjero o local. Quizás si hubiese sido un fotógrafo de Costa de Marfil, además de robarle las cámaras le hubiese pegado.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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