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Prueba de producto
NAVEGADORES PARA EL IPHONE

Opera Mini versus Apple Safari: cara a cara

 
17
JUN 2010

No existe todavía un móvil que proporcione una experiencia web perfecta, pero el matrimonio entre el iPhone y su Safari es de lo mejorcito que podemos encontrar en estos tiempos del Internet de bolsillo y el "surfear" a golpe de dedo. Por eso, muchos se sorprendieron cuando Apple aprobó el lanzamiento en la App Store de un navegador web alternativo tan distinguido como Opera Mini.

Foto: Quesabesde

Mayor fue la sorpresa cuando Opera superó el millón de descargas sólo durante el día de su estreno, liderando aplastantemente el "ranking" de las aplicaciones más solicitadas en la tienda virtual de Apple durante varios días seguidos (en dos semanas alcanzaría los 2,6 millones de descargas). Pasada la fiebre inicial, en QUESABESDE.COM hemos probado ambas alternativas y trazado diez puntos para ponerlas frente a frente, a modo de comparativa.

Navegador web por defecto
Antes de meternos en cuestiones más profundas, conviene destacar que el navegador web por defecto del iPhone es -y seguramente siempre lo será- el de la propia Apple. Sirva como advertencia a la hora abrir páginas web desde iconos o accesos directos en el escritorio del iPhone: éstos siempre se abrirán con Safari.

No hay forma de reconfigurarlo para que lo haga Opera. Para usarlo, siempre tendremos que abrirlo primero y a partir de ahí teclear las direcciones URL o recurrir a atajos como los Marcadores (el equivalente a los Favoritos de Safari) o el historial de navegación. Una pequeña limitación que Apple impone a Opera nada más empezar.

Velocidad
Es la ventaja más cacareada de Opera respecto a Safari. Y es cierta, pero con matices. En vídeos como éste, se aprecia cómo Opera carga completamente cinco páginas web durante el tiempo que Safari se toma en cargar una. Y es que el primero usa un proxy para reducir la cantidad de datos que "ocupa" cada página web antes de descargarlos al teléfono. Pero, aun así, ¿dónde está la trampa?

Pues que en dicho vídeo aparecen dos iPhones conectados a Internet por 2G. La diferencia no es tan bestial con conexión Wi-Fi o 3G. En cualquier caso, Opera se puede apuntar el tanto de ser el navegador más veloz, pues en la práctica (teniendo en cuenta que el iPhone va casi siempre asociado a un plan de conexión 3G) suele dar una media de cuatro o cinco segundos de ventaja respecto a Safari para cargar una página.

Visualización y "renderizado"
No por ir más rápido se escribe con mejor letra. Como contrapartida a su gran velocidad, el aspecto de las páginas web en Opera no está a la altura de lo que consigue Safari. En páginas de diseño sencillo, apenas percibimos diferencias entre ambos navegadores. Pero uno se da una vuelta por sitios más complejos que la portada de Google, y no puede evitar chasquear la lengua la mayoría de las veces.

Foto: Quesabesde
Opera Mini (a la izquierda) y Apple Safari nos muestran la portada de QUESABESDE.COM (el tamaño de las fuentes en Opera viene por defecto configurado en "Pequeña", pero se puede aumentar).

Espacios de sobra donde no debería haberlos, anchura menguada de columnas, alineamientos inventados (o ignorados, ¿quién sabe?)... Da la sensación de que Opera estira virtualmente las páginas de forma vertical. Como dejándolas más estrechas, por así decirlo. Incluso los colores bailan algo más que en Safari al comparar los resultados con lo que se puede ver en un monitor de escritorio.

La única ventaja de Opera en este apartado la encontramos en una opción ausente en Safari: la posibilidad de configurar el navegador para que intente cargar las versiones móviles de las páginas o que pase olímpicamente de ellas. El navegador de Apple siempre lo intenta por defecto con éstas, con lo que uno pierde algo de tiempo buscando el enlace correspondiente o modificando la URL.

Autorrotación
Este punto es una extensión del anterior, pero merece la pena mencionarlo aparte debido a los problemas de Opera cuando aprovechamos el acelerómetro del iPhone. No sucede siempre, pero al girar el teléfono para ver las páginas en posición apaisada, Opera tiende a aplicar por las buenas un zoom sobre la esquina superior izquierda del sitio en el que estemos.

Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde
Arriba, Opera ha aplicado un zoom automáticamente sobre la página web al recurrir a la vista apaisada. Debajo, Safari muestra perfectamente toda la anchura de la página.

Es algo sumamente extraño, y uno de los primeros puntos que Opera Software debería corregir para próximas actualizaciones. En muchas ocasiones, el problema se soluciona actualizando la página una vez que ya la hemos apaisado. En otros casos, en cambio, el problema persiste se haga lo que se haga, y además el zoom no nos permite acercarnos ni alejarnos. Vamos, un fallo de los gordos.

Zoom y scroll
A la hora de movernos por una página a golpe de dedo (o dedos), Safari gana por goleada, pues sus virtudes se combinan con grandes defectos de Opera. Sorprendentemente, el navegador alternativo sólo cuenta con dos niveles de zoom. O más bien con uno, pues sólo podemos optar entre la visualización completa de la página o acercarnos hasta cubrir, más o menos, la novena parte de ésta.

Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde
Arriba, los dos únicos niveles de zoom de Opera ejemplificados con la portada de la Wikipedia. Debajo, hemos ajustado el zoom de Safari para aproximarlo lo máximo posible al que siempre aplica Opera.

Esto significa que se desaprovechan casi por completo las posibilidades multitáctiles de la pantalla del iPhone. Por supuesto, podemos realizar el clásico gesto de pinza o pellizco para usar el zoom en Opera, pero sólo podremos movernos entre dos niveles extremos. Safari, en cambio, presenta un zoom gradual con varios niveles intermedios, como debe ser y siempre ha sido en el teléfono de Apple.

En cuanto al scroll vertical (es decir, desplazarnos por una página hacia arriba o hacia abajo usando el dedo como palanca), Safari es perceptiblemente más veloz que Opera. Este último, eso sí, cuenta con la innegable ventaja de cargar antes todo el contenido, y por consiguiente, brindarnos la posibilidad de aplicar el scroll con mayor antelación al entrar en una nueva página.

¿Ventanas o pestañas?
Al tener abiertas varias páginas a la vez, cada navegador opta por un concepto distinto. El de Safari es muy sencillo: cada página ocupa una ventana distinta, con un máximo de ocho abiertas al mismo tiempo, y recurriendo a una vista especial podemos desplazarnos entre ellas lateralmente. Opera, en cambio, opta por el concepto de pestañas y ofrece un catálogo de posibilidades más amplio.

Foto: Quesabesde
Las ventanas de Safari versus las pestañas y el Speed Dial de Opera.

Como vemos en la captura, Opera muestra las páginas abiertas en una tira de miniaturas inferior. ¿Cuántas podemos abrir a la vez? Pues el límite parece marcarlo la propia capacidad del iPhone para seguir funcionando sin problemas. Nosotros hemos llegado a tener abiertas unas 15 pestañas, punto éste en el que el teléfono comenzaba a ralentizarse de manera ostensible.

La ventaja de las pestañas está en que podemos observar de un vistazo todo lo que esté abierto, o a lo sumo pulsando cada una para que se visualice la página correspondiente a pantalla completa, manteniendo las miniaturas debajo. Eso sí, cuando llevamos más de diez páginas abiertas a la vez, las pestañas se comprimen en la parte inferior, de forma que podemos errar muy fácilmente al seleccionar una.

Además, Opera posee ese gran atajo llamado Speed Dial, esas previsualizaciones de páginas montadas en cuadrícula que vemos en la captura. Se van creando automáticamente a medida que navegamos y las podemos configurar con nuestros marcadores o páginas favoritas. Al ser la página de arranque del navegador (y de cada pestaña nueva), suponen un medio más rápido para acceder a webs por las que navegamos habitualmente.

Soporte Flash
A priori, en este punto tendríamos un empate, ya que el iPhone sencillamente no admite contenidos Flash. Pero hay una pequeña excepción: los vídeos de YouTube. Si encontramos uno en una página, podremos reproducirlos aparte tanto si usamos Safari como Opera. El problema es que este último a veces pasa por alto los vídeos del famoso portal propiedad de Google.

Foto: Quesabesde
A la izquierda, Safari reconoce un vídeo incrustado de YouTube para que lo reproduzcamos aparte en la aplicación correspondiente, a la derecha, Opera ni siquiera se ha percatado de la presencia del vídeo.

Lo extraño del asunto es que hay veces que Opera sí reconoce los vídeos. Desconocemos por completo qué leyes dictan la capacidad de este navegador para darse cuenta de que hay un vídeo de YouTube en una página. Safari, por contra, es mucho más fiable en este aspecto.

Motores de búsqueda
En este punto no hay color, pues mientras que el cuadro de búsqueda de Safari sólo sirve para consultar en Google, en Opera tenemos una pestaña para desplegar otros motores de búsqueda. Por defecto vienen Google, Amazon, eBay, Páginas Amarillas y Wikipedia, pero también podemos añadir más, y por supuesto quitar los que no queramos y reorganizarlos completamente.

Foto: Quesabesde
Motores de búsqueda de Opera Mini.
Opciones adicionales
Si en el anterior punto hablamos de algo que Opera hace mejor que Safari, en este nos referimos a opciones de Opera que, sencillamente, no están disponibles en el navegador de Apple. Ya hace un tiempo que Safari puede seleccionar, copiar y pegar texto, pero su reciente competidor, además, puede usar lo copiado para buscarlo en los motores de búsqueda con sólo una pulsación o dos.

Foto: Quesabesde
Una vez seleccionado el texto, Safari puede copiarlo y punto. Opera, además, nos brinda atajos para buscar el texto seleccionado en Google y otros servicios.

Opera Mini puede buscar texto dentro de una página; Safari no. Opera Mini puede sincronizar sus Marcadores y contraseñas guardadas con un navegador Opera de escritorio instalado en un ordenador; Safari no. Opera puede guardar páginas para consultarlas mientras estamos off-line; Safari no. En resumen, si sólo nos fijamos en las opciones que aparecen en los menús, Opera es un navegador más actualizado.

Respaldo
Pocos dudarán que, siendo Safari una pieza de software de Apple, siempre será la primera en disfrutar de todo avance en navegación web que reciba el iPhone. Véase por ejemplo el tan afamado HTML5, que Opera Mini no soporta de momento en su versión para el iPhone.

A favor de Opera podemos argumentar que, al menos en sus versiones de escritorio, el ritmo de actualizaciones de este navegador es bastante alto. De momento, eso sí, la versión para iPhone no ha recibido ningún tipo de parche, y eso que tiene fallos muy importantes. En cualquier caso, le daremos un voto de confianza, que hace apenas dos meses que llegó a la App Store.

Fruta temprana
La versión para iPhone de Opera Mini aún está muy verde. Es más veloz que Safari, pero maltrata en exceso el diseño de las páginas y está plagado de fallos algo incomprensibles a estas alturas. A su favor, hay que afirmar que incluye muchas funciones que, seguramente, Safari acabará también adoptando por su propia evolución natural (de hecho, la mayoría de novedades de Opera Mini ya están disponibles en la versión de Safari para escritorio).

A no ser que los problemas de cobertura nos obliguen a conectarnos por 2G, merece mucho más la pena navegar en el iPhone con Safari. A Opera le queda el orgullo de ser la primera alternativa realmente interesante (sólo por ser gratuita ya supera a otros navegadores de terceros para el iPhone, todos de pago), preparando de paso el camino para la llegada de otros navegadores "importantes" como SkyFire, que según los rumores será el siguiente en aterrizar en la App Store.

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