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Apple y TomTom salen al paso de la polémica generada en torno a la recopilación de datos GPS de sus usuarios

 
28
ABR 2011

La privacidad de los usuarios está siendo uno de los temas más recurrentes en las noticias tecnológicas de los últimos días. Especialmente en el caso de los datos de localización GPS, un asunto en el que primero Apple y más recientemente TomTom están protagonizado un intenso debate en torno a la recopilación y el uso de este tipo de información.

A mediados de la semana pasada, diversas fuentes apuntaron que el iPhone y el iPad 3G registran y almacenan la localización de sus poseedores, generando bases de datos que se guardaban en iTunes cada vez que el usuario realizaba una copia de seguridad de su dispositivo.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En una extensa lista de preguntas y respuestas sobre el asunto (en la que sólo se habla del iPhone, eso sí), Apple ha querido aclarar que dichos datos son tratados de forma anónima y se limitan a registrar la cercanía de puntos Wi-Fi y antenas telefónicas con dos objetivos: reducir el tiempo necesario para localizar satélites GPS y proporcionar información a los desarrolladores "para ayudar a depurar sus apps".

Con todo, la compañía de Steve Jobs ha admitido que este tipo de datos pueden llegar a registrar la localización de los puntos Wi-Fi y las antenas durante todo un año y siguen recopilándose aún cuando el usuario desactiva los servicios de localización. Errores que tienen "previsto solventar en breve" a través de una futura actualización de software, han aclarado desde Cupertino.

Según Apple, dicha actualización se encargará reducir a siete días el espacio temporal de datos almacenados, borrar toda la información guardada cuando se desactiven los servicios de localización, poner fin a las copias de seguridad en iTunes y encriptar por defecto la información almacenada, una opción que por ahora debe ser activada manualmente por el usuario.

TomTom y los radares de velocidad
Si bien guarda algunas similitudes con la polémica generada en torno a Apple, el caso de TomTom va un paso más allá. Esta compañía lleva años recopilando datos -tratados siempre de forma anónima y con el consentimiento del usuario, apuntan- para mejorar servicios propios, como los que se centran en informar del estado del tráfico en tiempo real.

En un comunicado de prensa, TomTom ha admitido que estos datos también se proporcionan a las autoridades para "ayudar a mejorar la eficiencia y la seguridad de las carreteras". El problema está, sin embargo, en que dichos datos son usados por la policía para decidir la ubicación de los radares de velocidad.

Ante las quejas vertidas por los usuarios sobre este último punto, la firma holandesa se ha limitado a afirmar que se replanteará si debe permitir que las autoridades empleen los datos proporcionados con este objetivo.

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