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Prueba de producto
Apple iPhone 6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

iPhone 6: análisis

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NOV 2014

Más grande, delgado y potente, el nuevo terminal de Apple convence -y arrasa en las tiendas- pese a algunas carencias ya clásicas de sus especificaciones

Evolución lógica, presión de la competencia o simple demanda del mercado. El caso es que Apple ha dejado a un lado sus conocidas e históricas reticencias a un iPhone de pantalla muy grande con dos modelos de nada menos que 4,7 (iPhone 6) y 5,5 pulgadas (iPhone 6 Plus). Pero el tamaño es solo la punta del iceberg, porque la nueva generación llega cargada de novedades, empezando por un diseño que vuelve a las curvas de los orígenes pero en versión extrafina.

iPhone 6
iPhone 6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Una completa renovación generacional por dentro y por fuera que pone al día la mayoría de funciones pero se deja algunas en el tintero. De hecho, quienes les busquen las cosquillas a los nuevos iPhone 6 lo tienen relativamente fácil: no son resistentes al agua -como algunos de sus principales competidores- y esa memoria RAM de 1 GB sabe a poco. Al menos sobre el papel y para los amantes de las especificaciones, claro.

Esos dos aspectos y los mediáticos problemas sobre algunas unidades del iPhone 6 Plus y su querencia por las curvas son casi los únicos problemas achacables a dos smartphones que, simplemente, son de lo mejor que ahora mismo puede encontrarse en el mercado.

Nuevo diseño

La pantalla de 4,7 pulgadas es la protagonista indiscutible de esta renovación. Un tamaño que a muchos (sobre todo usuarios del iPhone) les parecerá enorme, pero que no lo es tanto si se coloca junto a algunos de los últimos terminales del mercado.

Pero el caso es que es notablemente más grande que la generación anterior y que otros modelos con tamaño de pantalla similar (Apple no ha sacrificado del todo sus formas y mantiene un espacio inferior para el botón principal). También es más delgado (6,9 milímetros), así que la primera sensación entre las manos es un tanto extraña.

iphone 6
iPhone 6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pero bastan unos minutos para hacerse con la nueva ergonomía y acostumbrarse al agarre del teléfono, que en un primer momento y acostumbrados a la mayor contundencia de los anteriores iPhone, puede dar la sensación de que se nos va a escurrir entre las manos. Cuando dejemos de buscar en la parte superior el botón de bloqueo, que ahora está situado en el lateral, significará que ya hemos concluido nuestro periodo de adaptación.

Que se parece demasiado a algunos modelos con Android es uno de los comentarios más recurrentes. Y razón no les falta a quienes lo dicen, porque aunque no hemos tardado mucho en acostumbrarnos y valorar sus ventajas, por el camino se ha quedado ese punto de distinción que hacía del iPhone algo diferente y reconocible a primera vista.

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Curvilíneo pero continuista

Apple ha querido dulcificar las formas de su teléfono más moderno dotándolo con una carcasa de bordes redondeados, más sencilla y al mismo tiempo cómoda de sostener en las manos

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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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iPhone 6
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Dejando al lado este tipo de consideraciones, además del tamaño de pantalla la resolución es otro dato clave, con 1334 x 750 píxeles y una densidad de 326 puntos por pulgada, igual que en el iPhone 5s. Su calidad, contraste, color y visibilidad incluso a pleno sol no admiten pegas.

Pero, ¿se aprovecha ese mayor tamaño de pantalla? Aunque en el caso del iPhone 6 Plus se estrena un nuevo modo horizontal, el iPhone 6 a secas no experimenta cambios, más allá de ofrecer una sexta fila de iconos y contar con un modo de visualización que amplía el tamaño de los elementos. Quienes no tengan problemas de visión se quedarán sin duda con el modo estándar a la hora de hacer la configuración inicial.

Procesador y cámara

En su interior el iPhone 6 cuenta con un procesador A8 de 64 bits que supone un evidente paso adelante respecto a la generación anterior. No es una simple cuestión de números o datos, sino que se deja notar en la agilidad general y el manejo de aplicaciones y juegos que requieren gran potencia.

Es cierto que esa memoria de 1 GB de RAM suena a poco, pero a estas alturas es de sobra sabido que si algo sabe hacer Apple -además de vender- es optimizar las especificaciones de sus productos y conseguir un rendimiento mejor con datos que sobre el papel pueden ser inferiores en ciertos aspectos.

Aunque su gigabyte de RAM se antoja muy escaso para los tiempos que corren, el fantástico rendimiento de su procesador A8 y una brillante optimización del sistema operativo permiten que el iPhone 6 haga volar incluso las aplicaciones más exigentes

iphone 6
iPhone 6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

No es solo una percepción, sino que los amantes de los números y gráficos pueden estar tranquilos: los benchmarks del iPhone 6 ratifican lo que la experiencia de uso permite intuir: mejor rendimiento general y gráfico respecto a la generación anterior y a la par o por encima en algunos apartados frente a los smartphones más potentes del momento.

Buenas noticias también respecto a la autonomía. El iPhone 6, pese a reducir su grosor y contar con una pantalla más grande y de mayor resolución, consigue mejorar el rendimiento en comparación con el iPhone 5s. De entrada incorpora una batería de mayor capacidad (1.810 mAh frente a los 1.570 de antes) que se consigue optimizar de forma bastante eficiente para que en el día a día se perciba ese plus de autonomía respecto a la generación anterior.

En cualquier caso la autonomía sigue sin ser el mejor punto de un smartphone que en esta asignatura queda -pese a las mejoras- detrás de la competencia. Llegar al final del día con un uso intensivo del iPhone 6 es por tanto complicado.

iphone 6
iPhone 6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Disponible por primera vez en dos tamaños distintos, el iPhone 6 posee sin embargo el mismo hardware básico en el modelo estándar y en la variante Plus.

Como el mencionado iPhone 5s, el nuevo modelo cuenta con un coprocesador dedicado a las funciones relacionadas con el movimiento y la medición de actividad. Un procesador M8 que añade a las funciones de la generación anterior un barómetro que permite calcular la altura para saber si estamos subiendo o bajando, y que en cualquier caso refuerza esa apuesta de iOS 8 por las aplicaciones vinculadas al deporte y la salud. Una idea en la que el Apple Watch también incidirá dentro de unos meses, cuando llegue al mercado.

Además del nuevo diseño y el potente procesador, la cámara vuelve a ser otro de los puntos fuertes de esta renovación. Y de nuevo se repite la misma idea: especificaciones modestas sobre el papel y un rendimiento que sitúa ahora mismo al iPhone 6 entre las mejores opciones del mercado para los amantes de la fotografía móvil.

Muestras: iPhone 6
Fotografías realizadas con un iPhone 6
Ya hablamos en su día largo y tendido sobre las cualidades fotográficas y en el terreno del vídeo del iPhone 6 y el 6 Plus, así que no merece la pena repetir lo ya dicho. Solo insistir, eso sí, que echamos de menos en el modelo más pequeño el mismo estabilizador óptico que se estrena en la versión Plus.

NFC, pero solo para pagar

Otra de las novedades del iPhone 6 que figuraba en casi todas las quinielas era la conexión NFC. No obstante, Apple ha vuelto a hacer las cosas a su manera, y el NFC del que presume su nuevo terminal viene con muchas comillas, puesto que su única función es -al menos por ahora- estar al servicio del sistema de pago Apple Pay que la compañía planea estrenar estas próximas Navidades en algunos países.

La idea no es nueva, claro (Google lleva tiempo intentándolo con Wallet, por ejemplo), pero los numerosos acuerdos con bancos y compañías de los que presumieron en Cupertino durante la presentación de los nuevos iPhone hacen pensar que dentro de no mucho las tarjetas de crédito convencionales serán solo un recuerdo en el bolsillo de muchos.

apple iphone 6 plus
Apple iPhone 6 Plus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Tanto el iPhone 6 como la variante Plus (en esta foto) poseen conectividad NFC, aunque su uso está idénticamente restringido a Apple Pay.

Apple Pay ha revolucionado el panorama de los pagos electrónicos en Estados Unidos. Su estreno en España, sin embargo, sigue en el aire

El sistema, la verdad, promete. Y el uso de la identificación por huella dactilar ya presente en el iPhone 5s (y que nos da la sensación de que aquí funciona incluso mejor) es el complemento perfecto para dar algo más de seguridad y quitar miedos. Habrá que esperar, porque este servicio solo está operativo en Estados Unidos, pero su funcionamiento es tan sencillo como registrar una o varias tarjetas de crédito, acercar el móvil al punto de pago y autorizar la operación con la huella o el código numérico de desbloqueo.

Pero, volviendo al NFC, ¿permite el iPhone 6 enviar imágenes o archivos de un terminal a otro? ¿Y qué hay de vincular el teléfono a otro dispositivo con solo acercarlos? La respuesta es un contundente no. Aunque es cierto que desde la firma no se ha cerrado totalmente la puerta a futuros usos de la tecnología NFC estrenada, por ahora hay más limitaciones que pistas sobre sus futuros usos.

Frente a la competencia

Nunca antes Apple había lanzado un teléfono tan difícil de comparar con los de la competencia. La decisión de bifurcar su catálogo telefónico en un terminal de 4,7 pulgadas y otro de 5,5 en un momento en el que casi todos los móviles de gama alta superan las 5 pulgadas, hacen que el iPhone 6 se quede en tierra de nadie.

Esta peculiaridad puede resultar beneficiosa para Apple en un momento en el que casi todos los fabricantes apuestan por unos terminales que casi empiezan a adolecer de cierto grado de gigantismo, cubriendo los espacios disponibles por debajo de las cinco pulgadas por teléfonos de gama media más asequibles y menos atractivos a nivel de tecnología y prestaciones.

Con pantallas de 4,7 y 4,6 pulgadas, respectivamente, el Samsung Galaxy Alpha y el Sony Xperia Z3 Compact son los teléfonos que rivalizan más directamente con el iPhone 6 de Apple. Ambos ofrecen una excepcional calidad de construcción y precios más ventajosos que el teléfono de la manzana en su variante de 16 GB, aunque sus fuertes son más bien distintos, y en ningún caso llegan a constituirse como alternativas plenamente superiores.

Con 4,7 pulgadas y una competencia que no parece conocer límites de crecimiento, la versión convencional del iPhone 6 se queda algo aislada dentro del segmento de los móviles de gama alta

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iPhone 6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El Galaxy Alpha, con un precio de algo más de 500 euros, destaca por el uso de un chasis metálico de calidad inusual para lo que suele estilar Samsung y la presencia de 32 GB de almacenamiento. Su pantalla, sin embargo, es inferior en resolución y corrección de color. Es la alternativa para el consumidor que valora el diseño por encima del rendimiento o las posibles ventajas de Android sobre iOS y viceversa.

El Xperia Z3 Compact tampoco alcanza la densidad de píxeles brindada por el iPhone 6, pero ofrece sin embargo una competente cámara de 20 megapíxeles con la capacidad de grabar vídeo 4K, un chasis resistente a polvo y agua y una autonomía excepcional. Con 16 GB (ampliables mediante tarjetas SD), no ofrece una mayor capacidad de almacenamiento nominal que el grueso de la gama iPhone 6, pero los 450 euros que cuesta hacen del Xperia Z3 Compact una alternativa excepcional.

Probablemente el teléfono de Sony sea la opción más competitiva y recomendable frente al iPhone 6 de talla M.

¿El mejor smartphone del momento?

En un mercado aparentemente dividido entre los iPhone y decenas de modelos basados en Android (con permiso de los Windows Phone, claro), plantearse si el iPhone 6 es la mejor opción del momento es poco menos que una pregunta trampa. Los usuarios de anteriores versiones no tardarán en descubrir que (al menos para ellos) así es, pese a las reticencias iniciales que ese diseño con menos personalidad propia puede provocar.

¿Y el tamaño? También hay que acostumbrarse, pero en pocas horas es más que posible que nos hayamos olvidado de la pantalla de la generación anterior. Nuestra memoria es así de selectiva, y si el bolsillo ha dado de sí para desembolsar el precio del iPhone 6, seguro que no hay mucho problema para hacerle hueco en el día a día.

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iPhone 6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Con sus más y sus menos, el iPhone 6 sigue siendo una de las referencias de un mercado que no muestra clemencia hacia los débiles

Puede que incluso alguno de los amantes de las pantallas XXL que hasta ahora no se había sentido atraído por el discreto tamaño del iPhone tenga ahora una nueva tentación al ver que ni el Galaxy S5 ni el Xperia Z3 pueden presumir ya de un monitor mucho más grande. Aunque sí de mejor autonomía.

Pero más allá de estas eventuales traiciones en uno u otro lado, insistimos en que el tamaño es solo un detalle más de una profunda renovación. Un proceso que ha dado lugar al iPhone más completo y potente hasta la fecha -faltaría más- y en el que todo no solo es más grande, sino también más rápido, ágil e igual de sencillo que siempre. Echamos de menos esa resistencia al agua que podría ahorrarnos algún susto. Y el estabilizador óptico de imagen. Y un NFC de verdad.

Más allá de estas pequeñas quejas, nos caben pocas dudas de que estamos ante uno de los dos o tres mejores smartphones que ahora mismo se pueden comprar.

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