Crónica

"Instagram es a la comida lo que Internet es al porno"

 
22
NOV 2012
Eduardo Parra   |  Madrid

Y uno recibe una convocatoria y se pregunta: ¿Cómo serán las fiestas Instagram? Tras una preconcebida imagen de preadultos gafapasta vestidos de etiqueta y saltando sobre una cama móvil en mano, en QUESABESDE.COM decidimos que aquella pregunta necesitaba una respuesta contrastada, y no sin cierto miedo en el cuerpo nos embarcamos rumbo a la cuarta edición del oficialmente conocido como The Biggest Instameet.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Rimbombantes nombres al margen y ya despojados de nuestros prejuicios, el Flash Flash Madrid, una céntrica tortillería de la capital, nos recibía anoche como fugaz epicentro de los acólitos de Instagram. Alrededor de 150 personas -según nuestro ojímetro- afilaron sus móviles y pasaron del mundo virtual al real con el objetivo de batir el récord de 220 instagramers que -según dicen- consiguió congregar el SummerMeet de Barcelona.

No estamos en condiciones de certificar si lo lograron. Nuestro perro aún no ha aprendido a escribir las crónicas sin errores tipográficos -está en ello-, de modo que abandonamos la fiesta de los primeros por aquello de ir adelantando el texto para el día siguiente. Pero antes de hacerlo, y tras tomar unas cuantas fotos (lo que les gusta salir en las fotos a los instagramers...), afilamos nuestros lápices para poner el dedo en la llaga durante un par de horas. Primera pregunta: ¿Y cómo es una fiesta de instagramers?

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Pues en realidad se parece mucho a una fiesta cualquiera. Algunos charlan, otros beben... y casi todos miran el móvil cada minuto. La única diferencia es que, aquí, mirar el móvil o tomar una foto no es un recurso para escapar de un silencio incómodo: es casi una obligación. De hecho, lo tienen tan bien ensayado que pueden charlar sin mirarse mientras twittean -o lo que sea que estén haciendo- al mismo tiempo. Y sin erratas.

Y lo malo de que todo el mundo ande con la cabeza gacha es que no te ven, así que a pequeños empujones proseguimos nuestra misión informativa y nos lanzamos contra las caras sonrientes -que, por cierto, eran mayoría- para acecharlas con nuestras preguntas a bocajarro. ¿Son las fotos de Instagram malas fotos disfrazadas? "¡Noooo!", es la primera respuesta. "Aunque, bueno... quizás algunas sí", vienen a reconocer tras un momento de reflexión.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

¿Son los instagramers los nuevos lomógrafos? "Sí, claro", asienten algunos con convicción. "Nunca he usado una Lomo", contestan otros con indiferencia. Vaya. Empecinados en tocar la fibra de los asistentes, decidimos bucear hasta el fondo de la sala para ver qué se cuece en uno de los corrillos. En nuestro viaje oteamos fugazmente varias Samsung Galaxy Camera en manos de los asistentes. ¿La misma Galaxy Camera de la que hace apenas 48 horas informábamos que no saldría a la venta hasta el 29 de noviembre? Imposible. Un momento... ¿No es ese de ahí Daniel Molero, responsable de "marketing" de Samsung? Apuesto a que fue casualmente a por una tortilla con cuatro o cinco cámaras en el bolsillo...

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Daniel Molero (mirando a cámara), de Samsung, se dejó caer por el encuentro.

Dejamos a Samsung de lado, que ya tuvo en QUESABESDE.COM su minuto de gloria hace sólo un día, y seguimos buscando instagramers a los que acosar un poco. Nos topamos con un joven que fotografía una bandeja de mini hamburguesas. "¿No es demasiado típico lo de fotografiar comida con Instagram?", le preguntamos insidiosos. "Instagram es a la comida lo que Internet es al porno", nos espeta educadamente. Touché.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Treinta segundos después, mientras todavía intentamos buscar una respuesta igual de ingeniosa, nos damos la vuelta en busca de una digna escapatoria. Un instagramer nos ofrece su iPhone como improvisado modelo para una fotografía, y aprovechando la coyuntura proseguimos con nuestra particular prospección sociológica: "¿Instagram es para fotos de móvil o valen las tomadas con la cámara?" "Cualquiera vale, aunque si te topas con un purista, te va a mirar mal." Lo que me temía.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

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