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OpiniónContando píxeles

Crispación digital

 
18
SEP 2006

Les juro por un sensor full-frame que no era ésta mi intención. El plan original era dedicar las primeras líneas tras el paréntesis estival a alguna anécdota fotográfica de las vacaciones, o a la clásica vuelta al "cole". O quizás a desmenuzar sesudas reflexiones sobre las cámaras que más se ven aquí o allá. Algo entrañable para empezar con buen pie la temporada.

Aprovecho la ocasión para suplicar una mejora en la comunicación entre las marcas para que no presenten todas las novedades el mismo día

Pero me temo que durante estas últimas semanas el plan inicial ha quedado obsoleto. Tal vez sea cosa de las tormentas, o del reencuentro con ciertos informativos de esos que crispan los ánimos. El caso es que no estamos ni a mediados de septiembre y ya andamos atacados de los nervios.

Puede que la avalancha de novedades que hemos padecido durante todo el mes de agosto y esta última y apoteósica semana haya tenido algo que ver. Ocurre, además, que en esta casa -así me lo explicaron cuando me asomé por aquí- existe la curiosa costumbre de informar y, por si fuera poco, de hacerlo lo mejor y lo antes posible. (Hacerlo dos semanas después o aplicar el anglosajón criterio de copiar y pegar la nota de prensa posiblemente sea más cómodo, pero también resulta -si me permiten la sinceridad- una soberana estupidez.)

Pero no se trata, ni mucho menos, de criticar el frenético acelerón que el mercado da cuando se otea una feria en el horizonte. Sería tirar piedras contra el propio tejado; ése que da de comer no sólo a los fabricantes, sino a los que informamos sobre sus movimientos.

Si se anuncian catorce cámaras en un día, ya nadie se acuerda de esa réflex con pantalla táctil y luces de colores

No obstante, sí me gustaría aprovechar la ocasión para pedir -suplicar- una mejora en los flujos de comunicación entre las diferentes marcas para que -por favor- no decidan presentar todas las novedades el mismo día. No sólo por nuestra salud mental, sino también por su propio beneficio.

Y es que, si se anuncian catorce modelos en un mismo día y a las diez de la noche, ya nadie se acuerda de esa réflex con pantalla táctil y luces de colores que a las nueve de la mañana llegaba dispuesta a revolucionar del mercado.

El exceso de información o su falta de dosificación hace que cueste más centrar la atención en lo que realmente es importante. Y así, en lugar de estar dedicando estos párrafos al feliz resurgir de dos marcas para las que algunos ya estaban pensando el epitafio -Leica con su flamante M8 y Pentax con esa prometedora K10D-, uno se dedica a explicar cosas que seguramente a la mayoría le importan un carajo.

A la gente le da igual las batallitas sobre la infame política de comunicación de ciertas compañías, pero es peor guardárselo para uno solo

Ya me lo dice siempre nuestro querido director de contenidos. A la gente le da absolutamente igual las batallitas sobre los embargos, las filtraciones o la infame política de comunicación que insisten en perpetrar ciertas firmas.

Pero seguro que es peor guardárselo para uno solo o acabar hablando siempre de lo mismo cuando los muchachos de la prensa nos reunimos en algún sarao. Así que, con su permiso, ahí van tres ejemplos para que vean lo que nos ha tocado aguantar durante este verano que ya se termina.

Pese a que cierta compañía no había adelantado información a ningún medio, era vox populi que habría una réflex digital el 24 de agosto. Sí, justo mientras medio país estaba de vacaciones (incluida la división española de la propia compañía, que tiene guasa la cosa). Se ve que los japoneses no acaban de entender la idiosincrasia mediterránea.

No hubo forma de convencer a cierta compañía de que adelantara información sobre una cámara que presentaba el 24 de agosto

Ni firmando contratos de confidencialidad ni haciendo el pino puente hubo forma de convencerles de que esa política resulta ridícula. Así que, compungidos, tocaba sentarse a esperar que la historia se repitiera. Y, efectivamente, el día antes de su presentación oficial ya circulaban a lo largo y ancho de Internet -filtradas, cómo no- las especificaciones y las fotos de la cámara en cuestión.

Segundo ejemplo. Otra marca prepara el lanzamiento de una SLR para mediados de septiembre. En este caso, los departamentos de comunicación europeos -en una ataque de locura, pensarán los otros- optan por hacer su trabajo y distribuyen a más de cien medios toda la información confidencial sobre dicha cámara.

De nuevo, se empiezan a conocer detalles antes de la fecha oficial del lanzamiento. Pero, curiosamente, no es ningún medio el origen de la filtración, sino un par de despistes en las páginas web oficiales de la compañía en las que se habla más de la cuenta y antes de tiempo.

Así andamos, de filtración en filtración, resoplando el día antes de que expire el plazo oficial para publicar esas noticias

Todo un clásico: ese informático que pulsa el botoncito que no toca justo mientras en algún lugar del mundo alguien caza al vuelo los datos de la nueva cámara. Para que luego se quejen los fotógrafos de intrusismo laboral.

Es ésta una situación que no admite demasiadas explicaciones: o los departamentos de recursos humanos de las marcas no están en su mejor momento, o existe un ejercito completo de personajes con una vida social tan lamentable que no tienen otra cosa que hacer en su tiempo libre que indagar los secretos de la EOS 458XD en una web de Kuala Lumpur. Porque, claro, filtraciones intencionadas seguro que no son... ¿verdad?

Tercer y último caso. A un genio de una conocida firma alemana se le ocurre sacar a pasear por una feria llena de fotógrafos una cámara que aún no ha sido presentada oficialmente (y sobre la cual varios medios, entre ellos éste, mantienen acuerdos de confidencialidad). No se lo van a creer, pero al día siguiente ya era posible conocer navegando por la red hasta el número de serie del modelo.

Y así andamos, de filtración en filtración, resoplando el día antes de que expire el plazo oficial para poder publicar algunas de esas noticias. Al fin y al cabo son sólo cámaras y el futuro de la humanidad no depende de ellas, piensas mientras le das a la tecla para ver si sale un titular original para la noticia.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Justo entonces, llega al buzón el último número de la revista Chasseurs d´Image. Recién traída del otro lado de los Pirineos por, aparentemente, el cartero más rápido de toda Europa (el chiste no es mío). Tan veloz que, dos días antes de la fecha oficialmente prevista para publicar informaciones embargadas, en su portada ya se pueden ver la Olympus E-400, la Leica M8 y la Pentax K10D.

Tal vez, en lugar de reunirnos todos en Photokina lo que necesitamos es una terapia de grupo.

La columna de opinión "Contando píxeles" se publica, normalmente, el primer y tercer lunes de cada mes.

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