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La industria intenta suavizar las tasas que aplicará la UE a las cámaras fotográficas que graban vídeo

 
3
JUL 2007

La Unión Europea proyecta aplicar en breve un impuesto aduanero a la mayoría de las cámaras fotográficas importadas con función de grabación de vídeo, idéntico al gravamen de las videocámaras. Según ha sabido este medio, los principales fabricantes japoneses están tratando in extremis de minimizar el impacto de esta tasa, en una batalla conceptual sobre cuál es la frontera que separa a una cámara de fotos de una de vídeo.

Tal y como se apuntaba en marzo de este año, la Unión Europea prevé aplicar próximamente un nuevo impuesto a las cámaras fotográficas digitales que registren vídeo, al considerar que éstas podrían ser clasificadas como videocámaras. Los principales fabricantes del sector prevén que la tasa se instaurará a partir de este mes de julio.

Para ello, los organismos europeos competentes han elaborado una "nota explicativa" a la que ha tenido acceso QUESABESDE.COM que delimita la frontera entre ambos dispositivos y que, de hacerse efectiva, obligaría a pagar un 4,9% de arancel por la mayoría de cámaras fotográficas.

Según han informado fuentes de confianza a este medio, la organización que reúne a los principales fabricantes japoneses, la CIPA (Camera and Imaging Products Association) tratará de convencer esta semana a las autoridades europeas para tratar de mitigar el impacto de esta tasa.

La estrategia de la organización consiste en plantear una reformulación de la definición de videocámara más acorde a sus intereses, que dejaría fuera de la ecuación a muchos de los dispositivos afectados.

Las cámaras fotográficas digitales importadas no tributan en Europa desde el año 2000 tras quedar cubiertas en 1996 por el llamado Information Technology Agreement, un acuerdo de exención de tasas en ciertos productos alcanzado por los miembros de la Organización Mundial del Comercio.

Nota explicativa
El documento no definitivo con el que trabaja la Dirección General de Fiscalidad y Unión Aduanera de la Comunidad Económica Europea (DG TAXUD) y al que ha tenido acceso QUESABESDE.COM, consiste en una nota explicativa ("explanatory note") que define las diferencias entre las cámaras digitales y las videocámaras.

Para delimitar la frontera, el texto se centra -entre otras características- en la resolución de la imagen, la duración de una "secuencia única" de captura, el aspecto físico, la presencia de una pantalla plegable o el zoom durante la grabación de vídeo.

En virtud de este documento, cualquier cámara digital que capture imagen en movimiento con resolución VGA (640 x 480 píxeles) y durante largas secuencias (la CIPA habla de 30 a 45 minutos, aunque en el documento no se especifica) pasaría a ser catalogado como videocámara y, por ende, gravado con la tasa. Además, este impuesto podría aplicarse retroactivamente a los últimos tres años.

Argumentos de la CIPA
La CIPA, abanderada por su presidente Akira Yakushiji, ha salido en defensa de sus intereses contraargumentando los límites señalados por la Unión Europea y proponiendo una diferenciación con criterios más "precisos" y "apropiados".

Además, según la asociación, tampoco existe la necesidad de una nota explicativa, ya que una regulación adecuada sería suficiente para establecer una delimitación.

Según documentos internos de la CIPA a los que ha tenido acceso a QUESABESDE.COM, el principal criterio de distinción debería ser la resolución, pero la organización considera un error fijar su límite en la llamada VGA (640 x 480 píxeles) próxima al estándar televisivo NTSC (720 x 480 píxeles).

El motivo aducido es que la resolución VGA es muy inferior a la del estándar de televisión europeo PAL (768 x 576 píxeles), por lo que la CIPA cree más adecuado establecer como límite la resolución informática SVGA (800 x 600 píxeles).

La organización de fabricantes también considera incorrecto el planteamiento de "secuencia única", ya que la duración de ésta depende más del tipo de soporte de almacenamiento que del producto en sí. Aun así, de establecerse como criterio complementario, la asociación plantea fijar en 60 minutos el tiempo continuo de captura.

El resto de elementos presentes en la nota explicativa de la UE, como el zoom o el diseño, carecen de relevancia para los miembros de la CIPA, entre los que destacan Canon, Nikon, Olympus o Sony.

Pendiente de aplicación
Está previsto que los organismos competentes de la Unión Europea tomen la decisión definitiva de forma inminente a principios de este mismo mes.

De no alterarse los términos actuales, las marcas deberán afrontar una importante carga impositiva cuyas consecuencias -tanto para los fabricantes como para los consumidores- aún están por ver en la arena europea.

Tal y como afirma la propia CIPA, cámaras digitales que según su contrapropuesta superarían la criba -como la Sanyo VPC-S60 o las Samsung L74W y VP-X220L- pasarían a ser cargadas con el 4,9% de arancel.

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