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UN ANDROIDE 4X4

HTC One X: análisis  

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MAY 2012

Lleva un procesador de cuatro núcleos, usa Android 4.0 como sistema operativo, recurre a la interfaz Sense 4.0 y su pantalla es de 4,7 pulgadas. El HTC One X es literalmente un smartphone 4x4 que, además, saca buena nota en dos apartados que hasta ahora se le solían resistir a la firma taiwanesa: el diseño y las funciones multimedia (especialmente las opciones de su cámara de 8 megapíxeles). Como contrapartida, requiere de un bolsillo más holgado y hay que andarse con ojo si uno no quiere dejar la batería lista para sentencia en un visto y no visto.

Cuando le echamos el guante por primera vez a este HTC One X durante el último Mobile World Congress de Barcelona, decíamos que era "el grandullón" de la nueva familia de smarpthones de la compañía asiática. Aquello era un aviso tanto para quienes consideran que la moda de los teléfonos de pantalla grande tiene un límite en las 4,3 pulgadas de modelos como el One S ("el equilibrado", decíamos entonces), como para quienes no tienen inconveniente en estirar todavía más la diagonal del panel.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Hecha esta separación, en la que la subjetividad de cada usuario es la que tiene que dictar sentencia en última instancia, hay que admitir que el One X puede generar cierta incomodidad por el espacio extra que ocupa en el bolsillo. Pero una vez fuera de él, sostenerlo en la mano no resulta especialmente traumático. Y es que el tamaño de su frontal no viene acompañado ni de sobrepeso de ni de más grosor del necesario, como sí que pasaba por ejemplo con el Sensation XL.

De hecho, podría decirse que el One X ejemplifica a la perfección varias lecciones que HTC ha aprendido durante el último año en distintas parcelas de la experiencia de usuario. Empezando por el diseño.

Mejor aspecto

No sin alguna que otra excepción, la mayoría de terminales de HTC venían resolviendo la papeleta del diseño de una forma algo discreta, a veces casi testimonial. Ése es el primer aspecto que cambia en el guión de la firma asiática con la familia HTC One, especialmente en el caso de la versión blanca del modelo que nos ocupa en este análisis (también hay una versión gris que quizás resulte menos vistosa).

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además de ser un terminal con un grosor (8,9 milímetros) y un peso (130 gramos) en la línea de lo que vemos desde hace un tiempo en otros modelos de pantalla grande, el One X da un notorio paso adelante a nivel estético en comparación con predecesores como el mismo Sensation. Como les gusta decir a los profesionales del "marketing", tiene un acabado más "premium".

Para lograrlo, HTC recurre a una carcasa de policarbonato de tipo "unibody" ligeramente brillante en los bordes y que dibuja una sutil curva al observar el equipo de perfil. Algo parecido a lo que vimos en el Galaxy Nexus, sólo que en este caso la pantalla es recta, pero no así el marco que la rodea.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como pasa con el iPhone, por cierto, la batería no es extraíble y el terminal usa tarjetas micro-SIM. De hecho, para insertarla y retirarla se recurre a una fórmula similar a la que lleva años empleando Apple: una bandeja (ubicada en la parte superior del terminal junto al botón de encendido y la salida de auriculares) en la que se deposita la tarjeta y que se abre introduciendo por un pequeño agujero un pincho que viene en la misma caja del producto.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

A pesar de su tamaño, el terminal resulta bastante compacto y ofrece la resistencia exigible en este tipo de equipos, incluyendo protección Gorilla Glass para la pantalla. Todo ello manteniendo un buen tacto y un aspecto elegante, salvo quizás el objetivo de la cámara. Al sobresalir levemente respecto a la carcasa, puede generar desconfianza un acto tan natural como colocar el teléfono boca arriba encima de una mesa.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
En la parte superior de los laterales están el control de volumen (imagen superior) y el puerto micro-USB.

Como detalle curioso, el clásico indicador LED para notificaciones está oculto en uno de los diminutos agujeros del auricular telefónico. También hay más orificios de este tipo en la zona inferior de la parte trasera, correspondientes a un altavoz integrado que se acompaña del logo de Beats Audio. Justo al lado hay cinco círculos metálicos que sirven de puerto de conexión para una estación de sobremesa.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Respecto a estos últimos apuntes, cabe destacar que los HTC One X que se pueden encontrar en el mercado libre vienen dentro de una caja algo austera en lo que a accesorios suministrados respecta: sólo el cable USB y el cargador. Alguna operadora que ya lo tiene en su catálogo, eso sí, incluyen también unos auriculares de la citada firma Beats Audio.

Pantalla grande y definida

No sólo es el tamaño, sino también la nitidez. Como pasa con cada vez más smartphones con pantalla de más de 4 pulgadas, el HTC One X proporciona un panel de 1280 x 720 píxeles para hacer prácticamente imperceptible la pixelación de lo que en ella aparece, pues de su tamaño y su resolución se extrae una densidad de más de 300 píxeles por pulgada.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Y lo hace apostando por una pantalla LCD (Super LCD2, por citar la fórmula publicitada por el fabricante) en lugar de AMOLED. No brilla tanto ni logra tanto contraste, pero proporciona unos excelentes ángulos de visión gracias a la tecnología IPS y es más neutro a la hora de representar los colores.

Es de hecho la principal crítica que se le está haciendo al HTC One S, cuya pantalla Super AMOLED monta los sub píxeles siguiendo una matriz o disposición denominada "Pentile" que tiende mostrar los colores como estuviesen pasados por un filtro levemente verde. Es posible que la mayoría de mortales no lleguen a percibir una diferencia especialmente significativa, pero los más sibaritas preferirán la pantalla del One X.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En el teclado QWERTY virtual, por cierto, HTC ha dejado atrás su estilo habitual de teclas blancas y bordes ligeramente redondeados, optando por un formato de fondo oscuro y más cuadriculado. En este One X, en cualquier caso, su mayor ventaja sigue siendo la cantidad de espacio las letras ocupan en la pantalla para que el usuario pueda mecanografiar a buena velocidad sin tener que afinar al máximo la puntería de sus pulsaciones.

Tres cuartos de lo mismo puede decirse del navegador web. La carga de las páginas es lo suficientemente rápidas (si es con 3G depende de la cobertura, claro, que no siempre es fácil navegar por HSPA+) y el zoom bastante fluido preciso. Pero si en algo destaca el One X a la hora de mostrar página web es en que el tamaño de su pantalla le da un plus de visibilidad.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La pantalla, dicho sea de paso, no incluye los clásicos iconos táctiles de acción de Android, sino que éstos descansan justo debajo. Como siempre, a veces no se iluminan cuando la situación lo requiere, pero al menos están "pintados" sobre la superficie negra del frontal, por lo que siempre permanecen a la vista.

Ice Cream Sandwich con maquillaje Sense

Con Android 4.0, Google se ha puesto de verdad las pilas a la hora de proporcionar una interfaz gráfica nativa amigable y fluida. Personalizaciones como Sense (que en este One X llega en su última versión 4.0) no son por tanto ya tan necesarias, pero HTC sigue insistiendo en usarla para añadir algo de estilo propio a lo que aparece en la pantalla del terminal.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
La pantalla de desbloqueo, además de contar con accesos rápidos para las aplicaciones y carpetas que se colocan en el faldón inferior de los escritorios principales, se puede personalizar con estilos como el que muestra la información meteorológica (izquierda) y también da cuenta de la reproducción musical cuando está en curso.

En algunos casos son simples detalles. En la esquina superior derecha de la pestaña de notificaciones, por ejemplo, Sense integra un acceso rápido a los ajustes del sistema. Y no faltan rasgos característicos como los pases laterales con efecto tridimensional (como si se estuviese girando un cubo), la previsualización de los escritorios principales en forma de miniaturas o un amplio surtido de "widgets" y animaciones bastante efectistas.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
El aspecto de la pestaña de notificaciones mientras se reproduce una canción con los auriculares conectados (izquierda) y la clásica previsualización de los escritorios principales en miniaturas tras realizar el gesto de la pinza.

En otros apartados los cambios son algo más profundos. Al pulsar en el icono inferior derecho que abre la vista multitarea, el historial de aplicaciones no se muestra en una pestaña superpuesta sobre la interfaz principal y por la que desplazarse mediante "scroll" vertical, sino que se carga una nueva pantalla con tarjetas que se exploran de forma lateral.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

HTC tampoco ha querido integrar los "widgets" en la lista de aplicaciones en formato cuadrícula para añadirlos directamente desde ahí. En lugar de ello, propone un sistema similar al que Google empleó en Honeycomb, mostrando una vista conjunta en la que los escritorios principales se previsualizan en la parte superior de la pantalla y los elementos que se pueden añadir en la parte inferior.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Los "widgets" se añaden desde una lista que se explorar de forma lateral y algunos pueden ser redimensionados directamente sobre los escritorios principales.

A este menú se accede haciendo una pulsación prolongada sobre los escritorios principales, un gesto que en la interfaz nativa de Ice Cream Sandwich sólo sirve para cambiar el fondo de pantalla. En Sense 4.0, en cambio, el fondo se cambia desde una aplicación denominada "Personalizar".

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Las carpetas se crean arrastrando un icono encima de otro y se les puede asignar un nombre a través del teclado virtual.

HTC sí que ha respetado una novedad de Android 4.0 como es la creación de carpetas, que se crean arrastrando un icono de acceso directo encima de otro. Esto imposibilita un rasgo que venía caracterizando a los últimos smartphones de la firma: que dos iconos intercambien sus posiciones entre sí con un solo gesto. Dicho recurso, eso sí, sigue estando disponible al arrastrar "widgets".

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Al arrastrar un "widget" sobre una zona ocupada por otro elemento (ya sea un "widget" o una hilera de iconos), las posiciones se intercambian de forma automática.

La fluidez gráfica es excelente durante la mayor parte del tiempo y la multitarea (sostenida por los 976 MB de RAM del dispositivo) apenas se resiente. Pero, como siempre pasa en Android, a veces se producen algunos momentos de inestabilidad. Cada vez son menos pero siguen estando ahí, especialmente al optar por fondos de pantalla animados. O al volver al menú principal desde la aplicación de la cámara.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Durante nuestras pruebas, ha habido una ocasión en la que el indicador de la batería se empeñaba en mostrar que ésta seguía recargándose incluso varios minutos después de desconectar el cargador. Es en cualquier caso la única ocasión en la que hemos reiniciado forzosamente el sistema para que todo volviera a la normalidad.

Memoria integrada o en la nube

El HTC One X no tiene ranura para tarjetas microSD, pero para que el usuario la necesite antes tiene que ser capaz de agotar su almacenamiento integrado. De los 32 GB que publicita HTC nos encontramos en realidad con unos 2 GB para instalar aplicaciones y algo más de 25 GB de almacenamiento masivo para archivos.

Y luego está la nube, claro. Si hace unas semanas relatábamos que terminales sencillos como el Explorer traen consigo 3 GB de espacio adicional en Dropbox, en modelos con Sense 4.0 como este One X dicha cantidad se eleva a 23 GB (aunque sólo durante dos años, eso sí).

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aunque hoy día hay toda una marea de servicios de este tipo (empezando por Google Drive, que ha sido el último en llegar), HTC ha realizado una alianza con Dropbox como signo distintivo de sus terminales. De hecho, la primera vez que uno enciende el One X el sistema insta al usuario a configurar su cuenta de Dropbox antes incluso que la de Google.

En este sentido, a algunos usuarios puede resultarle especialmente interesante activar una función -disponible en cualquier Android sea o no de HTC, dicho sea de paso- para subir automáticamente a Dropbox las fotos y los vídeos de la cámara. Y mejor si se elige la opción "sólo Wi-Fi" para no comerse todo el plan mensual de datos al subir, por ejemplo, vídeos a 1080p.

Mejor cámara, aunque con matices

Decíamos al principio que, por fin, HTC ha sido capaz de lograr un smartphone de gama alta cuyas funciones multimedia están a la altura de las circunstancias. Pero eso no quiere decir que no puedan hacérsele reproches, y la cámara es quizás el apartado que mejor ejemplifica este "sí, pero tampoco es para tanto".

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En términos de calidad de imagen, es cierto que el captor principal de 8 megapíxeles da un paso adelante respecto a anteriores modelos de HTC, pero sin llegar a proporcionar resultados exquisitos. Las cámaras de este fabricante estaban hasta ahora por detrás de lo que lograban otros modelos de gama alta, y ahora ha conseguido colocarse a la altura.

Muestras: 8 MP
Las capturas se han realizado con un HTC One X.
las capturas se han realizado con un htc one x.
las capturas se han realizado con un htc one x.
las capturas se han realizado con un htc one x.

Además, y por mucho que lleve un sensor retroiluminado y tenga una sensibilidad de f2.0, el ruido y las aberraciones cromáticas siguen colándose en las fotos cuando la iluminación ambiental no acompaña y las tomas nocturnas siguen siendo algo decepcionantes. Y en la toma de vídeo a 1080p (cuya tasa de fotogramas por segundo suele oscilar entre 26 y 28) el software tiende a reajustar el enfoque sobre la marcha, sobre todo al principio de las grabaciones.

Ahora bien, a la mayoría de usuarios pueden importarle bien poco estos defectos y agradecer mucho más la rápida captura de las imágenes o la práctica filosofía de la interfaz gráfica que propone la aplicación de la cámara. Baste decir que ya no es necesario cambiar entre un modo u otro para capturar fotos o vídeos.

Muestras: vídeo y fotos
Secuencia de 1920 x 1080 puntos grabada con un HTC One X (haz clic en la imagen para descargar el archivo) y tres fotografías capturadas durante la grabación.
secuencia de 1920 x 1080 puntos grabada con un htc one x (haz clic en la imagen para descargar el archivo) y tres fotografías capturadas durante la grabación.
secuencia de 1920 x 1080 puntos grabada con un htc one x (haz clic en la imagen para descargar el archivo) y tres fotografías capturadas durante la grabación.
secuencia de 1920 x 1080 puntos grabada con un htc one x (haz clic en la imagen para descargar el archivo) y tres fotografías capturadas durante la grabación.

La aplicación es la misma para ambas y en ella se ofrecen al mismo tiempo dos pulsadores virtuales en la parte derecha: uno para tomar imágenes fijas y otro para comenzar a grabar un clip. Al hacer esto, el disparador de fotos sigue estando visible, por lo que pueden ir captándose imágenes fijas en alta resolución sobre la marcha y sin parar la grabación.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Para rematar la faena, los efectos y filtros (algunos de ellos con un estilo que le resultará muy familiar a los usuarios más veteranos de Instagram) están perfectamente a mano a través de un círculo azul situado en la esquina superior derecha. Lástima que HTC se haya olvidado de proporcionar el clásico icono para pasar directamente a la cámara frontal, acción que requiere abrir el menú de ajustes.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Dicho captor secundario, de 1,3 megapíxeles de resolución, puede captar imágenes fijas con una calidad básica a 720 x 1280 píxeles y grabar vídeo a 720p (aquí la tasa baja a unos 15 fotogramas por segundo). En este caso, la captura de imágenes mientras se graba vídeo no está disponible.

Detalles multimedia

El otro acicate multimedia del que presume el One X es el del sello de la firma Beats Audio, que aporta un procesador de audio avanzado y un perfil de ecualización propio que, eso sí, sólo se activa al conectar unos auriculares (el altavoz integrado, aunque logra un volumen destacable, no deja de ser monoaural).

En teoría este aporte se nota sobre todo al usar unos auriculares de la propia Beats, pero conectando cualquier pareja de cascos (como los del iPhone, sin ir más lejos) es claramente perceptible como dicho perfil de sonido proporciona más volumen manteniendo una buen nitidez. A diferencia de en anteriores modelos de HTC en los que esta prestación sólo estaba disponible en el reproductor propio del terminal, en el One X el perfil también se activa al usar aplicaciones de terceros como YouTube o los videojuegos.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La reproducción de vídeo es otro apartado en el que se producen perceptibles mejoras. El terminal acepta sin problemas clips DivX y XviD (además de subtítulos en formatos como SRT) y al chip Nvidia Tegra 3 no se le atragantan los 1080p. En algunos vídeos MKV con dicha resolución, eso sí, la reproducción comienza a ir a tirones a los pocos minutos de iniciarse.

El botón disparador de fotos que siempre está visible durante la grabación de vídeos, además, también aparece en el reproductor para extraer imágenes fijas de los clips, aunque en este caso la resolución se queda en 1920 x 1080 píxeles. Quienes echen de menos una salida HDMI, por otra parte, no tienen más que hacerse con un cable adaptador para el puerto micro-USB, abonado al estándar MHL.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

¿Y qué hay de los videojuegos? Pues el rendimiento gráfico del chip Tegra 3 está a la altura de lo esperado, como dejan patente títulos optimizados para dicha plataforma como Glowball. El principal problema sigue siendo la disponibilidad de juegos que de verdad aprovechen el potencial del hardware. En Tegra Zone, sin ir más lejos, mientras se escriben estas líneas apenas hay una treintena de títulos, la tercera parte gratuitos y el resto con precios que oscilan entre los 2 y los 4 euros.

Por otra parte, y teniendo en cuenta la polémica surgida este año en torno al calentamiento de la carcasa del iPad de tercera generación, conviene señalar que también en este caso la temperatura de la parte trasera del equipo (concretamente en la zona de la cámara) se eleva de forma notoria al usar aplicaciones de alto rendimiento gráficos, como los mismos videojuegos. No obstante, hacemos la misma reflexión que con el último tablet de Apple: no llegar a quemar ni a resultar molesto al tacto.

La autonomía, como siempre, según el uso

Precisamente los videojuegos -y especialmente los que descarguemos de Tegra Zone- son uno de esos tipos de aplicación que someten a la batería de 1.800 mAh a un uso más intensivo. Es lo de siempre: la autonomía del One X con un perfil de uso intermedio puede cubrir sin problemas las primeras 24 horas, pero hay labores más exigentes que otras en materia de consumo.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En este sentido, conviene recordar que el chip Tegra 3 incluye un quinto núcleo de mejor consumo para que la autonomía se resienta menos al hacer realizar labores sencillas. Si nos ponemos exigentes (con el brillo de pantalla al máximo, 3G y Wi-Fi activos para sincronizar correo y redes sociales, 2 horas de reproducción de música, media hora de conversación telefónica y un uso bastante intensivo de la cámara), el porcentaje de carga baja hasta el 20% tras unas 9 horas de uso.

Lógicamente, este tipo de perfil de uso no será el habitual en el día a día del poseedor de un One X. Con el brillo de pantalla rebajado a en torno el 50% y usando principalmente aplicaciones de mensajería como WhatsApp, e incluso reproduciendo un capítulo en HD de alguna teleserie mientras se viaja en transporte público para ir o volver del trabajo, el terminal es capaz de aguantar casi dos jornadas antes de dar el aviso de "batería baja".

Volviendo por sus fueros

No es que fueran malos terminales, pero los últimos modelos de HTC habían dejado de marcar la referencia del planeta androide debido al apogeo de la familia Galaxy de Samsung. Hasta la propia Google parecía indicarlo así tras colaborar con la firma taiwanesa para su primer Nexus y optar por la surcoreana en sus sucesores.

Ahora, en cambio, HTC se ha puesto las pilas con un terminal que no sólo sigue presentando sus señas de identidad de siempre (como la interfaz Sense, que para unos será un punto a favor y para otros un inconveniente), sino que corrige buena parte de las flaquezas de modelos predecesores en lo multimedia y el diseño.

HTC One X
HTC One X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En cuanto a este último aspecto, y dejando claro que se trata de algo en lo que influye mucho el gusto de cada usuario, el One X se nos antoja un terminal con mayor atractivo visual que el recién presentado Samsung Galaxy S III. Parece claro que ambos modelos van a protagonizar un interesante duelo por erigirse en el androide del año (con permiso de terminales aún por aterrizar como el LG Optimux 4X HD).

Dejando a un lado los señalados fallos del software, que no por ser ocasionales dejan de ser fallos, hay dos motivos por los que alguien que busque un smartphone puede sentir reparos para hacerse con el One X. El primero, que le parezca demasiado grande y prefiera modelos con pantalla de cómo mucho 4,3 pulgadas (caso del ya mencionado One S). Y el segundo, que no le llegue el presupuesto.

Los clientes de Vodafone, que tiene la exclusiva del terminal en España, sí que pueden reducir su precio a través de sistemas como el programa de puntos. Pero en portabilidad o nueva alta, hay que ceñirse a fórmulas como el pago a plazos o intermediarios como The Phone House, que también da la posibilidad de vincularlo a un contrato con Yoigo a cambio de una pequeña rebaja de su precio libre, que asciende a 650 euros aunque en algunas tiendas puede encontrarse por 600.

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