• Canon EOS 1200D: análisis
  • Phase One IQ250: prueba de campo
Prueba de producto
HTC One (M8)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

HTC One (M8): análisis

1
12
MAY 2014

Una cámara con un sensor de 4 millones de puntos y un tamaño de 1/3 de pulgada dotada de la tecnología UltraPixel y otra secundaria cuya labor consiste en registrar diferentes parámetros de la escena a retratar. Éste es el peculiar tándem fotográfico que le ha servido al HTC One (M8) para centrar la atención de medios y usuarios. Un sistema de doble cámara integrado en su parte trasera que, entre otras opciones, permite reenfocar las fotografías capturadas tras haber pulsado el botón del obturador. Con un precio que ronda los 700 euros y Android 4.4 a bordo, el One (M8) se sumaba el pasado mes de marzo al catálogo de la compañía taiwanesa como abanderado de la nueva versión de la capa de personalización de la compañía bautizada como Sense 6.

Objeto de inacabables filtraciones durante las semanas previas a su presentación, el One (M8) veía la luz de forma oficial a finales de marzo presidido por una pantalla Full HD de 5 pulgadas y su tan comentado sistema de doble cámara.

El sistema está basado en dos cámaras gracias a las cuales el nuevo buque insignia de HTC permite reenfocar las fotografías tras haber pulsado el botón del obturador. Una vuelta de tuerca más a funciones como el software de reenfoque, disponible en forma de aplicaciones propias para los Lumia con Windows Phone 8 y el nuevo Galaxy S5. Eso sí, a diferencia de los terminales de Nokia y Samsung, la función U Focus -así ha decidido bautizarla HTC- también permite conferir un efecto 3D a las tomas realizadas y dotarlas de bokeh.

HTC One (M8)
HTC One (M8)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Sin duda la doble cámara trasera es la peculiaridad más destacable del One (M8), puesto que en el apartado estético el equipo mantiene la misma línea de diseño que HTC introdujo en el One originario. Así, nos topamos de nuevo con un terminal cuyo chasis unibody está fabricado casi por completo en aluminio y en cuyo frontal se dejan ver dos altavoces BoomSound.

En su interior alberga un procesador de cuatro núcleos Snapdragon 801 funcionando a 2,3 GHz, 2 GB de RAM, una memoria de 16 o 32 GB ampliables hasta 128 GB con tarjetas microSD, y una batería de 2.600 mAh. Todo ello funcionando bajo Android 4.4, sobre el que se deja ver la nueva interfaz marca de la casa Sense 6.

Prestaciones todas ellas de las que cabe esperar un rendimiento intachable por parte del nuevo smartphone de HTC. Con una unidad entre las manos, es hora de comprobarlo.

Aluminio

La compañía taiwanesa continúa apostando en firme por el diseño que introdujo en el HTC One. No es de extrañar, por tanto, que no existan grandes diferencias a nivel conceptual entre su cabeza de cartel de 2013 y el recién aterrizado.

De hecho volvemos a encontrarnos ante un teléfono que luce prácticamente el mismo aspecto que su predecesor y cuyo chasis unibody -no es posible acceder a su batería- está asimismo fabricado en aluminio anodizado, material que se extiende de forma uniforme por los bordes del equipo y que relega el plástico a una presencia casi testimonial.

htc one (m8)htc one (m8)htc one (m8)htc one (m8)htc one (m8)htc one (m8)
Calidad percibida

El One presentado en 2013 marcó un punto de inflexión en la imagen de HTC al desprenderse del plástico y apostar por una estructura de metal visto. El cambio fue tan bien acogido que el fabricante no se ha desviado en la nueva generación

htc one (m8)
HTC One (M8)
Álvaro Méndez (Quesabesde)
htc one (m8)
HTC One (M8)
Álvaro Méndez (Quesabesde)
htc one (m8)
HTC One (M8)
Álvaro Méndez (Quesabesde)
htc one (m8)
HTC One (M8)
Álvaro Méndez (Quesabesde)
htc one (m8)
HTC One (M8)
Álvaro Méndez (Quesabesde)
htc one (m8)
HTC One (M8)
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Las grandes diferencias estéticas entre ambos modelos vienen marcadas por las inevitables modificaciones derivadas de la inclusión de dos cámaras en su parte trasera y de una ranura para tarjetas microSD de hasta 128 GB en su lateral derecho. Del mismo modo, las tres décimas de pulgada más con las que cuenta la pantalla del nuevo terminal (5 pulgadas respecto a las 4,7 del panel de su predecesor) hacen que las dimensiones del One (M8) sean ligeramente mayores.

En cuanto a la distribución de los botones físicos y las conexiones, volvemos a encontrarnos con el control del volumen en el lateral derecho (ahora con un diseño más minimalista), la ranura para la tarjeta nanoSIM en el izquierdo, el botón de encendido y bloqueo de la pantalla en la parte superior y el puerto micro-USB en la base. Este último llega acompañado por la entrada minijack para conectar los auriculares que HTC ha decidido recolocar en la parte inferior del teléfono.

htc one (m8)
HTC One (M8)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El One (M8) no llega para revolucionar nada. De eso ya se encargó el M7. Su labor es mantener y capitalizar el éxito de su precedesor

No debemos olvidar que, en este caso, los dos altavoces BoomSound que se dejan ver en el frontal prescinden de la tecnología Beats Audio, presente en el anterior terminal estrella de la compañía. Una ausencia previsible después de que el fabricante taiwanés vendiese su participación en Beats Electronics -firma de la que era accionista mayoritaria- a finales del pasado año. Sin embargo, este divorcio se hace imperceptible para el oído. Y es que tanto la potencia como la calidad del audio que ofrecen los altavoces del One (M8) son muy notables.

El frontal está presidido por el panel, que como en el caso del One y del One mini, parece ocupar buena parte de la superficie del teléfono pero que nuevamente llega enmarcado por una franja negra cuyo grosor -especialmente en la zona inferior- se nos antoja algo excesivo. Y es que entre el espacio dedicado a los altavoces y el que ocupa el mencionado marco, la pantalla aparenta ser más pequeña de lo que en realidad es.

La doble cámara trasera es la peculiaridad más destacable del One (M8), puesto que en el apartado estético el equipo mantiene la misma línea de diseño que HTC introdujo en el One originario

htc one (m8)
HTC One (M8)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

A ello debemos sumar que los botones del One (M8) son virtuales y se sitúan dentro del panel, en lugar de usar el típico diseño fuera de la pantalla como en el One, el One mini o el One max. Un cambio que nos ha sorprendido y que incrementa más si cabe nuestras dudas sobre la necesidad de enmarcar la pantalla en el mencionado borde negro, cuya única función aparente es la de alojar el logo de HTC.

Esta modificación también trae consigo la recuperación del botón de menú, del que la firma lleva prescindiendo en sus últimos dispositivos.

El One (M8) muestra una buena ergonomía pese a contar con una pantalla de 5 pulgadas y estar fabricado en un material un tanto resbaladizo. Eso sí, dadas sus dimensiones, hubiese sido mejor que el fabricante hubiese apostado por recolocar el botón de encendido, apagado y bloqueo de pantalla, puesto que se hace prácticamente imposible acceder a él sosteniendo el teléfono con una sola mano.

Una pantalla a la altura

El panel de 5 pulgadas del One (M8) está protegido por una capa de Gorilla Glass 3, sigue siendo Super LCD 3 y mantiene la misma resolución de 1920 x 1080 píxeles de la que presumía su predecesor. Sin embargo, la densidad arrojada por el nuevo terminal es de 441 puntos por pulgada (ppp), la misma que luce la pantalla del Galaxy S4, frente a los 468 ppp del anterior cabeza de cartel de la compañía taiwanesa.

HTC One (M8)
HTC One (M8)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pese a la menor densidad de píxeles respecto al panel de su predecesor, estamos ante una de las mejores pantallas del mercado

Un descenso que no influye en absoluto en la calidad de imagen ni en la nitidez ofrecida por su pantalla. Y es que, de nuevo, estamos ante un terminal que posee uno de los mejores paneles del mercado, que nos permite contemplar desde fotografías hasta vídeos e incluso textos pequeños sin apreciar píxel alguno.

El grado de detalle es excelente, así como el nivel de brillo y los ángulos de visión. En cuanto a la reproducción de colores, la pantalla del One (M8) ofrece tonos cercanos a la realidad y alejados de la sobresaturación que acusan los paneles de otros terminales. Su visibilidad en exteriores no decepciona y su respuesta táctil es precisa y rápida.

Sense 6

A nivel de software las novedades vienen de la mano de Sense 6, la nueva versión de la capa de personalización de la firma, que corre en este caso sobre Android 4.4. Una interfaz que recoge el testigo de la versión anterior en lo que a simplicidad y elegancia se refiere, pero que viene a pulir ciertos aspectos que no acababan de cuajar en Sense 5.0.

Los más importantes son los relacionados con BlinkFeed, la herramienta de HTC que asoma en forma de widget en una de las pantallas de inicio del teléfono y en la cual se aúna toda la actualidad de nuestras redes sociales así como las noticias de la temática y los medios que hayamos elegido. Una función que ahora es posible deshabilitar (una muy buena noticia para aquellos que no son amantes de este tipo de aplicaciones al más puro estilo Flipboard) y que además ha sido sometida a un ligero lavado de cara.

htc one (m8)htc one (m8)htc one (m8)htc one (m8)
Pinceladas de simplicidad

Como el propio diseño del teléfono, Sense 6 supone una evolución muy progresiva de la interfaz de HTC. Ahora posee un diseño más plano y una mayor integración social, pero los cambios son menos aparentes que los introducidos en el salto de Sense 4.5 a Sense 5

htc one (m8)
HTC One (M8)
Álvaro Méndez (Quesabesde)
htc one (m8)
HTC One (M8)
Álvaro Méndez (Quesabesde)
htc one (m8)
HTC One (M8)
Álvaro Méndez (Quesabesde)
htc one (m8)
HTC One (M8)
Álvaro Méndez (Quesabesde)

BlinkFeed luce ahora un diseño a pantalla completa, a nuestro parecer mucho más atractivo que en la versión anterior. Además, es más rápido y se actualiza al instante. Ahora también es posible compartir más fácilmente aquellas noticias que nos resulten interesantes. Cabe destacar que HTC ha decidido abrirlo a desarrolladores, lo que probablemente alentará su uso por parte de aplicaciones de terceros.

La nueva interfaz da la bienvenida a la red social Zoe, con la que la firma taiwanesa pretende que los usuarios de Android -no solo los poseedores de equipos bajo el sello de HTC- compartan fotos y vídeos y puedan realizar creaciones audiovisuales colaborativas con sus contactos.

HTC One (M8)
HTC One (M8)
Foto: Quesabesde
BlinkFeed, el lector de noticias de HTC, luce ahora a pantalla completa.

Pese a que el icono de Zoe se deja ver en el panel del One (M8), se desconoce cómo funcionará exactamente dicha aplicación puesto que no estará operativa hasta este próximo verano. Hoy por hoy, si presionamos el icono Zoe únicamente se nos muestran una serie de imágenes acompañadas por una ciertamente escasa información acerca de esta futurible red social de HTC.

Por otro lado, y en la línea de otros fabricantes, HTC también ha querido incluir una selección de gestos mediante los que es posible interactuar con el teléfono sin necesidad de echar mano de sus botones físicos.

HTC One (M8)
HTC One (M8)
Foto: Quesabesde
La aplicación social Zoe tiene por ahora una funcion casi testimonial.

Así, es posible encender la pantalla del equipo pulsando un par de veces sobre ella con un dedo y apagarla -únicamente funciona con el teléfono en posición vertical- realizando el mismo gesto al estilo de la función Knock On de LG. A diferencia de ésta, aquí únicamente podremos apagar el panel del One (M8) si estamos en la pantalla de bloqueo.

Del mismo modo, si deslizamos el dedo de izquierda a derecha sobre la pantalla apagada del teléfono, accederemos al panel principal, y si realizamos el mismo movimiento a la inversa, iremos directamente a BlinkFeed.

HTC One (M8)
HTC One (M8)
Foto: Quesabesde
La configuración de los gestos no puede ser más simple

Si por el contrario lo deslizamos desde la parte inferior a la parte superior del panel, accederemos directamente a aquella pantalla o aplicación que hayamos dejado abierta antes de bloquear el teléfono, y si lo hacemos desde arriba hacia abajo, se activa la función de marcación por voz. Siempre con el teléfono en posición vertical, eso sí.

UltraPixel 2.0

La doble cámara trasera del HTC One (M8) es, como adelantábamos, una de sus principales peculiaridades. Una función que combina tecnologías ya conocidas (los llamados UltraPixel) con las nuevas prestaciones que ofrece esa segunda cámara de 2 megapíxeles, dedicada exclusivamente a analizar la escena para poder jugar después con el enfoque.

Así que en realidad poco hay que añadir a lo ya dicho en su día sobre los ultrapíxeles. La receta de menos resolución a cambio de fotodiodos más grandes (eso son, en resumen, los ultrapíxeles) ofrece sus ventajas en cuanto a control del ruido en algunas escenas, pero también problemas evidentes al tener que conformarnos con sólo 4 millones de puntos. Pensar en usar el zoom digital o reencuadrar una foto tomada con el One (M8) no es una buena idea.

htc one (m8)
HTC One (M8)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Más allá de esta limitación ya conocida (una pena que HTC no haya aprovechado la nueva generación para aumentar la resolución, el tamaño del sensor o ambas cosas), el enfoque es excelente, como también lo es la agilidad de la cámara.

La calidad en escenas oscuras está por encima de la media, pero la tendencia a quemar las luces altas -el rango dinámico es limitado, por mucho que la teoría esgrimida por HTC diga lo contrario- puede dar al traste con más de una imagen.

Muestras: 4 MP
Fotografías realizadas con un HTC One (M8)
fotografías realizadas con un htc one (m8)
fotografías realizadas con un htc one (m8)
fotografías realizadas con un htc one (m8)
fotografías realizadas con un htc one (m8)
fotografías realizadas con un htc one (m8)
fotografías realizadas con un htc one (m8)
fotografías realizadas con un htc one (m8)
fotografías realizadas con un htc one (m8)
fotografías realizadas con un htc one (m8)

¿De qué sirve presumir de buen rendimiento con sensibilidades altas si luego el móvil no se atreve a subir el ISO?

Y lo mismo ocurre con la tendencia de la cámara en modo automático a usar velocidades muy lentas, cuya consecuencia es la obtención de más de una instantánea movida. ¿De qué sirve presumir de buen rendimiento con sensibilidades altas si luego el móvil no se atreve a subir el ISO?

De todos modos, aquí lo importante -y la novedad- es la segunda cámara y la función Ufocus para reenfocar las imágenes. La clave respecto a lo visto en otros casos como el Refocus de Nokia o las opciones del Galaxy S5 está en que esa cámara superior permite hacer una mejor selección de los planos.

Muestras: Ufocus
Fotografías realizadas con un HTC One (M8) utilizando la función de reenfoque
fotografías realizadas con un htc one (m8) utilizando la función de reenfoque
fotografías realizadas con un htc one (m8) utilizando la función de reenfoque
fotografías realizadas con un htc one (m8) utilizando la función de reenfoque
fotografías realizadas con un htc one (m8) utilizando la función de reenfoque
fotografías realizadas con un htc one (m8) utilizando la función de reenfoque
fotografías realizadas con un htc one (m8) utilizando la función de reenfoque

Al menos en teoría y en condiciones óptimas, porque si fotografiamos a personas -por ejemplo- basta fijarse un poco para ver los problemas al aplicar dicho efecto. En su favor hay que decir que en la pantalla del teléfono el resultado es muy aparente y está bien conseguido, pero fuera de ahí las cosas no son tan bonitas como parece. Sobre todo si tenemos en cuenta que deberemos conformarnos con un tamaño de solo 1725 x 749 píxeles.

Así que, siguiendo el ejemplo de su predecesor, el nuevo M8 deja un sabor agridulce en el terreno fotográfico. La idea, como la de los UltraPixel, es buena pero se queda a medio camino. Más allá de que esos 4 megapíxeles se queden cortos y que su beneficio pasará desapercibido en el 90% de las escenas, los efectos de desenfoque de la segunda cámara son resultones pero nos tememos que no tardarán en cansar a sus usuarios.

Más allá de que esos 4 megapíxeles se queden cortos y que su beneficio pasará desapercibido en el 90% de los casos, los efectos de desenfoque son resultones pero no tardarán en cansar a los usuarios

htc one (m8)
HTC One (M8)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

HTC ha conseguido los titulares y abanderar su propia receta, algo que cada vez es más difícil. Ahora solo falta conseguir una cámara que, más allá de la curiosidad o la novedad, logre realmente destacar sobre el resto.

Una autonomía que se queda corta

Rápido. Así podríamos definir en una sola palabra el comportamiento del One (M8). Y es que el nuevo terminal de la compañía taiwanesa presume de arrojar un rendimiento envidiable, ejecutando tanto aplicaciones como juegos con soltura. Su chipset de cuatro núcleos Snapdragon 801 funcionando a 2,3 GHz y su memoria RAM de 2 GB demuestran ser más que suficientes para que el equipo ofrezca una experiencia de usuario brillante.

Menos alabanzas merece su autonomía. La batería de 2.600 mAh que alberga el nuevo buque insignia de HTC (con tan solo 300 mAh más que la que monta su predecesor) no logra alejarlo de una toma de corriente más allá de una jornada.

HTC One (M8)
HTC One (M8)
Foto: Quesabesde

Durante nuestras pruebas, sometiéndolo a un uso continuado (captura de fotos, grabación de vídeos, reproducción de clips on-line…), su vida útil incluso resultó ser inferior en algunos casos. Toda una decepción tratándose de un equipo enmarcado en la gama alta.

Un gran teléfono (pero aún mejorable)

Excelente en muchos aspectos, el One (M8) es uno de esos teléfonos que dejan un sabor de boca un tanto agridulce. Hay que reconocer que HTC ha mejorado la fórmula que tan bien le funcionó con su antecesor. De hecho, su nuevo smartphone presume de un diseño unibody atractivo, ergonómico y agradable al tacto y a la vista.

La calidad ofrecida por su pantalla es de nuevo excelente, como también lo son sus ángulos de visión y su respuesta táctil. El equipo demuestra una fluidez excepcional y la firma ha logrado hacer funcional la herramienta BlinkFeed, confiriéndole una mayor rapidez y un mejor diseño. La inclusión de una ranura para tarjetas microSD es también un gran acierto y tampoco carece de NFC, Bluetooth 4.0 o soporte para redes 4G.

HTC One (M8)
HTC One (M8)
Foto: Álvaro Méndez

El One (M8) es un gran teléfono, pero da la sensación de que HTC podría haber hecho algo más que limitarse a realizar una mejora tan gradual

Sin embargo, la compañía taiwanesa se ha dejado ciertas cosas en el tintero. Cuestiones en las que podría haber puesto un poco más de ahínco para crear un One (M8) realmente sobresaliente. Y es que se echa de menos un aumento de resolución en su cámara principal (esos 4 megapíxeles, por más términos grandilocuentes que se usen para definirlos, se nos antojan escasos) y una mayor autonomía.

Su precio de alrededor de 700 euros tampoco será un gran aliciente para sus potenciales compradores. Aunque ante cantidades como ésta siempre se puede echar mano del plan de precios de alguna operadora para hacerse con el codiciado teléfono.

Productos relacionados (2)
Vídeos relacionados (1)
1
Comentarios
Cargando comentarios