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EL MEGAPíXEL HA MUERTO, LARGA VIDA AL ULTRAPíXEL

HTC One: bajo la lupa (fotográfica)

 
20
FEB 2013

HTC y los ultrapíxeles. Podría ser el nombre del último grupo de moda o el título de una película de terror de serie B, pero es sólo la denominación elegida por la firma taiwanesa (UltraPixel) para el sensor de imagen de su nuevo One. Un captor de 4 megapíxeles que promete cambiar la filosofía imperante echando mano de un axioma holgadamente conocido en el sector fotográfico: más resolución no es sinónimo de más calidad. A la espera de poder comprobar hasta qué punto esos 4 millones de píxeles son suficientes, nada como revisar y contextualizar los argumentos de este One para intentar comprender este giro de 180 grados en el guión.

Fiel a esa costumbre tan extendida entre las firmas tecnológicas de tropezar insistentemente con la misma piedra, HTC ha vuelto a hacerlo. Durante semanas ha caldeado el ambiente fotográfico y los rumores a su ya oficial One. Se hablaba de un sensor de tres capas al estilo Foveon X3 e incluso los más alocados barajaban algún tipo de relación con objetivos de Canon basándose en las sugerentes imágenes que la firma usaba para hablar de este lanzamiento. Incluso el nombre con el que se conocía el prototipo (M7) resultaba de lo más fotográfico.

HTC One
HTC One

Pero, como suele pasar, la realidad se ha encargado de borrar de un plumazo todas esas optimistas especulaciones. ¿Es el HTC One un móvil con aspiraciones fotográficas? Eso parece a la vista de las promesas realizadas durante la presentación. ¿Supone un cambio revolucionario respecto a lo visto hasta ahora? Ni mucho menos.

Sensor pequeño, fotodiodos grandes

Después de años convenciendo a los usuarios de que megapíxeles y calidad de imagen son sinónimos -algo que se ha hecho tanto en el mercado de cámaras compactas como en el de teléfonos móviles-, está claro que lanzar un terminal con sólo 4 megapíxeles en pleno 2013 requiere una buena labor de persuasión inversa.

Pero si el mercado está lleno de modelos de 8 y 12 megapíxeles incluso en las gamas más sencillas... ¿a qué viene ahora este paso atrás?, se preguntarán algunos. Es que más resolución no significa más calidad, aclara ahora HTC. Una afirmación con la que estamos totalmente de acuerdo pero que implica que el resto de fabricantes están tomando el pelo a sus usuarios y que hasta ayer mismo HTC también lo hacía con sus terminales.

Un sensor con menos fotodiodos pero más grandes es capaz de capturar mayor cantidad de luz, asegura HTC aportando esta representación como explicación gráfica.

Dejando a un lado este pequeño detalle, ratificamos lo que dice la compañía de Taiwán: cámaras de 10 megapíxeles podrían dar un repaso a compactas de 20 millones de puntos. ¿Cuál es el truco? Entre otros y sin perder de vista el papel de la óptica, el tamaño de los fotodiodos (las células que conforman el sensor de imagen) tiene mucho que decir.

Ésta es la clave de la tecnología UltraPixel de la que hace gala este terminal basado en Android 4.1.2: un CMOS retroiluminado y diseñado específicamente para HTC -así lo asegura la firma- que con sólo 4 millones de píxeles consigue que cada uno de ellos sea más grande, disponga de mayor superficie sensible y por tanto pueda capturar más luz. Así de sencillo y simple. Nada nuevo en realidad, por mucho que eso de UltraPixel o Zoe Camera -por nombres que no quede- pueda despistarnos.

Las cifras

A la vista de las especificaciones técnicas publicadas por HTC, el sensor de imagen de su One no tiene mucho de especial más allá de esa interesante apuesta por unas fotocélulas más grandes y las promesas de calidad que de ello se deriva.

Según estos mismos datos, cada uno de estos fotodiodos mide 2 micrones de lado, frente a los 1,4 micrones que son habituales en la mayoría de sensores usados por teléfonos móviles y que -por ejemplo- utiliza el CMOS de 8 megapíxeles diseñado por Sony para el iPhone 5.

Aunque se especuló sobre un sensor de tres capas, tal y como se aprecia en este gráfico el HTC One emplea un CMOS con un filtro Bayer convencional.

Menos hincapié ha hecho HTC en otro dato que no resulta tan positivo. Y es que con un tamaño de 1/3 de pulgada, resulta que el nuevo One tiene un captor tan pequeño como la mayoría de modelos de la competencia. De ahí que haya que reducir tanto la resolución (2688 x 1520 píxeles) para poder presumir de fotodiodos grandes.

¿Por qué no apostar por un sensor más grande y mantener una resolución más acorde a los tiempos actuales? Porque un captor más grande implica un modulo fotográfico de mayores dimensiones y una objetivo más grande.

HTC One
HTC One

Así que HTC ha querido seguir el camino de Nokia, pero sin sacrificar la estilizada línea de su terminal. Algo que le ha llevado a invertir la ecuación del 808 PureView: si aquél apostaba por un sensor enorme con 41 millones de pequeños píxeles, HTC prefiere un sensor pequeño con píxeles grandes.

Mención aparte merece el veterano Nokia N8, que con sus 12 megapíxeles y un CMOS de 1/1,83 de pulgada pasa por ser uno de los mejores terminales fotográficos vistos hasta ahora.

Cuestión de luz

Detrás de este pequeño caos de números, tamaños de sensor y fotodiodos, la clave está en la capacidad para capturar más luz. Si nos fiamos de los datos publicados por HTC -por ahora no tenemos otro remedio-, este sensor UltraPixel es capaz de recoger el doble de luz que los captores de 8 megapíxeles usados por la competencia y tres veces más que los modelos con 13 millones de puntos.

Hablando de luz, otro dato a tener en cuenta es la óptica, que con un diafragma de f2 presume de tener la mayor luminosidad del mercado, frente a la apertura de f2.6 del Galaxy S III de Samsung y la de f2.4 del omnipresente iPhone 5.

Pasan por alto, eso sí, que no es el primero ni el único con esta luminosidad. El Nokia Lumia 920 luce también esa apertura máxima, y de hecho el anterior buque insignia de HTC, el One X, ya presumía de este mismo valor. Nada nuevo, por tanto.

Con una focal equivalente a 28 milímetros, el One carece de zoom óptico. No es que esto sea noticia, pero puestos a jugar a las comparaciones no podemos perder de vista que el 808 PureView de Nokia aprovecha sus excesivos 41 megapíxeles para ofrecer un zoom real cuando se trabaja con resoluciones inferiores.

El One presume de su óptica de f2 ante la competencia, tal y como refleja esta infografía de HTC. El Nokia Lumia 920 también dispone de un objetivo igual de luminoso.

Otro dato a tener en cuenta es que el limitado tamaño de las imágenes que produce este One hace que resulte complicado reencuadrar parte de la imagen y mantener una resolución adecuada si se quiere utilizar la foto para una copia en papel o algo que requiera cierto tamaño.

En su favor hay que destacar un par de prestaciones que se salen de este juego de números, tamaños y comparaciones pero que resultan muy interesantes: el estabilizador óptico integrado (y que permitirá trabajar en escenas con poca luz sin tener que subir la sensibilidad) y el procesador dedicado exclusivamente a la cámara.

Gracias a este chip HTC promete una velocidad de disparo de hasta 8 fotogramas por segundo, una velocidad de enfoque muy rápida y la posibilidad de grabar vídeo HDR en tiempo real.

También suponemos que están directamente vinculadas con este procesador la posibilidad de grabar vídeo y realizar fotos al mismo tiempo, y combinar o almacenar automáticamente 20 fotos y 3 segundos de vídeo con sólo pulsar el disparador. Opciones a las que HTC ha concedido bastante protagonismo y que, por cierto, recuerdan a las vistas en el reciente BlackBerry Z10.

¿Cambio de paradigma?

Después de muchos años en los que todas las firmas -tanto en el sector fotográfico como en el mundo de los móviles- han alimentado el cuento de los megapíxeles, el cambio de discurso de HTC no parece una operación sencilla. Si bien es cierto que 4 megapíxeles pueden ser más que suficientes para un teléfono, convencer al usuario de que ésa es la mejor cámara del momento (con móviles de 13 megapíxeles y compactas de 20 millones de puntos a su alrededor) va a requerir de una tediosa labor de apostolado por parte de HTC.

Eso sí, una ventaja incuestionable que HTC también se encarga de remarcar es que esos 4 megapíxeles generan archivos más pequeños (de 1 MB, aproximadamente), más fáciles por tanto de compartir y subir a la red.

HTC One
HTC One

La apuesta es arriesgada e interesante. Pero nada revolucionario como parecía insinuarse. El sensor UltraPixel es un captor convencional, con su filtro Bayer y su tamaño minúsculo. Nada de tres capas ni de borrón y cuenta nueva: el truco está en apostar por pocos fotodiodos grandes en lugar de muchos pequeños.

¿Y los resultados? De momento hay que pasar de puntillas por este apartado, porque pese al enfoque que HTC pretende darle al asunto, ningún medio dedicado a lo fotográfico (incluido éste) pudo asistir al lanzamiento internacional del que pretende ser la panacea fotográfica en el mundo de los móviles. Una estrategia de lo más curiosa.

Tras años alimentando todas las firmas el cuento de los megapíxeles, el cambio de discurso de HTC no parece una operación sencilla

Pero si nos fijamos en las imágenes que algunos de los periodistas asistentes sí pudieron realizar, no parece haber muchos motivos para tirar cohetes, lanzar nuestras compactas por las ventanas o mirar con desprecio -fotográfico, se entiende- al iPhone y similares.

Resultados con menos ruido de lo habitual, pero también con un nivel de detalle bastante justo y un procesamiento que -como ocurre con todos los teléfonos- da a las imágenes ese aspecto tan digital que no gusta demasiado a los apasionados de la fotografía.

A la espera de poder echarle el guante a una unidad de prueba, de momento resulta imposible no aplaudir la valentía y al mismo tiempo poner nuestra mejor cara de escepticismo ante el undécimo intento de encontrar el grial fotográfico en el mundo de los teléfonos móviles. ¿Son los ultrapíxeles una apuesta a largo plazo o sólo flor de un día si eso de vender 4 megapíxeles -por muy grandes que sean- no acaba de cuajar?

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