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HP JORNADA 545

HP Jornada 545: análisis

 
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MAY 2004

Atractivo diseño y buenas prestaciones. Sin embargo, los 16 MB de memoria RAM resultan insuficientes para un Pocket PC de estas características. Inconvenientes aparte, al HP Jornada 545 no le será difícil convertirse en la niña de los ojos de todo aquel que lo utilice.

El HP Jornada 545 suscita tentaciones de compra compulsiva, y justificadamente: memoria RAM ampliable, procesador de 133 Mhz, conexión USB, sistema operativo Windows... Y un diseño de un atractivo incontestable. Pero con la cabeza fría, este buen PDA hace pensar en una serie de inconvenientes básicos. Para percatarse de tales defectos, cabe tener clarísimo de entrada que el Jornada 545 es un Pocket PC (PPC). Es decir, poco tiene que ver con los simples y funcionales Palm. La diferencia primordial es el sistema operativo Windows Pocket PC. Y a partir de aquí, podemos desgranar algunos problemas esenciales.

Pocos megas de RAM

El principal problema son los 16 MB de memoria, que, por tratarse de un PPC, son pocos. Es decir, tantos megas son una exageración si lo que queremos es tener una simple agenda electrónica donde anotar direcciones, tareas del día, etc. Pero al adquirir un PPC las expectativas de uso son un poco más amplias: guardar y reproducir una cantidad ingente de archivos de sonido MP3, visualizar algún vídeo en formato MPEG, almacenar las fotos digitales que acabamos de tomar con nuestra nueva cámara de 3 megapíxeles...

Afortunadamente, el Jornada 545 dispone de una ranura de extensión de memoria, en la cual pueden colocarse tarjetas de memoria flash CompactFlash. Pero sólo las del Tipo I, por lo que no es posible utilizar el Microdrive de IBM con este PDA, de mayor capacidad. Una lástima. En resumen, recomendamos adquirir el modelo superior, el Jornada 548, que es idéntico pero ofrece 32 MB de RAM, evidentemente a cambio de un desembolso económico mayor.

Cabe comentar también que la velocidad de procesamiento no es lo suficientemente rápida como para soportar el entorno Windows con total frescura. De hecho, al PDA le cuesta unos cuantos segundos de más ejecutar ciertas aplicaciones al mismo tiempo.

Un PDA que genera adicción

Aparte de estos inconvenientes remediables, el Jornada 545 es un PDA adictivo. O al menos está concebido para ello. El software incluido de Windows es convincente: Internet Explorer, Word, Excel, Outlook, Yahoo messenger, AOL Mail, unos cuantos programas de música y hasta un juego de golf en 3D, entre otras muchas interesantes aplicaciones. Y todo ello lo podemos visualizar en una pantalla de 65.000 colores, con un fondo iluminado ajustable para evitar un consumo exagerado de batería.

Ya hemos comentado el excelente diseño de este PDA, que es de los más pequeños del mercado. Es también original: el lápiz óptico se alberga en una ranura situada en la parte posterior de su cuerpo. Además, en vez de disponer de un navegador del tipo joystick, el Jornada 545 tiene 4 botones principales y otro que nos permite desplazar arriba y abajo en las distintas pantallas, como con un Palm.

Un aspecto un poco criticable de este PDA es la durabilidad de la batería. Se trata de una pila de ión litio que ya lleva incorporada y que se recarga con el cradle de sincronización. Como mínimo, en este aspecto Hewlett Packard es sincero y lo dice bien claro: la batería dura una media de 8 horas. Suficiente, aunque el Jornada 545 puede convertirse en un dependiente crónico del cradle.

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