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Agenda fotográfica

Henryk Ross, testimonio de la vida y la muerte en el gueto

 
9
JUN 2008
Eduardo Parra   |  Madrid

El Museo de Arte Contemporáneo, uno de los marcos de la feria PHotoEspaña en Madrid, da cabida estos días a la exposición "Recuerdos enterrados: las fotografías de Henryk Ross". La muestra reúne más de 250 instantáneas de este fotógrafo del Departamento de Estadística del gueto judío de la ciudad polaca de Lodz durante la Segunda Guerra Mundial, y plasma con crudeza la vida y la muerte en plena ocupación nazi.

Durante el holocausto judío, Henryk Ross fue un fotógrafo residente en un gueto. Su trabajo consistía en tomar fotos para la propaganda de los productos que ahí se manufacturaban, además de inmortalizar el día a día de la zona.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

De forma secreta, utilizó una cámara fotográfica -era uno de los pocos que tenían acceso a ellas- y el equipo de revelado para estampar los horrores que se producían en el gueto de Lodz.

Ross (en la imagen inferior con su mujer) logró conservar su testimonio gráfico del gueto de Lodz.

Ross tomó en el gueto terribles imágenes de ejecuciones, de gente muriendo de hambre, expresiones de angustia y niños que cavan en el suelo para extraer patatas podridas y otros alimentos que habían sido enterrados.

Foto: Henryk Ross
Foto: Henryk Ross

De gran valor histórico, la parte más importante de esta exposición no reside en la técnica fotográfica, sino en el hecho de que todas estas imágenes sobrevivieron a la guerra. El mismo Ross las ocultó y permanecieron enterradas en Lodz desde finales de 1944 hasta principios de 1945.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Tras la liberación del gueto, Ross, que tuvo la enorme suerte de formar parte del 3% de supervivientes, desenterró la caja con sus fotos y negativos. Muchas de estas tomas conservan hoy los efectos de su cautiverio, que permitió paradójicamente su exhibición a los ojos del mundo.

Más allá de la técnica
En 1987, cuatro años antes de su fallecimiento, Ross catalogó la mayor parte de las fotografías.

Foto: Henryk Ross
Foto: Henryk Ross

Según cuentan los organizadores de la muestra, "ese mismo año donó casi todos los contactos, además de una copia de su catálogo, al Museo de la Diáspora Judía en Tel Aviv, hasta que su hijo, ya en la década de los noventa, trasladó la colección al Archive of Modern Conflict, desde donde han sido recientemente llevados a la Art Gallery de Ontario, en Toronto".

Foto: Henryk Ross
Foto: Henryk Ross

Esta exposición, más allá de su valor fotográfico y dejando apartada la técnica y el estado de conservación de las copias, constituye un grito al manto de indiferencia con el que el tiempo ha cubierto el holocausto judío a manos de los nazis.

Foto: Henryk Ross

Desde estos días y hasta finales del mes de julio, la exposición permanecerá abierta de martes a domingo con entrada gratuita.

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