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OTRA DIMENSIóN

Hasselblad H4D-40: toma de contacto y muestras

 
10
FEB 2010
Iker Morán   |  Barcelona

Aunque el revuelo mediático originado hacía pensar que Hasselblad escondía un as bajo la manga, la ya conocida H4D-40 es la carta con la que la firma pretende jugar ahora en la cada vez más reñida partida del formato medio digital. Asequible y manejable dentro de los cánones que rigen este segmento profesional, la H4D-40 se estrena hoy en 50 países. QUESABESDE.COM ya ha tenido la ocasión de pasar unas horas con esta cámara de 40 megapíxeles que mira de reojo a las réflex de formato completo.

Una misteriosa cuenta atrás que despertó numerosas especulaciones, dos fechas de presentación que finalmente quedaron truncadas por la filtración de los datos de la cámara y una puesta de largo simultánea en medio centenar de ciudades de todo el mundo. Ésta es la secuencia de acontecimientos que han sido necesarios para que pudiésemos hincarle el diente a la Hasselblad H4D-40, y ahora que ha llegado tan esperado día, parece imprescindible poner un poco de orden en la agenda.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

En realidad, el sistema H4D se anunció en otoño del pasado año, aunque su estreno comercial se programaría para los primeros meses de 2010. Pese a que originalmente se habló de cámaras de 50 y 60 megapíxeles (H4D-50 y H4D-60), finalmente ha sido esta H4D-40 de 40 megapíxeles la que ha estrenado la nueva generación de Hasselblad.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Ya a la venta por 14.000 euros (impuestos no incluidos y junto al objetivo estándar HC 80 mm f2.8), en QUESABESDE.COM hemos podido conocer de primera mano las virtudes de esta cámara gracias a Casanova Fotografia, uno de los importadores oficiales de Hasselblad para España.

Otro mundo
Acostumbrados a lidiar con las llamadas réflex digitales de 35 milímetros, acercarse al segmento de formato medio requiere cambiar ciertos parámetros de valoración. Y es que aquí no sólo los sensores son mayores y un 80 milímetros es una focal estándar, sino que también los pesos, los tamaños y -sobre todo- los precios se rigen por sus propias normas.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

De hecho, esos 14.000 euros (más IVA) que provocarán sofocos a la mayoría, en realidad constituyen un precio muy comedido para un sistema de formato medio de Hasselblad.

Aunque los expertos en la materia defienden la validez de este formato y sus claras ventajas para los profesionales de la moda o la arquitectura -entre otras especialidades-, no es ningún secreto que las SLR con un sensor de formato completo y resoluciones muy elevadas han obligado a los actores de este segmento a ajustar los precios para evitar tentaciones.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Tampoco la situación interna del sector es para dormirse en los laureles. La llegada de la Leica S2 está despertando mucho interés entre los profesionales, y por otro lado, Phase One está creando un frente muy reforzado tras la adquisición de Leaf y su colaboración con Mamiya.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

La H4D-40 que ya tenemos entre las manos es la respuesta de Hasselblad a este panorama: tan manejable como una SLR convencional, con unos resultados mejorables y a un precio muy asequible. En estos tres pilares fijaremos nuestra mirada.

Modular
La H4D-40 se mantiene fiel a la línea de diseño general que las cámaras Hasselblad lucen desde la H1. Con una configuración horizontal y un agarre excepcional, su peso de 2.300 gramos junto al objetivo de 80 milímetros no resulta en absoluto excesivo.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Y es que no hay que olvidar que las cámaras de formato medio hace ya tiempo que están pensadas para trabajar lejos de un trípode o del estudio. Así lo acredita su ranura para tarjetas CompactFlash -incluida la última generación, con velocidades de transmisión de hasta 90 MB por segundo- y una batería que presume de soportar varios centenares de disparos sin pasar por el cargador.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
La H4D, como ya ocurría con generaciones anteriores, se concibe como un sistema modular en el que no sólo la óptica es intercambiable, sino que también el visor puede sustituirse por uno de cintura. También es posible completar el equipo con un módulo GPS o un flah TTL para la zapata.

Hasselblad H4D-40-40
Hasselblad H4D-40-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

El respaldo también es extraíble, tanto para poder limpiarlo como para emplearlo -con los adaptadores correspondientes- sobre una cámara de banco óptico. Sin embargo, no será posible utilizarlo sobre una cámara de formato medio de otra firma o incluso sobre modelos anteriores de Hasselblad.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Tanto la pantalla de 3 pulgadas como el visor de 90 grados (bautizado como HVD 90x) se presentan con prestaciones mejoradas respecto a la generación anterior. En el caso concreto del visor, basta acercar el ojo para concluir que su tamaño y luminosidad son sencillamente espectaculares.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Aunque la comparación entre formatos resulte un tanto injusta, incluso los mejores visores vistos en modelos de 35 milímetros (como el de la Nikon D3 o la Sony A900) perderían la partida sin ninguna duda.

True Focus
Dotada de la inmensa mayoría de modos de exposición automática y manual vistos en las SLR convencionales, la H4D-40 pone el acento en el nuevo sistema de enfoque automático que estrena como primer modelo de esta saga.

Bautizado como True Focus y basado en el nuevo procesador APL (Absolute Position Lock), el mecanismo parte de una premisa que, al menos sobre el papel, resulta muy interesante. Las cámaras de formato medio con enfoque automático tan sólo disponen de un único punto central, con lo que enfocar y luego recomponer la escena es una práctica muy corriente.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Sin embargo, este gesto puede implicar una ligera variación del plano focal al bascular la cámara, y con ello, cierto desajuste en el punto de foco que habíamos seleccionado.

Es aquí donde entra en juego el sistema True Focus, analizando la inclinación de la cámara y aplicando las compensaciones necesarias para que el punto de enfoque siga estando allí donde habíamos marcado.

El mecanismo se integra en el menú general de enfoque de la cámara, que suma así esta tercera vía a los modos manual y automático ya disponibles. Para poner en marcha este enfoque, eso sí, no sirve el botón de disparo normal, sino que debe realizarse a través de un botón propio, situado en la parte trasera de la empuñadura y al alcance del dedo pulgar.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Entre las novedades también se cuenta una luz de ayuda al enfoque, con lo que queda patente que Hasselblad ha querido conceder una gran importancia a esta asignatura a la hora de diseñar la H4D-40.

En líneas generales, y contextualizado con los sistemas de enfoque vistos hasta ahora en este segmento, el funcionamiento general es muy correcto, rápido y preciso.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Las teóricas ventajas del True Focus, no obstante, requieren ciertas matizaciones, porque nos da la sensación de que se trata más de una cuestión de comodidad en el flujo de trabajo que de una mejora enorme en la calidad del resultado final, sobre todo si no se dispara con focales largas ni diafragmas muy abiertos.

Más tiempo de exposición, menos ruido
La H4D-40 utiliza un CCD de 33,1 x 44,2 milímetros que ofrece una resolución de 40 millones de píxeles. La cámara trabaja únicamente con el formato 3FR (el RAW de Hasselblad), por lo que los archivos deberán pasar necesariamente por el software Phocus 2.0 o por cualquier otro de los programas dedicados al procesamiento de ficheros RAW cuando amplíen su compatibilidad también a este último modelo de la firma escandinava.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

El resultado son archivos de 120 MB en TIFF o incluso el doble, si disparamos a 16 bits de profundidad de color. Información suficiente para realizar recortes de la imagen sin problemas, nos comenta Toni Vila, experto de Casanova Fotografia en equipos de formato medio, mientras charlamos de las ventajas de este tipo de cámaras frente a las SLR convencionales. A fin de cuentas, ésa es la principal razón de ser de este segmento.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Haz clic en la imagen para ver un recorte de la misma a tamaño real. Fotografías capturadas en formato 3FR (RAW) y procesadas con el programa Phocus 2.0 de Hasselblad.

La H4D-40 ofrece velocidades de exposición comprendidas entre 256 segundos y 1/800 de segundo, con sincronización de flash en todo el rango gracias al sistema de obturación central de las ópticas.

El dato más importante reside, no obstante, en esas exposiciones de hasta 4 minutos. Un auténtico reto para los sensores de estas cámaras, cuyo calentamiento y el consiguiente ruido que este fenómeno provoca en la imagen implica serias limitaciones para las exposiciones largas y las sensibilidades altas.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Con ajustes de 100 a 1600 ISO, como puede verse el nivel de detalle y nitidez es altísimo trabajando en condiciones normales de iluminación e ISO. Pero incluso repitiendo la toma con un bodegón muy pobremente iluminado a 400 y 800 ISO, los resultados son utilizables, o mejor dicho, claramente superiores a lo visto hasta ahora en cámaras y respaldos de Hasselblad.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Haz clic en la foto para ver dos recortes a 400 y 800 ISO de este bodegón con iluminación muy baja. Fotografías disparadas en formato 3FR (RAW) y procesadas con el programa Phocus 2.0 de Hasselblad.

Además del sensor, también hay que tener en cuenta el buen trabajo realizado por el programa Phocus 2.0 (con una interfaz algo más intuitiva que en versiones anteriores, por cierto) a la hora de limpiar el ruido cromático y de mantener un buen nivel de nitidez combinado con el siempre más agradable (y granulado) ruido de luminancia.

"El tamaño todavía importa"
Dicen que la mejor defensa es un buen ataque. Por si las prestaciones o el precio de la H4D-40 no fueran suficientes, basta con echar un vistazo al catálogo de la cámara para descubrir que ésta es la estrategia de Hasselblad.

Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Hasselblad H4D-40
Hasselblad H4D-40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

"El tamaño todavía importa", apuntan desde la firma, para rematarlo con más contundencia por si todavía alguien no se da por aludido: "Si tu cámara tiene alguna prestación que no tenga Hasselblad, entonces es que has tenido que sacrificar calidad de imagen para conseguirla." Se puede decir más alto, pero no más claro.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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