Crónica

París, Magnum y el fotógrafo que no sabía enviar un e-mail

14

Harry Gruyaert presenta en Madrid el libro "París, Magnum", editado por La Fábrica

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
27
NOV 2014
Eduardo Parra | Madrid

Harry Gruyaert advirtió ayer al respetable que abarrotaba sala de conferencias en la sede madrileña de La Fábrica que él no era el Evangelio, que a lo mejor otros fotógrafos de Magnum pensaban diferente y que no nos tomásemos al pie de la letra sus palabras porque tendía a exagerar. El fotógrafo belga aterrizó en Madrid poniendo la venda antes de hacerse la herida para presentar “París, Magnum”, un libro que reúne más de 400 imágenes de los fotógrafos de la prestigiosa agencia con un denominador común: París.

Aunque la presentación del libro era el motivo principal de la conferencia, cuyo ritmo marcó la batuta del periodista Enric González, las mejores sentencias las pronunció Gruyaert cuando se alejó del tema de su visita para pasar a asuntos y opiniones más personales.

Así, el autor belga reivindicó el color frente al blanco y negro, confesó el miedo con el que pronuncia la palabra periodismo al afirmar que él -fotógrafo de una de las agencias de información gráfica más prestigiosas del mundo- no tiene alma de periodista y reconoció su analfabetismo con respecto a las redes sociales e Internet en general.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Verle cerrar un viejo teléfono de concha con una pantalla del tamaño de un sello de correos antes de comenzar a hablar ya daba una pista de que Gruyaert no estaría a la última en lo tecnológico, y de hecho admitió ante el auditorio que recurre a un ayudante para consultar sus correos electrónicos. Lo hizo justo antes de afirmar no haber escrito un SMS jamás, aunque defendió el teléfono móvil como una cámara perfectamente válida para fotografiar.

Del mismo modo que ayer Gruyaert se dirigía a un público que vive la fotografía en la red, el belga convivió en sus comienzos con quienes renegaban del color en pos de una fotografía que debía ser en blanco y negro. Eran otros tiempos.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Con Cristina García Rodero y Alberto García-Alix como testigos de excepción, Gruyaert disertó también acerca de la concepción del motivo de su visita, el libro editado por La Fábrica y que contiene imágenes tomadas en la ciudad del amor entre 1932 y 2014 por nombres de la agencia como Cartier-Bresson, Martin Parr o David Seymour, además obviamente del propio Gruyaert.

“París, Magnum” es, sin embargo, algo más que un fotolibro. Es una guía acerca de la metamorfosis, del cambio de una ciudad que evoluciona con la historia, pero también el testigo –uno más- de la evolución de unos fotógrafos que, según dijo, “también cambian” con el tiempo.

14
Comentarios
Cargando comentarios