© Guillaume Collanges


|
Guillaume Collanges: "Los fotógrafos y periodistas de Collectif Argos llevamos varios años trabajando en un proyecto común sobre cómo el cambio climático causa el desplazamiento de determinadas poblaciones. En abril de 2005 viajé a las Islas Maldivas, uno de los puntos más afectados por este fenómeno, ya que se encuentra prácticamente a nivel del mar. En los próximos años el calentamiento global puede derretir parte de los casquetes polares, inundando casi todo el archipiélago de forma permanente.
El arrecife de coral es clave para las Maldivas, ya que es una barrera natural y porque es el hábitat del cebo para la pesca del atún. El calentamiento global se convierte en un enemigo por partida doble: la subida del nivel del mar aumenta la erosión del arrecife, a la vez que el incremento de la temperatura óptima, de los 28 a los 30 grados centígrados, mata al coral. Una vez muerto, éste pierde la coloración y presenta ese típico aspecto blanquecino. Este fenómeno está ocurriendo en todo el mundo.
Después del turismo, la pesca es el segundo pilar de la economía en Maldivas. Un día conocí a un grupo de pescadores mientras vendían en el mercado sus capturas, y al día siguiente les acompañé para pescar atún. Me encontré muy pronto con ellos, a la una o las dos de la mañana, porque primero hay que ir a los arrecifes de coral para capturar, mediante unas luces potentes, un pequeño pez que mantienen vivo en la barca y que después servirá de cebo.
Para pescar el atún utilizan unas cuerdas atadas a unos anzuelos especiales: cuando el pez pica dan un fuerte tirón para sacarlo del agua, y mediante un golpe de caña liberan el anzuelo, de forma que el atún queda encima de la cubierta. Hay que ser muy habilidoso para pescar de esta forma. Durante la jornada se dedican a buscar los bancos de peces, y una vez los encuentran y lanzan el cebo, la zona se convierte en un hervidero durante un tiempo muy corto. Esto ocurre muy pocas veces a lo largo de la jornada.
Entre estos cinco y veinte minutos tienen que conseguir el mayor número de capturas posibles, porque de ello depende su salario, así que la actividad es frenética. Fue durante uno de estos momentos que tomé la imagen: los atunes volaban literalmente sobre la cubierta, y yo me subí a la cabina procurando no recibir ningún impacto. La composición desde ese punto elevado era muy interesante, con esos cuatro o cinco atunes fuera del agua, las cañas al cielo y todos los hombres de espaldas realizando una actividad muy física.
Esta foto era muy importante para el reportaje, porque el atún está en sus raíces y es la base de su alimentación: lo utilizan en todas las comidas. Ésta es la única forma que tienen de pescarlo, ya que el uso de las redes está prohibido para proteger tanto el medio marino como los puestos de trabajo que éste genera."
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez.
Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.
Más información acerca de esta noticia:
- Información sobre Guillaume Collanges en la web del Collectif Argos
- Información del Collectif Argos sobre el trabajo "Réfugiés climatiques"
Si deseas suscribirte vía RSS a los artículos de esta serie, haz clic aquí

|