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Prueba de producto
ANDROID 4.0 EN PANTALLA CURVA

Google Samsung Galaxy Nexus: análisis

 
8
MAR 2012

Samsung ha vuelto a recurrir a una pantalla sutilmente curvada en su segundo "Google phone", que luce ahora un tamaño de 4,65 pulgadas y una resolución de 720 x 1280 píxeles. Con estas llamativas credenciales se presenta el nuevo Galaxy Nexus, que estrena la versión 4.0 de Android (conocida como Ice Cream Sandwich) e impone así nuevas lógicas en la experiencia de usuario. Desprovisto de ranura para tarjetas microSD y con un apartado multimedia no especialmente solvente, puede presumir de una autonomía bastante satisfactoria para estas latitudes del mercado y de las ventajas inherentes a todo Nexus: la pronta disponibilidad de actualizaciones y aplicaciones.

Ice Cream Sandwich nació de la mano del Galaxy Nexus con un objetivo ambicioso: unificar la experiencia Android en smartphones y tablets. Google intenta así poner fin a esa dicotomía según la cual su sistema operativo es fundamentalmente para teléfonos hasta su versión 2.3 (Gingerbread) y se orienta a pantallas de mayor tamaño de la 3.0 en adelante (es decir, en Honeycomb).

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Y en cierta medida este objetivo se ha conseguido a través de la mescolanza. A grandes rasgos, podríamos definir a Android 4.0 como una variante de Honeycomb en lo que a filosofía y estilo visual se refiere, pero con la fluidez y estabilidad gráfica que le venían faltando y de las que sí gozaban los mejores smartphones con Android.

Es la idea de fondo de un terminal que deja clara cuál es la baza más fuerte que están jugando últimamente fabricantes como Samsung, coautor junto a Google de este Galaxy Nexus: maximizar el tamaño de la pantalla. Independientemente de si uno ve conveniente tener un panel de casi 5 pulgadas en su teléfono, la buena noticia es que ésta no trae consigo una autonomía decepcionante; la mala, que en apartados como la cámara el equipo sí que deja algo que desear.

Grande y curvado

Es al fin y al cabo el gran debate en torno a smartphones de pantalla tan grande como la de este Galaxy Nexus (o incluso más, que ahí están las 5,3 pulgadas de diagonal del Samsung Galaxy Note): ¿merece realmente la pena el espacio extra teniendo en cuenta el sacrificio de portabilidad que ello implica? La respuesta fácil, como siempre, es que depende del gusto y los intereses del usuario.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El Galaxy Nexus es sensiblemente más grande que muchos otros smartphones, como sin ir más lejos el iPhone 4S.

Mojándonos un poco, lo cierto es que quizás no sea necesaria tanta pantalla teniendo en cuenta el espacio que necesita el Galaxy Nexus en el bolsillo en comparación con terminales como el mismo iPhone. Pero sólo hasta cierto punto, porque el peso se queda en unos más que manejables 135 gramos y el grosor es de apenas 8,9 milímetros.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El Galaxy Nexus sólo tiene dos botones mecánicos: el control de volumen en el lateral izquierdo (imagen superior) y la tecla de encendido y apagado en la parte derecha de su perímetro.

Conviene matizar, eso sí, este último punto. Y es que la sutil curvatura de la pantalla -que se percibe sobre todo cuando uno se fija en sus extremos inferior y superior- se complementa con una carcasa que se va haciendo progresivamente más profunda hasta llegar al "culo", rematado con un pequeño escalón. El grosor es en cualquier caso bastante contenido, pero su medida oficial es relativa.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El punto más criticable del diseño del Galaxy Nexus está en su tapa trasera. Su acabado en trama contribuye a lograr una buena adherencia en la mano y es fácil de quitar, pero la cosa se complica cuando uno quiere volver a ponerla. Y es que cuesta trabajo -y práctica- conseguir que todos los enganches de la tapa queden bien ensamblados a la vez, por lo que en ocasiones no hay más remedio que volver a quitarla y partir de cero.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El Galaxy Nexus no lleva ranura para tarjetas microSD, pero proporciona unos 13 GB de espacio libre en su almacenamiento interno.

Quienes prefieran una carcasa fabricada con metal u otro tipo de material resistente, por otra parte, tendrán que conformarse con plástico en el caso de este Galaxy Nexus. Pero esto no le impide tener un aspecto bastante elegante -en algunos mercados ya está disponible una versión blanca, dicho sea de paso-, con la pantalla prácticamente fundiéndose con el resto del frontal cuando está apagada.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

A diferencia de lo que sucede en la mayoría de smartphones, la salida de auriculares no está en la parte superior, sino en la inferior. Algo que ya vimos en el Nexus S y que Samsung ha vuelto a repetir en su segundo "Google phone". No es que sea muy traumático, pero nunca está de más señalarlo.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Los dos únicos conectores del Galaxy Nexus (el puerto micro-USB y la salida de audio de 3,5 milímetros) se sitúan en la parte inferior.

En esta ocasión sí que encontramos un indicador LED externo para informar al usuario de mensajes pendientes y otras notificaciones sin atender cuando la pantalla está apagada: un círculo luminoso parpadeante en la parte inferior del frontal del teléfono. Y también hay un segundo micrófono para minimizar dentro de lo posible los molestos ruidos que puedan entrometerse en las conversaciones telefónicas en determinados ambientes.

La "pantalla Retina" de Samsung

Hace un tiempo, y a través de su llamada "Retina display", Apple instauró la moda de maximizar la resolución de la pantalla del móvil. Otros fabricantes han acabado por seguir esta tendencia, y el Galaxy Nexus es una prueba de ello, pues su pantalla de 4,65 pulgadas y 720 x 1280 puntos de resolución tiene una densidad de más de 300 píxeles por pulgada, similar a la de los iPhone 4 y 4S.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Quizás no hagan falta tantos píxeles en pantallas de este tamaño, pero el dato contentará a los más sibaritas en lo que a calidad de visionado se refiere. Samsung compensa así en cierta medida el hecho de que la pantalla Super AMOLED del Galaxy Nexus no cuente con la apostilla "Plus" que lucen terminales como el mismo Galaxy S II para indicar la inclusión de más subpíxeles y lograr así un tratamiento del color algo más neutro.

Los diodos orgánicos, en cualquier caso, no dejan de aportar ese extra de brillo y contraste tan característico. Además, cabe señalar que uno de los motivos por los que Samsung ha optado por curvar levemente la pantalla es para minimizar la aparición de destellos en su superficie. Un sistema que, sin embargo, no aporta grandes ventajas en exteriores soleados.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Otra de las ventajas teóricas de lo que Samsung denomina "Contour Display" es que mejora la ergonomía al usar el teclado QWERTY virtual en modo apaisado. Y lo cierto es que resulta bastante cómodo de usar, pero esto se debe sobre todo al tamaño de la pantalla, que también se hace notar al teclear con el teléfono en posición vertical.

El Galaxy Nexus lleva un sistema de protección que, según han apuntado numerosos medios, no es tan resistente como la cobertura Gorilla Glass tan habitual en los últimos smartphones. No hemos podido someter al terminal a golpes y caídas para comprobarlo, pero la experiencia nos dice que todavía no existe una tecnología que evite las ralladuras que pueden producirse, por ejemplo, por llevar el móvil en el bolsillo en contacto con las llaves de casa.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Por último, y aunque algunas imágenes del producto puedan llevar a confusión, hay que señalar que los iconos inferiores están dentro de la pantalla. De hecho, en algunas aplicaciones éstos desaparecen para proporcionar un poco más de espacio de visionado. Son además señas de identidad de Ice Cream Sandwich, cuya filosofía de uso abordamos a continuación.

Retazos de Honeycomb y desbloqueo facial

Aunque Ice Cream Sandwich está pensado tanto para smartphones como para tablets, buena parte de su filosofía bebe de las versiones de Android optimizadas para estos últimos, siempre matizadas con el apellido Honeycomb. De hecho, ambas variantes comparten algunos "widgets" -como el de las páginas favoritas de Internet- y el mismo sistema para mostrar el historial de aplicaciones, todo ello rematado con una estética parecida.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Al pulsar sobre el icono con forma de dos rectángulos superpuestos se carga una pestaña explorable mediante "scroll" vertical para acceder a las últimas aplicaciones abiertas (a través de previsualizaciones que muestran la última pantalla cargada en cada programa).

A Ice Cream Sandwich y Honeycomb también les unen otros dos rasgos destacables: la barra de búsqueda en Google, que por supuesto incluye el icono de un micrófono para usar los comandos de voz, permanece siempre en la parte superior de los escritorios principales; por otro lado, el icono de opciones contextuales, que en versiones anteriores contaba con un botón dedicado, ahora aparece dentro de la pantalla y varía su ubicación en función de cada aplicación.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Mientras que en la mayoría de aplicaciones (como la galería de imágenes) el botón de opciones contextuales aparece en la parte superior, en otras se sitúa en la zona inferior (caso de Google Maps cuando está en modo vertical).

Sobre esta base común, eso sí, se han introducido cambios que comienzan en la misma tipografía y continúan en apartados que habían variado muy poco hasta ahora (caso del menú de ajustes, que ha sido reestructurado e incluye campos dedicados a la batería o el consumo de datos por 3G). Así, encontramos novedades tan curiosas como el sistema de desbloqueo facial.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Configurando el desbloqueo facial en el Galaxy Nexus.

La cámara frontal analiza el rostro del usuario -un mensaje en inglés nos recomienda hacerlo en un interior "ni muy brillante ni muy oscuro"- para tener una referencia. Una vez terminado el proceso de configuración y tras pulsar la tecla de desbloqueo, basta con acercar la cara al terminal para que se cargue el escritorio principal.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Por si falla a la hora de reconocer el rostro del usuario, el sistema de desbloqueo facial del Galaxy Nexus obliga a configurar una segunda forma de desbloqueo adicional.

Normalmente el reconocimiento facial funciona de forma bastante rápida (que no fiable, pues el mismo teléfono deja claro que personas con un rostro parecido al nuestro podrían desbloquear la pantalla), pero hemos comprobado que puede fallar cuando la iluminación ambiente no es la ideal. De cara a estas situaciones, el teléfono nos obliga a establecer una segunda forma de desbloqueo. Quien no quiera complicarse la vida, por supuesto, siempre puede recurrir al sistema por deslizamiento de siempre.

Cambiando el chip

No es que Android 4.0 (la unidad empleada en este análisis cuenta concretamente con la versión 4.0.2) traiga consigo cambios muy radicales. Pero quienes ya estuviesen familiarizados con versiones como la 2.3 (Gingerbread) sí que notarán variaciones significativas en la filosofía del sistema operativo.

Sin ir más lejos, hacer una pulsación prolongada sobre un hueco libre de los escritorios principales ya sólo sirve para cambiar el fondo de pantalla, cuando este mismo gesto hasta ahora servía también para añadir accesos directos y "widgets". Y es que el repertorio de estos últimos se ha integrado en el clásico menú de aplicaciones en formato cuadrícula.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Aplicaciones y "widgets" se han fusionado en un surtido continuo que se explora en varias pantallas de izquierda a derecha (cada tipo de elementos se puede visualizar de forma más rápida pulsando en los rótulos "Aplicaciones" y "Widgets" de la parte superior).

Entre los "widgets", por cierto, hay dos dedicados a Google+: uno sirve para visualizar lo que comparten nuestros contactos en dicha red social y el otro se centra exclusivamente en las fotos que éstos publiquen. Luego se pueden reubicar mediante el sistema de arrastre de siempre y también está la opción de modificar su tamaño una vez que se han añadido.

Por otra parte, el Galaxy Nexus es uno de los pocos dispositivos móviles que pueden descargar Google Chrome de Android Market. Y lo cierto es que no está nada mal como alternativa, pues propone un sistema de pestañas "corredizas" bastante práctico y, como ya habían hecho otros navegadores como Firefox, permite sincronizar el historial o las contraseñas con las versiones que usemos en un ordenador o un tablet.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Varias páginas abiertas en pestañas en el navegador web Chrome (izquierda) y el apartado que éste incluye para sincronizarse con los navegadores instalados en otros equipos.

Por el momento, eso sí, no adapta la anchura de los párrafos cuando acercamos el zoom y no es compatible con contenidos Flash, características que sí que están disponibles en el navegador web genérico de Ice Cream Sandwich. Hasta la propia Adobe ha admitido ya que el futuro de la navegación web en dispositivos móviles lo marca el HTML5, pero por si acaso Google prefiere suministrar el Galaxy Nexus con un navegador compatible tanto con este último estándar como con tecnología Flash.

Independientemente del navegador por el que optemos, la carga de las páginas es lo suficientemente rápida tanto por 3G (especialmente si estamos en una zona con cobertura HSPA+) como por Wi-Fi 802.11 b/g/n. Esta última conexión incluye además Wi-Fi Direct, un estándar para intercambiar archivos en el que nos fijamos por primera vez al probar el LG Optimus Black y que está considerado como el futuro sucesor del Bluetooth (que viene en versión 3.0 en este Galaxy Nexus).

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

También son bastante buenas tanto la fluidez de la interfaz gráfica (siempre y cuando no seamos muy amantes de los fondos animados, que a veces dificultan un poco pasar de un escritorio a otro) como la facilidad del sistema trabajando con varias aplicaciones abiertas. El chip Texas Instruments OMAP 4460, que integra procesador de doble núcleo y 1 GB de RAM (según Samsung, pues según diversas aplicaciones de diagnóstico se queda en 695 MB) da la talla.

Esto no ha impedido que el terminal se haya reiniciado él solito un par de veces -en ambos casos intentando reproducir vídeos, que como veremos más adelante no es precisamente la mejor faceta del Galaxy Nexus durante las tres semanas que hemos podido probarlo. Aun así, la estabilidad es muy superior a la que hemos comprobado en tablets con Honeycomb y ligeramente superior a la habitual en smartphones con Gingerbread.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
En el menú de ajustes se encuentran las escasas opciones que todavía brinda el estándar NFC en países como España.

En cuanto a los fallos que se han detectado al Galaxy Nexus desde su salida a la venta, hay que señalar que el anormal comportamiento del control de volumen fue solucionado en la versión 4.0.2 de Android. También se ha resuelto el reciente fallo de seguridad de Google Wallet, pero sus funciones no están disponibles fuera de Estados Unidos. Sí que se le puede sacar partido a la conexión NFC con el "intercambio por cercanía" de Android Beam (siempre que el otro terminal tenga tanto el chip necesario como Ice Cream Sandwich).

Comparaciones inevitables

Ahora que las demandas entre fabricantes por supuestas violaciones de patentes forman parte del pan de cada día de la actualidad sobre dispositivos móviles, resulta curioso observar ciertas coincidencias. Así, y si Apple ya imitó la pestaña de notificaciones de Android en iOS 5, no es menos cierto que el Galaxy Nexus ha hecho lo mismo con un recurso acuñado antes por Apple: las carpetas en el escritorio principal.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Varias aplicaciones pueden agruparse dentro de un solo icono a través de las carpetas (basta con arrastrar un icono encima de otro y establecer un nombre para cada carpeta).

Pero dejando a un lado este tipo de polémicas (muchas de ellas estériles), a partir de este mismo recurso se pueden trazar otro tipo de comparaciones que quizás vengan mucho más a cuento. Y es que ya había terminales con Android capaces de recurrir a este tipo de carpetas: los de la línea Xperia de Sony Ericsson, que ya hace un tiempo que incluyen esta posibilidad en sus interfaces propias.

La gran ventaja de un Nexus, cuya interfaz viene sin añadidos que luego siempre generan retrasos a la hora de obtener actualizaciones de Android, también tiene una serie de contrapartidas precisamente por esto. Y más si se tiene en cuenta el éxito de terminales como el Galaxy S II que realizan aportes propios a la experiencia de usuario que pueden resultar bastante útiles.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Sirva esto de advertencia para quienes, por ejemplo, se sorprendan porque el Galaxy Nexus sólo proporcione cinco escritorios principales y éstos no puedan previsualizarse en forma de miniaturas para moverse entre uno y otro con mayor rapidez. O porque al cargar la pestaña de notificaciones ésta no contenga iconos para activar y desactivar rápidamente las conexiones inalámbricas.

No hay que sorprenderse porque se trata de elementos que, si bien son bastante habituales en los smartphones con Android, nunca han estado de serie en el sistema operativo tal y como Google lo concibe en cada versión. Es evidente que interfaces como Sense o TouchWiz suponen un pequeño compromiso para estar al día en las actualizaciones de software, pero sería bastante ingenuo afirmar que éstas no aportan a veces algún valor añadido.

Un talón de Aquiles multimedia

Otra curiosidad de la familia Nexus es que suele flaquear en aspectos relacionados con el ocio audiovisual, y el caso que nos ocupa no es una excepción. En la misma cámara, de 5 megapíxeles de resolución y equipada con flash LED, se han introducido un modo para capturar panorámicas y efectos que permiten añadir fondos simulados y caritas sonrientes, pero la calidad de imagen está algo descuidada.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Las primeras sensaciones al usarla son buenas, pues la toma de imágenes es bastante rápida (tanto que parece que use un sistema de foco fijo, aunque en realidad es autofoco). Pero la calidad de los resultados es sorprendentemente aleatoria incluso cuando la luz diurna acompaña y la escena a retratar no es muy complicada.

Muestras: 5 MP
Las capturas se han realizado con un Google Samsung Galaxy Nexus.
las capturas se han realizado con un google samsung galaxy nexus.
las capturas se han realizado con un google samsung galaxy nexus.
las capturas se han realizado con un google samsung galaxy nexus.
las capturas se han realizado con un google samsung galaxy nexus.

En exteriores nocturnos o cuando la escena presenta contraluces o contrastes pronunciados, el Galaxy Nexus logra unas fotografías realmente pobres. Son los defectos clásicos de muchos smartphones, pero otros modelos de gama alta consiguen resultados mucho más decentes.

En la grabación de vídeo, donde el Galaxy Nexus puede trabajar con 1920 x 1080 píxeles y 24 fotogramas por segundo, se observa una gran nitidez que, eso sí, viene acompañada de ciertos problemas de estabilidad y fluidez al reproducirlos en el ordenador. Al menos, si recurrimos a planos fijos y conseguimos evitar las pequeñas vibraciones que puedan producirse al sostener el terminal no hay realmente ningún otro smartphone que lo ponga en evidencia en esta materia.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La cámara frontal, cuyos 1,3 megapíxeles se traducen en fotos de 980 x 1280 píxeles y vídeos a 720p y 30 fotogramas por segundo, no está nada mal para un captor de este tipo. El problema es el de siempre: haciendo videollamadas a través de la aplicación de Skype las distorsiones y las congelaciones de la imagen pueden llegar a ser exasperantes.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pasando a otras parcelas multimedia, nunca está de más señalar que el equipo carece de radio FM. Y sin la ayuda de un reproductor alternativo de los que hay en Android Market (gratuitos pero que invaden parte del área de reproducción con anuncios) es incapaz de reproducir DivX y se le atragantan con bastante facilidad los MKV.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Cuando los controles de reproducción y los iconos distintivos de Ice Cream Sandwich desaparecen de la pantalla durante un vídeo, éste se agranda ocupando los huecos que quedan libres.

Como puntilla, la interfaz del reproductor de Ice Cream Sandwich tiene un par de manías tontas: no hay forma de ocultar manualmente los botones táctiles, sino que siempre hay que esperar unos segundos para que desaparezcan solos, y al hacerlo ensanchan automáticamente el área de reproducción, dando lugar a un efecto algo molesto.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Al menos, el nivel gráfico de los videojuegos es bueno (el chip del Galaxy Nexus incluye una unidad gráfica PowerVR SGX540, de cuyo rendimiento pueden dar cuenta quienes hayan poseído un iPhone 4 o un Samsung Galaxy S) y el puerto micro-USB se puede convertir en salida HDMI adquiriendo aparte un adaptador MHL.

¿Sale a cuento por apellidarse Nexus?

Uno puede tener sus más y sus menos con determinados aspectos del Galaxy Nexus. Especialmente si es de los que necesitan gigabytes de más para almacenar archivos (dicen que la versión de 32 GB, por cierto, ha sido cancelada) o exige cierta decencia a la cámara. Pero lo cierto es que este terminal consigue resolver bien un difícil equilibrio: calza una pantalla de gran tamaño sin que la autonomía -mantenida por una batería de 1.750 mAh- se vea muy mermada.

Algunas funciones se siguen "comiendo" la batería a buen paso (una hora de vídeo HD, sin ir más lejos, se lleva casi la cuarta parte de la carga), pero otras ya no tienen tanto impacto (se puede documentar a base de fotos y vídeos un pasacalle festivo sin que el consumo generado llegue al 10%). Lo que más sorprende en este sentido es su capacidad para minimizar el consumo con un perfil de uso, digamos, pasivo pero siempre alerta.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Colocando el brillo de pantalla al máximo y las conexiones 3G y Wi-Fi siempre activas para actualizar cuentas de correo electrónico, Facebook y Twitter y consultar las notificaciones que éstas generen, el Galaxy Nexus suele aguantar entre 40 y 44 horas antes de necesitar una recarga. Bajo las mismas condiciones, muchos otros smartphones necesitan parar en "boxes" tras sólo una jornada.

Es éste un buen acicate para justificar el tamaño de la pantalla, que para algunos resultará excesiva por el espacio de más que necesita en el bolsillo en comparación con otros modelos. Pero también es cierto que muchas aplicaciones, como las que aprovechan el GPS integrado para los mapas, resultan más manejables gracias a ese extra de espacio.

Galaxy Nexus
Galaxy Nexus
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Dejando a un lado este debate, hay otros dos grandes factores a tener en cuenta para decidir si el Galaxy Nexus sale o no a cuento. Por un lado, y aunque sea el terminal ideal para quien no quiera retrasos a la hora de recibir las futuras actualizaciones de Android, no es el smarpthone más completo de los que emplean el sistema operativo de Google. El mismo Galaxy S II, sin ir más lejos, lo supera claramente en las posibilidades multimedia.

Por otra parte, para hacerse con él no queda otra que pagar religiosamente las tarifas con las que lo financia Vodafone o dejarse en torno a 600 euros en una versión libre. Es lo que tienen las exclusividades.

Fuentes y más información
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