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OpiniónModo dual

Ni fu ni fa

 
10
DIC 2010

"Pues a mí me ha dejado un poco frío, qué quieres que te diga", comentaba alguien en la redacción de QUESABESDE.COM después de que Google anunciase por fin el anticipadísimo Nexus S. Y aunque nadie niega que el nuevo Google Phone es un buen equipo, lo cierto es que sí, quien más y quien menos esperaba un lanzamiento más sonado en lo que a especificaciones se refiere.

Aparte del chip NFC y la ligera curvatura del cristal de la pantalla, el Nexus S y el Samsung Galaxy S son prácticamente idénticos en su hardware

O al menos uno que no se pareciese tanto al Galaxy S I9000, el buque insignia actual dentro de la flota androide de Samsung, la firma responsable de fabricar el sucesor del Nexus One. En el hardware, y aparte del chip NFC y la ligera curvatura del cristal de la pantalla del nuevo Nexus, son prácticamente idénticos: mismo procesador, misma RAM, misma cámara (bueno, vale, el Nexus S lleva al menos un sencillo flash de tipo LED), dimensiones parecidas...

El Galaxy S, incluso, se impone en cuestiones como la versión del Bluetooth (3.0 en lugar de la 2.1 del Nexus S) o la ampliación de memoria por tarjetas microSD, de la que Google ha prescindido por completo en su nuevo smartphone de referencia. Además, ya hay quien apunta que en mercados como el ruso la pantalla del nuevo Nexus no será AMOLED, sino una Super LCD como la que ya incluyó HTC en su predecesor después de colocar las primeras remesas.

De todas formas, el problema de fondo está en que, como sucede en otros tipos de producto, la carrera de las especificaciones puede hacernos perder el norte. Aunque el hardware del Nexus S no sea revolucionario, seguramente será un teléfono muy capaz, con una experiencia de uso muy fluida y un rendimiento envidiable en aspectos como la navegación web o las posibilidades de personalización (habrá que echarle el guante tarde o temprano para comprobarlo, eso sí).

El punto de interés de los smartphones está cada vez más en el software que en el hardware, pero sólo hasta cierto punto

El punto de interés de los smartphones está cada vez más en el software que en el hardware, pero, y acentúese el matiz, sólo hasta cierto punto. Aunque el margen de mejora se haya reducido mucho en los últimos años, todavía es bastante importante contar con un currículum de especificaciones que se adelante al futuro en la medida de lo posible.

En este sentido, la polémica generada estos días en torno a la línea Optimus de LG nos viene que ni pintada: tras afirmar en un principio que los teléfonos de esta familia no podrían actualizarse a Android 2.3 (o Gingerbread, versión precisamente estrenada por el Nexus S) por requerimientos mínimos de procesador, la firma surcoreana luego se retractó, admitiendo que Google aún no ha publicado cuáles son dichos requerimientose..

Y es cierto, pero también lo es que el Optimus One, a pesar de usar la versión 2.2 (alias Froyo), no puede disfrutar del soporte para Flash 10.1 habilitado en dicha entrega de Android. ¿Por qué? Efectivamente, porque su procesador a 600 MHz no cumple los requisitos mínimos impuestos por Adobe. Entonces, sí que puede usar Froyo (y en un futuro Gingerbread), pero sin aprovecharla al máximo.

Así pues, y por mucho que ahora quieran vendernos la idea de los smartphones a prueba de futuro, todo teléfono acabará desfasado más temprano que tarde. ¿No hubiese sido entonces mejor esperar a que Samsung tuviese listo su Orion de doble núcleo para incluirlo de serie en el Nexus S? El tiempo dirá.

La columna de opinión "Modo dual" se publica sin periodicidad fija.

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