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Google presenta un coche autónomo sin pedales ni volante

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El prototipo, uno de los varios que serán fabricados, ha sido diseñado para transportar a sus ocupantes sin interactuar de forma alguna con los controles

Foto: Google
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MAY 2014

Tras años en fase de desarrollo, el proyecto de coche autónomo de Google se aproxima a su adolescencia. La compañía ha presentado en la Code Conference un prototipo de vehículo sin conductor que plasma las lecciones aprendidas durante el más del millón de kilómetros recorridos por sus Toyota Prius autónomos sin otra intención que ofrecer un medio de transporte sencillo y eficiente para las ciudades en las que no existe un servicio de transporte público adecuado.

El coche autónomo de Google es todo lo espartano que puede ser un vehículo de cuatro ruedas. No posee equipo de audio, espejo central (innecesario, si se tiene en cuenta que no hay un conductor encargado de maniobrar) ni guantera. Es amplio por dentro, pero solo tiene espacio para dos ocupantes.

En esencia es un simpático cascarón computarizado, con una estética que obedece a criterios económicos, aerodinámicos y probablemente también a la necesidad de poner un rostro alegre a una tecnología de la que todavía desconfían muchos usuarios.

Vídeo promocional de Google sobre el nuevo coche.

La plataforma montada en el techo del vehículo alberga parte de los sensores utilizados por el sistema de autoconducción, que mide las distancias con el resto del tráfico y regular la velocidad para desplazarse desde el punto de origen a su destino sin intervención humana.

Según Google, los prototipos basados en todoterrenos Lexus con los que ha estado trabajando hasta ahora cuentan con un sistema de medición láser con un ángulo de visión de 12 grados, pero su nuevo vehículo puede detectar cualquier objeto en un radio de 360 grados. Google quiere fabricar al menos 100 prototipos durante los próximos dos años para depurar su tecnología con la ayuda de voluntarios.

No hay legislación que permita su uso en vías públicas

Para evitar riesgos a sus ocupantes y también al resto del tráfico, Google ha limitado la velocidad del prototipo a 40 kilómetros por hora. Las normativas sobre seguridad vial son precisamente el mayor obstáculo en el desarrollo de este tipo de vehículos.

La legislación californiana obliga que un piloto de carne y hueso pueda ponerse en cualquier momento a los mandos de un coche autónomo, pero así como todos los automóviles con los que Google ha estado experimentando hasta ahora contaban con un conductor humano, su nuevo prototipo carece incluso de volante. Google espera que a finales de este año el gobierno local modifique las leyes para hacer de este tipo de vehículos una realidad a corto plazo.

Qué papel jugará la compañía de Mountain View en la industria automovilística es una de las grandes dudas que planean en estos momentos. De acuerdo con algunas informaciones, Google estaría pensando en utilizar sus vehículos autónomos para crear una flotilla de taxis sin conductor, tal vez en colaboración con compañías de reservas como Uber.

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