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Con texto fotográfico

"Era como si esas caras de cerdo aplastadas y envasadas me estuvieran mirando" Gemma Miralda

 
Foto: Gemma Miralda
10
DIC 2009
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Las fotografías de Gemma Miralda han ilustrado las páginas de diarios y magazines españoles tan representativos como El Periódico de Catalunya, El País y La Vanguardia, con el que colabora habitualmente. Fue corresponsal en La Paz para la agencia Associated Press, y su reportaje sobre las prisiones ciudad ha sido ampliamente expuesto. De un largo viaje a China surgió esta fotografía, a medio camino entre lo exótico y lo surrealista.

Gemma Miralda

Hacía mucho tiempo que tenía ganas de viajar a China para llevar a cabo distintos proyectos, cuando conocí a una pareja que viajaba al país asiático para hacer una adopción. Me pidieron que fotografiara todo el proceso, y ellos a cambio me costeaban el viaje y la estancia durante dos semanas. Era un trabajo para ellos, pero yo aproveché para quedarme tres meses allí. Fue a principios de 2006.

Trabajé en distintas historias, inconexas entre ellas, pero que me permitían retratar China bajo mi punto de vista. Hice muchas fotografías de calle, documentando el ambiente de nueva riqueza en las ciudades, mientras que en el interior busqué a minorías étnicas.

En China existen dos grandes problemas a la hora de trabajar un proyecto de forma profunda: el idioma y el hermetismo de la sociedad hacia el extranjero.

Aunque el idioma es un asunto complicado, lo que realmente me impidió desarrollar más el tema de los nuevos ricos fue lo reacios que son los chinos a dejar que un extranjero entre en sus vidas. Pese a que en la calle no suelen poner muchos problemas a que les fotografíes, en privado es casi imposible, en parte por el miedo a las mafias, que son muy poderosas allí.

Así que me centré mucho en la fotografía de calle y encontré todo tipo de situaciones, algunas de ellas muy irónicas, como esta imagen que obtuve en una carnicería en Shanghái. Me sorprendió que colgaran esas caras de cerdo aplastadas y envasadas incluso con los ojos. Parecían caretas de un disfraz que me miraban.

Esto aquí es inaudito, pero en China es normal. Allí se aprovecha absolutamente todo para comer -hay que tener en cuenta que es el país más poblado del planeta-, y si algo no parece que pueda aprovecharse, ¡entonces seguro que sirve para hacer un caldo!

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

Fuentes y más información
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