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Prueba de producto
ALTERNATIVA A LAS TECLAS VIRTUALES DE IOS

Teclado QWERTY para el iPhone 4 (y 4S): análisis

 
12
OCT 2011

Los que esperaban un nuevo diseño en el recién desvelado iPhone 4S puede que se hayan sentido algo decepcionados. Si es el caso y lo que se echa de menos es poder mecanografiar con los pulgares, accesorios como esta funda con teclado QWERTY deslizante pueden servir para convertir el último teléfono de Apple -y también su predecesor, el iPhone 4- en una especie de cruce con un Nokia N900. La pega es que el grosor del equipo se duplica y hay que sacrificar autonomía para mantener el emparejamiento por Bluetooth, pero por unos 40 euros se puede disfrutar al menos de un complemento útil para cierto tipo de situaciones.

¿Le hacen falta teclas físicas al iPhone? El teclado virtual de iOS no es que se maneje mal, pero hay usuarios que se sienten más cómodos tecleando con un QWERTY mecánico de toda la vida. Sin embargo, en el catálogo de Apple no hay ningún accesorio que ofrezca esta posibilidad y que cuente además con conexión para el puerto inferior del terminal.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Lo más parecido son los teclados que se conectan por Bluetooth y se acoplan al cuerpo del iPhone para hacer de paso de funda protectora. Es el caso de este modelo, importado en España por Dalton y que podemos encontrar por 37 euros en Digital Factory, aunque otros fabricantes como BoxWave le ponen su propio logo a modelos de diseño casi idéntico.

Tras probar juntos teléfono y accesorio (en nuestro caso un iPhone 4, aunque el nuevo iPhone 4S tiene exactamente las mismas dimensiones), la verdad es que se nos antoja difícil que alguien quiera tener siempre su iPhone convertido en un ladrillo de autonomía mermada. Es mucho más aconsejable como complemento de uso ocasional: una sesión intensiva para contestar e-mails durante un viaje, un reencuentro inesperado con alguien por WhatsApp, un brote psicótico de cuatro o cinco tweets por minuto... siempre y cuando solamos llevar bolso, riñonera o cualquier otro recipiente donde poder guardarlo.

Paso 1: acoplar

Lo primer que nos llama la atención al mirar la caja del producto es el rótulo "Ultra-thin Slide-out Wireless Keyboard". Lo de "ultra-thin" (ultradelgado en inglés), por desgracia, no parece casar muy bien con la realidad. No en vano, uno de los smartphones más delgados del mundo se convierte en un mazacote de dos centímetros de grosor cuando se viste con este ropaje.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El peso también aumenta lo suyo, aunque lo que más se nota en términos de portabilidad es el espacio que necesita hacerse el conjunto en el bolsillo. Al menos, el acople entre el accesorio y el teléfono es perfecto (cuesta mucho más trabajo quitárselo que ponérselo, como debe ser en una funda) y no faltan los huecos habilitados para los botones y conectores del iPhone.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

También hay un orificio en la parte posterior para el objetivo de la cámara. Su pronunciada profundidad, por lo que hemos podido comprobar tomando algunas muestras, no parece que afecte al comportamiento del flash.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En caso de caída, y si bien la pantalla tiene todas las papeletas para llevarse un buen golpe, los cantos del iPhone son protegidos por un milímetro de plástico ligeramente acolchado. Y el agarre es bastante fuerte, por lo que parece poco probable que el teléfono vaya a desencajarse del molde y salir disparado.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La batería propia del teclado, que le proporciona una autonomía máxima de 45 días, se recarga mediante un puerto micro-USB ubicado en un lateral, junto a un indicador LED para informar del estado de carga, un control de encendido y apagado y un botón para activar la conexión Bluetooth (ambas acciones son reflejadas por otros dos diodos luminosos situados en la parte superior del teclado).

Paso 2: emparejar

Bastan unos pocos segundos para enlazar inalámbricamente el teclado con el iPhone. Una vez activada la conexión Bluetooth en ambos elementos, se selecciona el accesorio desde la pantalla del teléfono, donde aparecerá un código numérico que se introduce con las mismas letras físicas a modo de validación.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como todo accesorio Bluetooth, se puede usar a distancia. Es decir, sin que el iPhone esté encajado en el hueco de la funda. Y también es posible emparejarlo con un iPad, de la misma forma que el Logitech Tablet Keyboard puede interactuar tanto con el tablet como con el teléfono de Apple.

Pero dejando a un lado estas poco ortodoxas formas de emplear el accesorio que nos ocupa, lo cierto es que el mecanismo deslizante parece tener la robustez requerida para la ocasión. La pantalla del terminal, eso sí, no queda ligeramente inclinada hacia delante como en un Nokia N97, por lo que se pierde una pequeña oportunidad para ganar algo de ergonomía.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En cualquier caso, lo que más sensación de extrañeza puede generarle al usuario al desplegar el panel deslizante con las teclas está en que, lógicamente, la interfaz de iOS no rota automáticamente para adaptarse al formato apaisado. Dentro de las aplicaciones basta con girar el terminal, pero en las primeras capas del sistema (incluida la llamada búsqueda Spotlight, que rastrea palabras clave dentro de todos los programas instalados en el iPhone) no hay más remedio que girar el cuello para comprobar lo que vamos escribiendo (o usar el teclado virtual, claro).

Paso 3: teclear

Las teclas quizás puedan resultar un poco planas (cuando muchos smartphones con teclado QWERTY optan por montarlas con algún tipo de elevación), pero no están mal de tamaño, aunque la barra espaciadora podría haber sido un poco más grande. Además, se hunden unos milímetros ante la presión del dedo, lo suficiente como para que aquellos usuarios a los que les gusta notar que están mecanografiando se sientan cómodos.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En este sentido, las mayores quejas están, para empezar, en la ausencia de una tecla propia para la letra eñe, todo un clásico en este tipo de accesorios. La paradoja es que para escribir dicho carácter hay que usar el teclado virtual de iOS, que de hecho puede permanecer siempre visible en pantalla aunque estemos usando las teclas físicas.

Para convocarlo, basta con tocar con el dedo la zona de escritura en pantalla o pulsar la tecla "fn" en combinación con la barra espaciadora, que incluye el dibujo de un teclado como indicación. Como es habitual, la tecla "fn" sirve para activar caracteres y funciones secundarias de varias teclas: aquellas que incluyen algún signo o icono teñido de color azul.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La mayoría de las combinaciones posibles con "fn" sirven para introducir signos de puntuación y se complementan con las clásicas teclas "caps" y "shift" (para mayúsculas y otros caracteres adicionales) y un par de botones de control dedicados a funciones específicas de iOS: la que está decorada con un cuadrado sirve para volver al escritorio de inicio y la que luce una lupa carga la antes mencionada búsqueda Spotlight.

Precisamente esta última tecla, que incluye el icono de lo que parece ser un globo terráqueo de color azul, da lugar al segundo gran pero que podemos sacarle al teclado. Al pulsarla junto a "fn" podemos alternar entre los dos únicos idiomas de configuración del teclado: "español" y "emoji" (término que se refiere a los emoticonos japoneses).

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

¿Cuál es el problema? Pues que si uno opta por la configuración en español, los caracteres que se introducen con la ayuda de "fn" no coinciden con los que aparecen dibujados en azul en las teclas; si se elige "emoji" todo funciona a la perfección, pero en este caso no hemos encontrado forma alguna de acentuar las vocales (sin recurrir al teclado virtual, claro).

Es decir, si uno no quiere complicarse la vida es mejor usar la configuración en "emoji"; si se quiere escribir con ortografía completamente correcta, hay que usar la configuración en español, probar todas las teclas con "fn" y memorizar qué hace cada una. Un poco complicado, la verdad.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En otro orden de cosas, hemos comprobado que las flechas direccionales sólo sirven para movernos entre caracteres dentro de aplicaciones con introducción o procesamiento de texto (es decir, no pueden usarse para pasar de un escritorio principal de iOS a otro) y que la tecla "intro" funciona perfectamente tanto en el motor integrado de búsqueda de Safari como en el buscador interno de cualquier página web.

No hay sin embargo tecla de tabulación, por lo que el usuario tampoco puede hacer sangrías iniciales en los párrafos ni moverse entre los distintos campos de un formulario web con un solo golpe de tecla.

Autonomía: el iPhone paga el sacrificio

Con una recarga, esta funda-teclado puede funcionar de forma ininterrumpida durante un máximo de 45 días. No hemos podido usarlo durante tanto tiempo como para comprobar empíricamente este dato, pero sí que nos ha sobrevivido sin pasar por el cargador durante casi una semana, y todavía le quedaba para rato.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

De todas formas, el principal afectado en cuestiones de autonomía no es otro que el iPhone, obligado a tener la conexión Bluetooth siempre activa para permanecer emparejado con el terminal. ¿Es mucho el sacrificio? Pues lo cierto es con media hora de uso constante del teclado para redactar correos electrónicos y actualizar minuto a minuto el "timeline" de una cuenta de Twitter, el indicador del estado de carga de la batería suele bajar un 7 u 8%.

Es cuestión de prever la regularidad con la que usaremos las teclas y echar las cuentas. Pero sí, en condiciones normales este consumo extra afecta claramente a la autonomía media del terminal.

Mejor como compañero ocasional

A pesar de los problemas señalados a la hora de configurar el idioma del teclado, lo cierto es que este accesorio no deja de ser un buen aliado para realizar largas sesiones de escritura con el iPhone. Sobre todo si la idea no es llevarlo siempre acoplado (aunque hay gente para todo), sino sólo cuando realmente haga falta.

Apple ya ha dejado claro que su intención es vincular este tipo de tareas al teclado virtual de iOS o al reconocimiento de voz de Siri. Dos soluciones perfectamente válidas, pero la primera no satisface a todo el mundo y la segunda sólo está disponible en el iPhone 4S y -de momento- sin soporte para castellano.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

A los amantes de las teclas físicas de toda la vida, en definitiva, no les queda otra que recurrir a este tipo de accesorios. ¿Podría haber sido más delgado el modelo que nos ocupa? Pues sí, pero es que no hay otros diseños que resuelvan mejor este problema. ¿Supone un extra de consumo para la batería del iPhone? En efecto, pero es que tampoco existen fundas-teclado que se puedan conectar al puerto inferior de 30 pines del iPhone.

No es ni de lejos un accesorio perfecto, sino una de las pocas opciones que el mercado ofrece actualmente. Y al fin y al cabo su precio de 37 euros no parece a priori una inversión excesiva para quien esté realmente interesado en añadirle teclas físicas a su iPhone.

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