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Prueba de producto
Fujifilm X100T
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Fujifilm X100T: análisis

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FEB 2015
Texto: Iker Morán  |  Fotos: Álvaro Méndez

Un peldaño más hacia la X200. Una evolución lógica pero lo suficientemente tímida como para no poder hablar de una gran novedad. Una cámara que se ocupa de afinar los pequeños detalles que la generación anterior se dejó en el tintero.

Hay muchas posibles fórmulas para definir con una sola frase la esencia de la X100T, pero todas apuntan hacia la misma dirección: Fujifilm se ha ocupado de mejorar uno de sus modelos más aclamados pero sin alejarse ni un milímetro del guion original.

Fujifilm X100T
Fujifilm X100T
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El resultado es una cámara muy interesante para los que quieran adentrarse en el sistema X en su versión compacta, pero lo suficientemente parecida a la versión anterior –con el permiso del visor y algunos detalles- como para que no parezca muy lógico plantearse pasar de una X100S a esta X100T.

Así que, sin demasiados secretos pero con muchos nuevos detalles, llega esta X100T llamada a ser el nuevo objeto de deseo para muchos fotógrafos. Después de tres generaciones la buena nota está más que asegurada, pero para comprobar si hablamos de un notable o un sobresaliente hemos estado trabajando con esta cámara durante un par de semanas.

Lo nuevo

La X100T es la típica cámara que encantará a los que -lupa en mano- disfrutan buscando diferencias entre una y otra generación. Aquí tienen trabajo, porque la nueva X llega con una larga lista de pequeños detalles retocados que, sin pervertir la esencia de la cámara y su manejo, sí mejoran esos pequeños puntos que más criticaban sus usuarios.

Algunas novedades se perciben fácilmente, como el anillo de diafragmas, que ahora cuenta con tercios de paso, algo para lo que antes teníamos que recurrir a la rueda trasera. El dial posterior se reconvierte ahora en cuatro pulsadores cuya función se puede configurar.

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Cambios de diseño

La X100T presenta algunas novedades externas respecto a la X100S, como el anillo de diafragmas (ahora con tercios de paso), la posición de ciertos botones y el interruptor lateral para seleccionar el modo de enfoque, entre otros detalles

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Fujifilm X100T
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Fujifilm X100T
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Fujifilm X100T
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Fujifilm X100T
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Fujifilm X100T
Álvaro Méndez (Quesabesde)

La posición de algunos de los botones, el acabado de la rueda de modos y compensación de la exposición (que ahora va de +3 a -3, un paso más que en la X100S), el interruptor lateral para el modo de enfoque (que sigue sin convencernos) o la característica palanca frontal (que ahora es bidireccional) se cuentan entre los cambios respecto a la generación anterior.

Más allá del diseño, dos novedades que, aunque no se ven, merecen un puesto destacado en la lista: la conexión Wi-Fi y el obturador electrónico, que nos permitirá llegar a velocidades de hasta 1/32.000 segundos. Algo muy interesante para aprovechar la apertura máxima de los objetivos incluso en entornos muy iluminados.

fujifilm x100t
Fujifilm X100T
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pero, como decíamos, todos estos cambios no afectan a las líneas clave de la X100T en cuanto a diseño y calidad de acabados. Así que esta tercera generación puede seguir presumiendo de ser una de las compactas más atractivas y mejor rematadas del mercado.

Ahora, por cierto, ya no habrá que esperar a una futura edición limitada en negro como ocurría con versiones anteriores, porque la X100T se presenta en dos acabados: el clásico con la parte superior en color plata y la versión totalmente negra.

Ampliación de enfoque

De todos modos, si hay un protagonista en esta X100T, ese es el visor híbrido. Una prestación única (con el permiso de la ya muy veterana X-Pro1) que se ha convertido en toda una señal de identidad para esta gama y que ahora llega con una nueva función de ampliación del enfoque.

Así, a la ya conocida combinación de un visor directo con uno digital, ahora es posible añadir en un lateral de la parte inferior una pequeña pantalla con la ampliación de una zona de la escena para poder confirmar así el enfoque. Para activarla basta con mover la palanca del frontal de la cámara que hasta ahora habíamos usado solo para pasar del visor óptico al electrónico.

El visor óptico aumenta su cobertura del 90% al 92% respecto a la X100S, y la pantalla trasera crece hasta las 3 pulgadas y mejora notablemente su resolución para superar el millón de puntos

fujifilm x100t
Fujifilm X100T
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Unido al focus peaking, el sistema de pantalla partida (Digital Split Image) ya presente en la generación anterior hace que la X100T pueda presumir de disponer del mecanismo de confirmación de foco más completo del escaparate.

El foco manual es realmente sencillo, y el automático ha mejorado notablemente desde lo visto en la primera X100. Pero, pese a ello, la verdad es que la X100T no pasará a la historia como la más ágil de su tiempo. Ni a la hora de enfocar (sobre todo con poca luz o en modo continuo) ni al ponerse en marcha o recuperarse tras entrar en reposo.

fujifilm x100t
Fujifilm X100T
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aunque el enfoque sigue pecando de lento, la X100T puede presumir del mecanismo de confirmación de foco más completo del escaparate

Es verdad que no estamos ante una cámara pensada para la acción, pero puesto que es un referente para muchos apasionados con la fotografía callejera, este sería un aspecto que –como venimos años repitiendo- habría que acabar de pulir.

Retomando el asunto del encuadre, hay dos cambios más en este terreno que merece la pena reseñar: el visor óptico aumenta su cobertura del 90% al 92%, y la pantalla trasera crece hasta las 3 pulgadas y mejora notablemente la resolución para superar el millón de puntos. Algo que, la verdad, se nota.

La misma calidad de imagen

Pese a esta larga lista de sutiles cambios de diseño y nuevas prestaciones, la esencia interna de la X100T sigue intacta: un sensor APS-C de 16 megapíxeles con tecnología X-Trans y un objetivo fijo de 23 milímetros y con una luminosidad de f2 que ofrece una cobertura equivalente a 35 milímetros en paso universal.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con una Fujifilm X100T

Con este panorama está claro que no hace falta perder mucho tiempo para hablar de la calidad de imagen, puesto que no se registran cambios respecto a lo visto en la X100S. Una gran noticia para los que busquen una compacta con un rendimiento excelente, pero tal vez una pequeña decepción para quienes se hubieran creído los rumores sobre una versión con sensor de formato completo.

Pero si lo que nos interesa son los resultados y no las reflexiones sobre la evolución de la cámara, lo cierto es que hay poco margen para quejarse. La X100T brinda una calidad de imagen magnífica, fruto de la combinación de un sensor muy solvente y una óptica de sobrada calidad.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con una Fujifilm X100T

No hay cambios respecto a la calidad de imagen de la X100S, una gran noticia para los que busquen una compacta con un rendimiento excelente

El resultado son imágenes con un nivel de detalle muy alto, un rango dinámico excelente y un ruido muy bien controlado hasta 12.800 ISO. Eso sí, pese a que sensor y procesador no registran cambios, ahora la X100T se atreve con valores forzados hasta 51.200 ISO. Si vamos a trabajar en blanco y negro, esta es una novedad interesante, aunque igual que en modelos anteriores no es posible combinar estos valores forzados con el formato RAW.

Por cierto: otra de las novedades que ha tenido muy buena acogida entre los usuarios de la marca es el modo de color Classic Chrome, así que nos hemos animado también a probarlo y dedicarle una galería de muestras.

Muestras: Classic Chrome
Fotografías realizadas con una Fujifilm X100T utilizando el nuevo modo de color Classic Chrome
fotografías realizadas con una fujifilm x100t utilizando el nuevo modo de color classic chrome
fotografías realizadas con una fujifilm x100t utilizando el nuevo modo de color classic chrome
fotografías realizadas con una fujifilm x100t utilizando el nuevo modo de color classic chrome
fotografías realizadas con una fujifilm x100t utilizando el nuevo modo de color classic chrome
fotografías realizadas con una fujifilm x100t utilizando el nuevo modo de color classic chrome
fotografías realizadas con una fujifilm x100t utilizando el nuevo modo de color classic chrome

La grabación de vídeo también registra alguna mejora respecto a la generación anterior, como la conexión para micrófonos externos o los clips Full HD a 24p. También es nueva (y única en el mercado) la posibilidad de grabar vídeo trabajando desde el visor óptico de la cámara.

Pero, pese a las mejoras y al juego que puede dar una cámara tan pequeña, de esta calidad y con una luminosidad de f2 para grabar vídeo, esta función sigue lejos de ser el punto fuerte de los modelos de Fujifilm. Y este caso no es una excepción. ¿Puede sacarnos de un apuro si hace falta grabar un vídeo? Sin duda. ¿Está pensada para eso? Está claro que no.

Pese al interés que puede despertar para la grabación de vídeo una cámara de esta calidad y con una apertura de f2, lo cierto es que la X100T no destaca en este apartado

fujifilm x100t
Fujifilm X100T
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Otro pequeño paso para una gran compacta

Como ya adelantábamos al comienzo, la X100T llega sin sorpresas. Así, se confirma que estamos ante una de las mejores compactas del momento, pero salvo que el Wi-Fi o el obturador electrónico sean imprescindibles para nosotros, no sería descabellado echar un vistazo a los precios de la X100S y ahorrarnos algunos euros. Hay fundas y accesorios preciosos para esta cámara, y la verdad es que tampoco son baratos.

No es un gran salto desde la generación anterior, pero es cierto que la X100T puede presumir de una interminable lista de pequeñas novedades que redondean una cámara que ya de por sí nos gustaba mucho desde su primera generación. La calidad de imagen es excelente, el diseño y la ergonomía son de lo mejor del mercado en su segmento, y el visor híbrido sigue siendo una prestación única.

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Fujifilm X100T
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Salvo que el Wi-Fi o el obturador electrónico sean imprescindibles para nosotros, no sería descabellado echar un vistazo a los precios de la X100S y ahorrarnos algunos euros

Es verdad que su precio en torno a los 1.000 euros es elevado, pero por si estos tres argumentos no son suficientes, no hay que perder de vista que estamos ante una de esas cámaras que no pierden fácilmente valor con el paso de los años.

A partir de esta base –la misma en tres generaciones-, las mejoras en los mandos y botones, la pantalla de mayor tamaño y resolución, la nueva función de comprobación de enfoque en el visor híbrido, el anillo de diafragmas con tercios de paso o la configuración más sencilla de la sensibilidad automática son, como suele decirse, la guinda de este pastel.

Algo más de agilidad en la puesta en marcha, un enfoque automático más rápido cuando la luz cae y una batería con una autonomía más decente (no llega a los 300 disparos por carga, un registro intolerable para una cámara de esta categoría, por mucho que ahora se pueda cargar a través del puerto USB) siguen siendo temas pendientes en la lista de tareas.

Los rumores insisten en hablar de un futuro de formato completo y sin visor híbrido (la pieza más compleja y cara de esta cámara), pero de momento el presente confirma que la Fujifilm X100T es (vuelve a ser, igual que las anteriores generaciones) una de esas cámaras con las que siempre gusta salir a pasear. No es para todos los públicos por precio y filosofía, pero los amantes de la fotografía seguro que volverán a caer rendidos a sus pies.

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