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Prueba de producto
Fujifilm X-T2
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Fujifilm X-T2: primeras muestras

15
12
JUL 2016
Texto y fotos: Iker Morán   |  Le Mans

Llevamos suficientes años por aquí como para ser inmunes a anuncios de cámaras revolucionarias, tecnologías que –ahora sí- van a cambiarlo todo y promesas de esas que suenan muy bien pero detrás de las cuales no hay mucho que rascar.

No obstante, la apuesta de Fujifilm con la recién anunciada X-T2 no parece uno de esos faroles que tanto se estilan en esta industria: hablar y presumir de enfoque y estrenar las cámaras en un circuito de coches es una apuesta suficientemente arriesgada como para, de entrada, darle un punto de credibilidad.

Fujifilm X-T2
Fujifilm X-T2
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Así que hasta Le Mans nos fuimos hace unos días con la nueva X-T2 aún en fase de pruebas pero por lo visto suficientemente revisada y preparada como para que las fotos realizadas durante estos días ya tengan el visto bueno para ver la luz. Se trata, eso sí, de imágenes con una cámara de preproducción, por lo que –como toca decir en estos casos- nada de sacar conclusiones definitivas por ahora. A no ser que sea para bien, claro, añadiría cualquier compañía.

El plan era muy sencillo: aprovechando las primeras sesiones de Le Mans Classic y los preciosos coches de época que recorrían a toda velocidad este mítico circuito francés –ya no se hacen coches ni cámaras tan bonitas, cierto- había que probar el sistema de enfoque continuo de la X-T2 junto a algunas de las ópticas más potentes del sistema X.

Trío de zooms

Ya repasamos en su momento las principales diferencias de diseño de la X-T2 respecto a su predecesora, así que ahora nos saltaremos este punto para destacar que –como ya vimos en su momento- la mejora en el tamaño del visor y su luminosidad hacen que la experiencia de uso mejore. Si el objetivo es hacer olvidar a los usuarios más nostálgicos que están ante un visor electrónico, en la inmensa mayoría de situaciones eso se consigue.

La mejora en el llamado blackout –el tiempo en que el visor permanece en negro entre disparo y disparo- es otro detalle muy importante para una cámara centrada en la acción y la velocidad. De nuevo un dato que podría parecer menor pero que resulta básico a la hora de convencer a los usuarios de cámaras réflex de que pueden dar el salto sin temor.

Prueba de ráfaga de la Fujifilm X-T2.

Pero si se trata de justificar ese cambio, sin duda el tamaño y peso del equipo sigue siendo el mejor argumento. O al menos el que más gusta a quienes están hartos de cargar con demasiados kilos a la espalda.

¿Es la X-T2 con la empuñadura y alguno de los zooms de gama profesional una cámara pequeña? No, rotundamente no. ¿Es más ligera y pequeña que una réflex equivalente de su categoría? Sí, pero lo cierto es que con las tres ópticas usadas para esta prueba (16-55 mm f2.8, 50-140 mm f2.8 y 100-400 mm f4.5-5.6), las palabras ligera o pequeña no serían la primeras que nos vendrían a la cabeza.

Configurando el enfoque

Como ya quedó claro cuando hace unos días conocimos la X-T2, el enfoque automático es uno de los protagonistas de esta nueva generación, que –ahora sí- pretende enfrentarse a las réflex en la que algunos consideran que es su última trinchera: el enfoque continuo y la fotografía de acción y deportes.

El sensor APS-C de 24 megapíxeles con tecnología X-Trans cabe suponer que es el mismo estrenado por la X-Pro2, por lo que -como imaginábamos- los resultados van en esa misma línea, con una interesante mejora en lo que respecta a detalle y rango dinámico respecto a lo visto en la X-T1. Aunque no ha habido oportunidad de probar por ahora el comportamiento con sensibilidades altas y escenas oscuras, la lógica nos lleva a pensar que, igual que en la X-Pro2, también habrá buenas noticias en este campo.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con una Fujifilm X-T2 (modelo de preproducción) con objetivos Fujinon 18-55 mm f2.8 R, 50-140 mm f2.8 R OIS y 100-400 mm f4.5-5.6 R OIS

¿De verdad puede enfocar tan rápido como una Nikon D500 o una Canon EOS 7D Mark II? En Fujifilm están convencidos de ello

Pero hemos venido hasta aquí para hablar del enfoque, así que lo primero es configurarlo. Para ello la X-T2 cuenta con un menú propio con diversas opciones de seguimiento optimizadas para cada tipo de acción. Sin tiempo para configurar a medida el enfoque, en este caso hemos optado por el modo estándar, que teóricamente se adapta a cualquier escenario.

¿Y qué tal enfoca? Teniendo en cuenta que ni las condiciones eran las óptimas –prisas, luz, posiciones de disparo- ni la cámara era definitiva, en líneas generales podemos asegurar sin miedo a mucho margen de equivocación que la X-T2 enfoca bien. Muy bien, si comparamos su modo continuo y de seguimiento con el del resto de cámaras sin espejo. A día de hoy, hablando de memoria y sin haber podido enfrentar por ahora ambos sistemas, solo la Sony A6300 nos parece que podría seguirle el ritmo a esta X-T2.

Muestras: Enfoque
Fotografías realizadas con una Fujifilm X-T2 (modelo de preproducción) con objetivos Fujinon 18-55 mm f2.8 R, 50-140 mm f2.8 R OIS y 100-400 mm f4.5-5.6 R OIS

De todos modos, no interesa tanto saber si es mejor o comparable a la más ágil de las sin espejo, sino si puede enfrentarse a las réflex de gama media y profesional. En este sentido, tenemos nuestras reservas, y habrá que esperar a tener entre manos un modelo totalmente operativo para salir de dudas.

De entrada, el arranque del enfoque (algo lento en la X-T2 probada), algún pequeño detalle de funcionamiento y tiempo de reacción, y pequeñas dudas del sistema de seguimiento nos obligan a colocar interrogantes. ¿De verdad puede enfocar tan rápido como una Nikon D500 o una Canon EOS 7D Mark II, por citar dos modelos APS-C de gama profesional? En Fujifilm están convencidos de ello.

Más que una empuñadura

La empuñadura no es solo un accesorio, es algo necesario para poder aprovechar al máximo las prestaciones de la cámara. Algo así comentaron los responsables de Fujifilm al mostrar la X-T2 junto a la también nueva empuñadura dedicada, que además de mejorar su ergonomía y agarre en vertical y permitir trabajar con tres baterías, también potencia algunas prestaciones.

Algo que nos lleva a una pregunta obligatoria: ¿tiene sentido dejar en manos de un accesorio opcional algunas prestaciones de la cámara? La autonomía de hasta mil disparos con la empuñadura está muy bien, pero los menos de 400 disparos por batería individual al trabajar sin la empuñadura saben a poco. La ráfaga de 11 fotogramas por segundo es espectacular, pero los 8 disparos por segundo sin empuñadura pueden saber a poco si nos ponemos a comparar.

La empuñadura vertical VPB-XT2 aumenta la velocidad de la ráfaga (de 8 a 11 fotogramas por segundo) y la autonomía de la cámara (de 400 a mil disparos) al alojar hasta tres baterías

fujifilm x-t2
Fujifilm X-T2
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Y exactamente lo mismo ocurre con la grabación de vídeo 4K, limitada a 10 minutos sin la empuñadura. O con la conexión para auriculares, situada en este accesorio. Si es tan importante y estamos ante una cámara para usuarios avanzados y profesionales, tal vez no debería ser opcional o sumar 300 euros a los 1.700 del cuerpo.

¿Una sin espejo para todo?

Tras pasar unas horas disparando con un modelo de preproducción de la X-T2, y pese a las buenas sensaciones generales en cuanto a calidad de imagen y enfoque (el salto en este punto respecto a la X-T1 es más que notable), en realidad nos volvemos de Le Mans con muchas preguntas.

La apuesta de Fujifilm es firme, y los embajadores de la firma que han podido trabajar con estos primeros modelos no parecen decepcionados. “Es una cámara que te exige, pero no te vas del circuito sin la foto que tienes que hacer”, nos apuntaba uno de ellos, que lleva semanas trabajando con la X-T2 junto a cuerpos réflex de otra firma.

fujifilm x-t2
Fujifilm X-T2
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Con un salto más que notable en cuanto a enfoque respecto a la X-T1, habrá que ver si los profesionales dan el salto y apuestan por cambiar de sistema

La pregunta es hasta qué punto los profesionales a los que Fujifilm quiere tentar con este nuevo cuerpo estarán dispuestos a dar el salto y cambiar de sistema para –en el mejor de los caos- igualar el sistema de enfoque y la velocidad que ya tienen, pero con un cuerpo más pequeño y ligero.

Que el futuro va en esta dirección es bastante evidente. Veremos si el presente también y la X-T2 logra seducir a muchos profesionales.

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