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UNA PEQUEñA ESTRELLA

Fujifilm X10: análisis  

21
DIC 2011

A la sombra del indiscutible éxito de la X100, Fujifilm ha puesto sobre la mesa esta X10, que juega a ser una hermana pequeña más asequible y aspira a ser una de las mejores compactas del momento. Y lo cierto es que lo consigue gracias a un diseño exquisito, muchas buenas ideas, una óptica de calidad y un sensor de 12 megapíxeles ligeramente más grande de lo habitual. Aunque la herencia de la X100 es evidente y un punto a su favor, curiosamente el mayor problema de esta compacta tiene también ahí su origen: quienes esperen encontrar una versión en miniatura de aquella cámara pueden sufrir una ligera decepción. Estamos ante una pequeña gran cámara, pero no ante una X100 en miniatura.

Fujifilm ha sido la última compañía en subirse al tren de las compactas de altos vuelos. Un segmento cada vez más habitado y en el que, pese a las modestas ventas (hablamos de cámaras de entre 400 y 500 euros), es importante estar presente por una cuestión de prestigio. Y aun siendo de las últimas en llegar, la compañía japonesa lo hace respaldada por la excelente X100 y todos esos guiños a las cámaras clásicas que tanto gustan a algunos fotógrafos.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pero no es sólo una cuestión de diseño o filosofía. La X10 estrena un CMOS EXR de 12 megapíxeles y con un tamaño de 2/3 de pulgada que la sitúa -al menos sobre el papel- ligeramente por delante de sus competidoras directas. Tras haber podido recopilar a toda prisa unas primeras muestras realizadas con una unidad de preproducción, llega el momento de probar con un poco más de calma -aunque tampoco tanta como nos hubiera gustado- un modelo totalmente operativo.

El diseño importa, y mucho

A estas alturas no es ningún secreto que en este segmento las cámaras no sólo tienen que ser buenas: también tienen que parecerlo a primera vista. Siguiendo al pie de la letra lo aprendido con la X100, Fujifilm ha cuidado mucho la construcción de esta X10, que entre las manos y al tacto deja claras sus pretensiones.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Robusta y bien construida, su equilibrado tamaño y su ergonomía bien resuelta hacen que siente muy bien entre las manos. La empuñadura frontal es mínima, pero la zona trasera que sirve de apoyo para el dedo pulgar hace que resulte más que suficiente.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pese a la buena nota general, si nos ponemos exigentes -que de eso se trata-, podemos encontrar ciertos detalles que no se han pulido del todo. Algunos son discutibles, como la rueda de compensación de la exposición, que peca de lo contrario que en la X100 y ahora es demasiado dura.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La rueda trasera es un poco pequeña y su accionamiento queda entorpecido por el perfil ligeramente elevado de la pantalla. El dial posterior también resulta un poco peligroso si nos despistamos y lo giramos por error, y por último el botón para la captura en formato RAW (un clásico de Fujifilm) resulta un poco enrevesado en su operativa: dependiendo de si activamos la grabación RAW o no en el menú principal, podremos pasar de uno a otro formato en cada foto. Por suerte, tras unas horas de uso se le coge el truco.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

También echamos de menos más opciones de configuración personal de los mandos. Sólo hay un botón de función ("Fn") al que podemos asignar el acceso directo que queramos. Respecto a los menús, son muy sobrios pero poco ágiles para una cámara como ésta.

Viso óptico, no híbrido

Es posiblemente la primera y principal decepción a la que se enfrentará el usuario de la X10. ¿Dónde está el maravilloso visor híbrido de la X100? Aquí, no. Según las explicaciones oficiales, no había sitio para una tecnología así en una cámara de estas dimensiones. Algo nos hace suponer que el presupuesto también ha tenido algo que ver en ello.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En cualquier caso, la X10 utiliza un visor óptico directo de filosofía similar al que podemos ver en la Canon PowerShot G12 o la Nikon Coolpix P7100. Claro que, en este caso, se trata de un visor notablemente más grande y luminoso que el de estos modelos, y en consecuencia puede resultar mucho más útil. De hecho, desde Fujifilm se le ha dado gran importancia a esta prestación.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pese a ello, es evidente que hay limitaciones y no podemos comparar este visor con el de la X100. Para empezar, no disponemos en él de ningún tipo de guía o información. La única referencia es un pequeño LED en el lateral (fuera del visor) que nos confirma si hay o no foco. Pero también es cierto que el paralaje está bien corregido y el encuadre final de la imagen coincide con lo que el ojo ve a través del visor.

Rápida para su segmento

Otro de los rasgos más característicos de esta cámara es su sistema de encendido. En lugar del clásico interruptor, Fujifilm ha optado por integrarlo en el anillo que controla las focales de la óptica. Un truco muy sencillo pero realmente cómodo y ágil para poner en marcha la cámara. Sobre todo si tenemos en cuenta que, con el mismo gesto de encender, también podemos elegir la focal, sin necesidad de esperar a que el zoom motorizado se despliegue.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Su velocidad de encendido es bastante rápida y en apenas un segundo está lista para tomar la primera foto. Buenas noticias también si trabajamos en RAW: a diferencia de la X100, que se atragantaba un poco con este formato, la X10 se muestra bastante más ágil a la hora de guardar los archivos y recuperarse. De todos modos, hay que tener en cuenta que podremos volver a disparar en apenas 1 segundo, pero habrá que esperar casi 2 para acceder a los menús o cambiar cualquier ajuste.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Sólo el tiempo necesario para recuperarse después de entrar en reposo nos ha parecido un poco excesivo, porque el resto de cifras sitúan a esta X10 como una de las compactas de gama alta más ágiles del momento.

Pese a que el disparo en ráfaga no suele ser una de las mejores virtudes de este segmento, el uso de un sensor de tipo CMOS le da a la X10 cierto margen en este terreno. Así, la cámara ofrece un modo de alta velocidad a 10 fotogramas por segundo que es capaz de grabar 20 disparos consecutivos. Eso sí, está limitado a imágenes en JPEG de tamaño medio.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Para trabajar en la máxima resolución hay que conformarse con la modalidad de 7 fotogramas por segundo. Una cifra muy elevada para una cámara de este tipo, pero también limitada a 8 disparos consecutivos. A partir de ese punto la cámara sigue disparando, pero con una cadencia mucho menor. En RAW la velocidad máxima es de 5 fotogramas por segundo, con un límite de unas 6 fotos. Consumido el buffer, la cámara necesita entre 7 y 10 segundos para recuperarse.

Zoom de 28-112 milímetros

Otra de las principales diferencias respecto a la X100 -aunque en este caso juega a favor de la X10- es la incorporación de un zoom en vez de la óptica fija de su hermana mayor. Se trata de un objetivo equivalente a 28-112 milímetros con una luminosidad máxima de f2-2.8. El diafragma, por su parte, cierra hasta f11, y a diferencia de la citada X100 no dispone de un filtro de densidad neutra (ND).

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como ya hemos mencionado en otras ocasiones, el anillo mecánico para controlar las focales es una gran idea. Puede parecer un simple detalle o un guiño a los usuarios más clásicos, pero en realidad supone una interesante aportación para el manejo de la cámara.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El rendimiento de la óptica se salda con una excelente nota en cuanto a capacidad de resolución, distorsión (muy ligera y sólo apreciable en las focales más cortas) y viñeteo (que de nuevo sólo es detectable a f2 y f2.8). Pese a que es cierto que la óptica muestra su mejor comportamiento a f4 y con focales en torno a los 35 milímetros, incluso en las condiciones más exigentes (28 milímetros con la máxima abertura o estirando la focal al máximo) la X10 tiene un comportamiento más que digno.

Muestras: zoom
Las fotografías se han realizado con una Fujifilm X10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
28 mm
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
112 mm

Muy buena nota también para el sistema de estabilización de imagen. En las pruebas realizadas hemos conseguido un porcentaje de éxito muy alto disparando con velocidades de hasta 1/8 de segundo sin obtener fotografías trepidadas. Un dato a tener muy en cuenta, porque, combinado con el buen rendimiento a sensibilidades medias (del que luego hablaremos) y la luminosidad de la óptica, nos puede dar mucho juego en escenas con poca luz en las que haya que trabajar a pulso.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Menos entusiasmados estamos con el sistema de enfoque automático. No es que sea malo, pero sí es cierto que no es el punto fuerte de esta X10. Su comportamiento es correcto, pero se queda por detrás del visto en otras compactas de este segmento.

Un sensor un poco más grande

Con el permiso de la óptica y el diseño, el tercer gran pilar de la cámara es su sensor. Se trata de un CMOS con tecnología EXR que se sale ligeramente de la norma al apostar por unas dimensiones ligeramente más grandes.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Así, en lugar del habitual CCD de 1/1,7 o 1/1,6 de pulgada, en este caso se trata de un sensor de tipo CMOS y 2/3 de pulgada. Una medida que, por cierto, Fujifilm ya usó hace tiempo en su FinePix S100FS con unos resultados un tanto agridulces.

Muestras: 12 MP
Las fotografías se han realizado con una Fujifilm X10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.

Pero más allá de lo que digan los números o las presumibles ventajas que podríamos atribuirles, lo que salta a la vista es que la X10 ofrece unos excelentes resultados en cuanto a nivel de resolución y detalle, gama tonal y color. Aunque a la vista de la galería de muestras no podríamos señalar el problema de "blooming" (luces demasiado quemadas) que tanto ha dado que hablar últimamente, sí es cierto que el rango dinámico tiene ciertas limitaciones en este terreno.

Muestras: EXR
Las fotografías se han realizado con una Fujifilm X10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
HR
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
DR
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
HR
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
SR

Para enfrentarse a escenas muy contrastadas podemos activar el modo DR, que a cambio de reducir la resolución a 6 megapíxeles promete mejorar los resultados en sombras y luces. ¿Se nota la diferencia? Sí, pero lo cierto es que la imagen pierde bastante contraste, y además esta opción no es compatible con los ajustes manuales de la cámara.

Muestras: RAW
Las fotografías se han realizado con una Fujifilm X10. Imágenes capturadas en formato RAW y procesadas con Adobe Lightroom 3.6. Haz clic blajo la imagen para descargar el archivo original.

Algo parecido nos pasa con la modalidad SR, que también reduce el tamaño de imagen a 6 megapíxeles para -en este caso- optimizar el control del ruido. Pese a su relativa utilidad, los fotógrafos avanzados (el público potencial de esta cámara) preferirán echar mano del formato RAW y exprimir las auténticas posibilidades del sensor. Y es que, si bien los archivos JPEG directos no están nada mal, sí pecan ligeramente de un procesamiento excesivo que juega en contra de la nitidez de la imagen.

Muestras: sensibilidad
Las fotografías se han realizado con una Fujifilm X10. Haz clic en la imagen para ver un recorte a tamaño real.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10. haz clic en la imagen para ver un recorte a tamaño real.
100 ISO
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10. haz clic en la imagen para ver un recorte a tamaño real.
200 ISO
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10. haz clic en la imagen para ver un recorte a tamaño real.
400 ISO
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10. haz clic en la imagen para ver un recorte a tamaño real.
800 ISO
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10. haz clic en la imagen para ver un recorte a tamaño real.
1.600 ISO
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10. haz clic en la imagen para ver un recorte a tamaño real.
3.200 ISO

Con ajustes de sensibilidad entre 100 y 3.200 ISO (y sendos valores forzados de 6.400 y 12.800 ISO reduciendo el tamaño de la imagen a 6 y 3 megapíxeles, respectivamente), la franja de valores utilizables llega sin grandes problemas a 800 ISO o 1.600 ISO, si rebajamos un poco nuestro nivel de exigencia.

Muestras: sensibilidad alta
Las fotografías se han realizado con una Fujifilm X10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.

Pese a los buenos resultados -teniendo siempre presente que hablamos de una compacta-, quienes se tomen la molestia de comparar el rendimiento a sensibilidades altas descubrirán que la reciente Canon PowerShot S100 y su CMOS algo más pequeño consiguen gestionar ligeramente mejor el ruido.

Opciones interminables

Fiel a la filosofía de las compactas de Fujifilm, la X10 combina su sobriedad con un interminable surtido de funciones. Se trata de la clásica lista ya vista en otros modelos de este catálogo, y que va desde una larga ristra de opciones de horquillado (exposición, sensibilidad, película... aunque la mayoría sólo en formato JPEG) hasta los ya citados modos EXR.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

También son viejos conocidos los llamados modos avanzados. Bajo este epígrafe se esconden tres funciones: "luz baja pro", que fusiona diversas imágenes para mejorar el resultado y reducir el ruido; "foto pro", que acentúa el desenfoque del fondo (aunque, con una óptica de f2... ¿de verdad a alguien le puede interesar esto?), y las imágenes panorámicas.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Con una cobertura de hasta 360 grados y un tamaño de 11.520 x 1.080 píxeles, la espectacularidad de esta última opción es inversamente proporcional a su utilidad real. En cualquier caso, merece la pena darse un paseo por los interminables menús de la cámara para descubrir todas estas opciones un tanto escondidas.

Muestras: panorámicas
Las fotografías se han realizado con una Fujifilm X10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.
las fotografías se han realizado con una fujifilm x10.

Tampoco faltan, por ejemplo, los modos de simulación de película que Fujifilm incluye desde hace mucho en la mayoría de sus cámaras. Sin ánimo de cuestionar su utilidad, nos preguntarnos si no ha llegado el momento de incluir también algún tipo de filtro creativo o artístico similar al visto en tantas y tantas cámaras.

Vídeo Full HD, pero sin controles manuales

Si en la X100 la grabación de vídeo jugaba un papel evidentemente secundario, aquí tiene un mayor protagonismo gracias a los clips de 1920 x 1080 puntos que acompañan al nuevo CMOS.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Más allá de echar de menos cierto control manual, los resultados son muy parecidos a los que podemos encontrar en otras compactas de gama alta. En general, y siempre que las condiciones de luz acompañen, la nitidez de las secuencias es más que adecuada. Sobre todo si no nos fijamos demasiado en las zonas con detalle fino o mucha textura.

Muestras: vídeo

Varias secuencias de vídeo grabadas con una Fujifilm X10. Las imágenes han sido editadas y sometidas a un proceso optimizado de compresión.

El rendimiento del color también merece una buena nota, aunque el rango dinámico sí ha demostrado ser un poco escaso en aquellas tomas con contraste elevado. Los procesos de enfoque y ajuste de la exposición, por su parte, son bastante ágiles. Sí que nos ha sorprendido gratamente el buen funcionamiento del estabilizador de imagen o el efecto que la excelente ergonomía de la cámara tiene sobre las secuencias. En el extremo contrario, el zoom mecánico hace que resulte realmente difícil variar la focal durante la grabación sin destrozar el vídeo con el movimiento.

Una hermana pequeña con personalidad propia

Aunque resulta muy tentador echar mano del tópico y definir esta Fujifilm X10 como una especie de X100 con prestaciones y precio recortados, en realidad no sería del todo cierto. Aunque la filosofía es similar y la X10 se aprovecha del tirón de su hermana mayor, se trata de dos modelos que poco tienen que ver técnicamente.

Y es que la X10 no es ni más ni menos que una compacta de gama alta que aspira a ser la nueva referencia en este segmento, con un diseño que admite pocas pegas, detalles tan interesantes como un zoom mecánico y un sensor algo más grande de lo habitual.

Fujifilm X10
Fujifilm X10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Los resultados que ofrece dejan poco margen a las dudas, aunque también es cierto que, puesta al lado de otros modelos de este segmento, no marca un antes y un después. De hecho, no podemos pasar por alto que ha sido la última en llegar y que ahora mismo es una opción más cara que sus más directas competidoras: la Canon G12, la reciente Nikon P7100 y la Olympus XZ-1.

Pese a ello, su particular estilo clásico, los buenos resultados que brinda y la sombra de la X100 que sin duda planea sobre ella son un trampolín más que suficiente para augurarle un puesto en lo más alto del mercado de modelos compactos.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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