• Huawei MateBook: primeras impresiones
  • Sony A6300: primeras muestras
Prueba de producto
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

¿Fujifilm X-T1 o X-Pro2?

20
1
MAR 2016
Texto: Iker Morán  |  Fotos: Álvaro Méndez

A veces el principal enemigo está dentro de casa. Es verdad que la nueva Fujifilm X-Pro2 llega para seducir a los fotógrafos avanzados y profesionales que buscan diseño clásico y calidad en formato APS-C y convencerles de que es mejor opción que las réflex tradicionales, la más económica Lumix DMC-GX8 de Panasonic o la también nueva Pen-F de Olympus, por citar algunos ejemplos.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Sin embargo, si hay una pregunta que durante estas últimas semanas nos han hecho muchos usuarios interesados en esta nueva cámara sin espejo, es si la X-Pro2 merece la pena respecto a la X-T1. Una especie de duelo fraternal que solo puede resolverse de una forma: poniendo una frente a la otra mientras seguimos trabajando en una prueba detallada de la X-Pro2, con la que ya llevamos unas semanas trabajando.

Diferencias evidentes

Un vistazo rápido es suficiente para entender que nos encontramos ante dos modelos que, en realidad, no tienen demasiado que ver entre ellos por mucho que compartan familia. No se trata solo de diseño o visor, sino también de filosofía. Algo que es bastante obvio pero que merece la pena recordar a los indecisos entre estas dos cámaras que pretenden ser también dos mundos: el reportaje en la X-Pro2 y el carácter todoterreno y polivalente de la X-T1.

Sobre el papel también hay algunas diferencias notables: los 24 megapíxeles de la X-Pro2 frente a los 16 de la X-T1, el sistema de enfoque mejorado del nuevo modelo, su obturación de hasta 1/8.000 segundos, doble ranura para tarjetas SD y por supuesto el visor híbrido.

fujifilm x-t1 fujifilm x-pro2
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Son dos cámaras que pretenden ser dos mundos: la X-Pro2 es reportaje, mientras que la X-T1 es fotografía todoterreno

Los dos modelos ofrecen un cuerpo sellado y resistente al agua, así como conexión Wi-Fi integrada. Pese a las diferencias de formas –la posición del visor marca mucho el carácter, está claro-, sobre el papel el peso es muy similar, aunque la ergonomía de la X-T1 posiblemente convencerá a un mayor número de usuarios.

Otros dos puntos a favor de la X-T1: su autonomía es algo mejor –sin ser ninguna maravilla ni llegar a los 400 disparos- y sobre todo el precio resulta muy competitivo ahora mismo frente a los 1.800 euros que cuesta el cuerpo de la X-Pro2. Sin duda, los rumores que ya comienzan a surgir sobre una futura X-T2 obligan a entrecomillar este punto, al menos para los que estén pensando en la cámara no solo como una herramienta sino como una inversión que hay que rentabilizar o poder vender dentro de un tiempo al mejor precio.

Sobre el terreno

A estas alturas todos sabemos que pocas veces la calidad de imagen por sí sola justifica la elección de un modelo u otro. Se trata de la suma de muchos factores, sobre todo cuando –como en este caso- no hay un abismo que permita inclinar la balanza con claridad.

Sí, todo un adelanto de nuestra conclusión y malas noticias para los que esperasen una respuesta fácil tirando de lupa: los resultados entre uno y otro modelo no son tan diferentes, o mejor dicho, no lo son en el 90% de las situaciones ni para el 90% de los usuarios.

Muestras: Fujifilm X-T1
Fotografías realizadas con una Fujifilm X-T1 y un objetivo Fujinon 23 mm f1.4

Pero volviendo a todo aquello que va más allá de la calidad, es posible que el visor híbrido de la X-Pro 2 –una combinación única entre un visor óptico directo y uno electrónico- sea para muchos un motivo más que suficiente para elegir. Para otros –muchos otros- será un detalle que no justifica el precio, o que en todo caso no compensa la pérdida de la pantalla abatible.

Aunque la X-Pro2 es muy ágil, sobre el terreno no se aprecia un gran salto respecto a la X-T1, que ya era bastante rápida. Se mantienen los 8 fotogramas por segundo, aunque se aumenta el buffer y la capacidad de disparo continuo.

Se agradece -y mucho- el joystick incorporado en la X-Pro2, que permite seleccionar el punto de enfoque de forma muy sencilla

fujifilm x-pro2
Fujifilm X-Pro2
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Respecto al enfoque, más que el número de puntos híbridos, a la hora de la verdad resulta curioso comprobar que lo que más se nota y agradece es el joystick incorporado en la X-Pro2, que permite seleccionar un punto de enfoque de forma muy sencilla. Puede parecer una tontería, pero después de trabajar con ella muchos días lo situaríamos entre sus mejores propuestas.

Pero más allá de este importante detalle, es verdad que el aumento de los puntos híbridos seleccionables en la X-Pro2 también se nota, y ello mejora la agilidad de la cámara en las situaciones más complicadas. En cualquier caso, que nadie crea que estamos ante una cámara para fotografía de acción, porque podría llevarse una decepción.

Muestras: Fujifilm X-Pro2
Fotografías realizadas con una Fujifilm X-Pro2 y un objetivo Fujinon 23 mm f1.4

¿Y la calidad de imagen? Hemos enfrentado ambos modelos en idénticas situaciones y con el mismo objetivo (23 mm f1.4) disparando en JPEG y RAW en varias escenas con diferentes condiciones de luz e iluminación. Como hacemos siempre, ahí están los JPEG y los RAW originales de ambas para que los amantes de la lupa pasen un rato entretenidos.

El salto de 16 a 24 megapíxeles se nota, aunque es verdad que no hay un cambio espectacular en cuanto a nivel de detalle. De todos modos, ese 50% más de resolución vendrá muy bien a la hora de hacer recortes, y en todo caso bienvenido sea si no afecta al control del ruido y el rango dinámico, dos aspectos en los que la X-Pro2 mejora de la mano del nuevo sensor y procesador X-Processor Pro.

¿Con cuál nos quedamos?

Vistos los resultados, se confirman nuestros temores: no es una elección fácil, y la calidad de imagen, pese a las diferencias, no parece dar un salto suficientemente evidente como para inclinar la balanza por la X-Pro2. Insistimos que estamos pensando siempre en la mayoría de situaciones y usuarios.

Las lecturas que admiten los resultados son variadas, claro. Podríamos decir que la X-T1 aguanta muy bien el tipo, y que por los mil euros que cuesta el cuerpo ahora mismo (800 menos que la X-Pro2) es una elección muy lógica y razonable.

fujifilm x-t1 fujifilm x-pro2
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La X-T1 aguanta muy bien el tipo, y por los mil euros que cuesta ahora mismo es una elección muy lógica

Por otro lado, la X-Pro2 ofrece un visor híbrido, doble tarjeta de memoria, es algo más ágil, cuenta con un enfoque mejorado y sobre todo consigue elevar un 50% la resolución con unos niveles de ruido y rango dinámico iguales o mejores que los de su compañera y un procesamiento mejor afinado que respeta colores y detalle incluso en condiciones muy complejas.

Si pese a todo alguien sigue buscando una respuesta rápida y concisa, de acuerdo: nos quedamos con la X-T1. Y con esos 800 euros de diferencia nos compramos una buena óptica.

20
Comentarios
Cargando comentarios