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Con texto fotográfico

"Fotografiar volcanes es casi una adicción" Francisco Negroni

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Foto: Francisco Negroni
30
ABR 2015
Declaraciones obtenidas por Eduardo Parra

Vivir en uno de los países con mayor cantidad de volcanes activos del mundo puede ser una maldición, pero eso cambia radicalmente cuando tu pasión es inmortalizarlos. Es el caso del fotógrafo free lance chileno Francisco Negroni, colaborador de diversos medios y agencias como El Mercurio o EFE, y poseedor de un envidiable porfolio de fotos de volcanes en erupción. El último de su particular colección es el Calbuco, cuya gran nube de cenizas se extendió sobre toda la región hace unos días.

Francisco Negroni

El pasado día 22 de abril se inició un nuevo periodo eruptivo del volcán Calbuco, ubicado en la región de Los Lagos, 1.200 kilómetros al sur de Santiago de Chile. El volcán Calbuco es el tercero más peligroso del país, con una larga lista de furiosas erupciones. La más cercana era del año 1961.

18.30 horas. De camino a fotografiar otro volcán en mi país, recibo una llamada de mis familiares advirtiéndome de que el Calbuco había comenzado a hacer erupción sin aviso previo y que su gran fumarola se veía desde muchos kilómetros de distancia. Incrédulo, detengo el vehículo en la Ruta 5, por donde viajaba, y miro hacia el sur, donde observo un hongo gigantesco de cenizas que se levanta cientos de kilómetros en el cielo.

19.45 horas. Ya cayendo la noche, comienzo a acercarme al volcán conduciendo a toda velocidad. Es así como me encuentro en Frutillar, comuna ubicada a orillas del lago Llanquihue, frente a frente del macizo. Ahí realizo mis primeras fotografías, que para mi gusto no son para nada muy espectaculares recordando otras erupciones en las cuales he estado. El volcán emite un primer pulso eruptivo en el cual solo se pueden divisar cenizas, una gran fumarola y algo de lava a la distancia para luego descansar y desaparecer en la neblina de la noche.

"El cansancio que conlleva esperar durante días o semanas se justifica cuando se logran imágenes únicas como estas"

00.00 horas del 23 de abril. El volcán no se ve ni nada indica que pudiera pasar algo. Solo en la distancia se ven o logran divisar algunos destellos y algo de fumarola blanca esporádica. Comienzo a creer que esto podría haber sido todo, aunque mi instinto me dice que hay que esperar.

1.22 horas. Mientras converso a través del teléfono, comienza sin aviso una gran expulsión de lava y cenizas, a la vez que se observan una infinita cantidad de rayos que rodean la gran fumarola que comienza a salir desde el cono volcánico. Un espectáculo apocalíptico.

Comienzo a obturar, y de inmediato logro captar increíbles imágenes gracias a mis experiencias fotografiando volcanes. No pierdo tiempo en despachar a algunos clientes, y voy a otros lugares para encontrar nuevos encuadres. Es así como, alrededor de las seis de la mañana, la erupción cambia de un gran estallido de luces y lava a una gran y larga fumarola de cenizas que ya recorre varios países limítrofes de nuestro continente.

Fotografiar el poder de la naturaleza es uno de los privilegios más grandes que he podido tener. Fotografiar volcanes es mi pasión. Es casi una adicción. Las erupciones volcánicas son realmente sucesos increíbles y peligrosos pero con los que hay que convivir, más aun viviendo en el segundo país con más volcanes del mundo.

Aunque hay edición en el resultado, los colores son prácticamente los que se ven en la fotografía y los tiempos de exposición oscilan entre 30 segundos y varios minutos. No hay una cifra [recomendada]: los cálculos se hacen en base a ensayo y error.

Cuando voy a fotografiar volcanes es casi una historia repetida en cuanto a la adrenalina y el cansancio que conlleva esperar durante días o semanas que algo suceda, durmiendo mal y comiendo mal. Pero todo eso se justifica cuando se logran imágenes únicas como estas.

Nunca está de más decir que no recomiendo hacer este tipo de fotografías ni incentivo a nadie a acercarse a un volcán en erupción. Es algo muy peligroso. Yo siempre lo hago tomando todas las precauciones posibles, y más aún. Del volcán, mientras más lejos, mejor.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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