Dossier

Fotoperiodistas infiltrados: la cámara como escudo

 
14
MAY 2013
Eduardo Parra   |  Madrid

El 25 de septiembre de 2012, día en que tuvo lugar la acción reivindicativa Rodea el Congreso en Madrid, es recordado por muchos motivos. Uno de ellos es el ya famoso "¡que soy compañero, coño!" que profirió un desesperado policía nacional vestido de paisano mientras era golpeado por otros agentes uniformados. Que hay policías infiltrados entre los manifestantes no es un secreto. Ahora, sin embargo, los infiltrados son otros y no están entre los manifestantes, sino entre los periodistas gráficos. Su objetivo: provocar altercados, según algunos; contar lo que los medios de comunicación no cuentan, según otros.

Dicen que cualquiera es un periodista en potencia. Si se nos dan los medios adecuados, todos tenemos en nuestra mano contar al resto del mundo lo que está viendo y oyendo. Eso que antaño era una potestad casi exclusiva de la profesión periodística hoy día ha cambiado. El denominado periodismo ciudadano es ya una realidad que, pese a llevar años amenazando con cambiar el concepto de información, nos ha cogido con el pie cambiado a prácticamente todos.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
La tensión entre algunos manifestantes y la policía ha ido "in crescendo" en los últimos meses en ciudades como Madrid. En estas imágenes, policía y participantes en la manifestación "Asedia el Congreso" del pasado 25 de abril en Madrid.

En esa vorágine informativa ha surgido un nuevo problema: los manifestantes se confunden con los informadores y es complicado saber quién es quién. Pedir una acreditación de prensa no siempre vale ("no es un documento oficial ni estandarizado, cualquiera en su casa se puede hacer uno", reconoce un fotógrafo), por lo que los encontronazos entre los agentes policiales y los periodistas, especialmente los gráficos, están a la orden del día.

El chaleco blanco

Aunque este conflicto no es en absoluto nada nuevo, todas las alarmas se encendieron hace un par de semanas. Especialmente en Madrid, punto candente de la mayor parte de las concentraciones y manifestaciones que tienen lugar actualmente en España.

Por un lado, las noticias que aseguraban que la policía investigaría a lo que se dio en llamar "falsos fotógrafos" inquietaron a no pocos profesionales que cuestionan ese concepto. Por el otro, el aviso -más bien la advertencia- de las autoridades para que los fotógrafos se vistieran en manifestaciones y concentraciones con la identificación acordada por el Ministerio del Interior: el chaleco blanco.

Desde la ANIGP-TV, la principal asociación de informadores gráficos de España, explican que "hemos participado y participamos en una mesa de trabajo con el Ministerio del Interior y [portavoces] del gobierno en la que también hay representación de otras asociaciones profesionales y que está encaminada a establecer una acreditación tipo que permita a las fuerzas de seguridad del Estado reconocer a los profesionales. No sólo en las manifestaciones, sino también en cualquier situación de emergencia en la que éstas actúen".

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Varios periodistas gráficos apostados con el chaleco blanco oficial.

"Hasta el momento se ha conseguido que esta acreditación se concrete en un chaleco cuyo uso no es obligatorio y que desde esta misma asociación siempre se presentó como una herramienta más que el propio periodista decide cuándo usar y cuándo no", aclaran.

Czuko Williams es un fotógrafo "free lance" que trabaja sin este chaleco blanco: "Cuando uso uno es de los naranjas reflectantes, por una mera cuestión de señalización. Es mi modo de decirle a la gente 'por favor, dejadme trabajar, intento contar lo que ocurre, no estoy a favor ni en contra'", nos explica por e-mail.

"No está mal rotular TV o PRESS en el cristal de tu coche si estás en un conflicto. Es conveniente identificar tu chaleco antibalas con la palabra PRESS en una guerra y por ello tampoco está de más portar algún elemento que permita que se te identifique como medio de prensa. Pero de ahí a que este elemento identificativo deba ser exclusivamente el de una asociación o federación, me parece excesivo y un abuso", comenta cuando le preguntamos por el famoso chaleco.

Este distintivo es el fruto de las negociaciones entre la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión (ANIGP-TV) con la oficina del Ministerio del Interior, y contrariamente a lo esperado sus inicios no han sido en absoluto plácidos.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Entre la multitud agolpada en la madrileña Fuente de Neptuno, varios informadores gráficos con chaleco reflectante y sólo uno (en la parte inferior de la imagen) con el oficial.

"Para empezar, ha habido mucha confusión con el chaleco, quién puede tenerlo y quién no. En principio los no asociados a ANIGP-TV o FAPE nos quedamos fuera, pero parece que se está trabajando para que esto se arregle", nos explica un fotoperiodista madrileño. "Aunque cuando lo pedimos para la manifestación [del pasado jueves 25 de abril en Madrid] desde la ANIGP-TV casi parecía que nos hacían un favor y no paraban de repetir que teníamos que devolvérselo, que el chaleco es de los asociados."

Por otro lado, hasta ahora el uso del chaleco no ha estado exento de problemas. Muchos agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP, más conocidos como antidisturbios) desplegados en Madrid pero provenientes de fuera de la capital desconocían el significado del chaleco. QUESABESDE.COM pudo comprobar en la manifestación del 25-A que, aunque en efecto la respuesta policial al chaleco blanco fue muy positiva, había elementos de confusión, como el número del chaleco que no casaba con el del carné profesional o la petición de la credencial expedida por el Congreso de los Diputados.

Williams añade: "Con total sinceridad me parece un problema. Genera confusión, genera malestar y en muchas ocasiones no funciona. Además, plantea una muy seria duda referente al espacio democrático: ¿debe tratarse de forma diferente a un periodista que porta un distintivo que a otro?"

Falsos periodistas

Esa voluntariedad de uso del chaleco es, probablemente, otro de los problemas con los que fotoperiodistas y policías se encuentran. El chaleco blanco le identifica a uno como periodista profesional, pero la ausencia de él no implica que no lo sea, por lo que el interrogante de fondo sigue ahí: ¿hay fotoperiodistas que contribuyen a los altercados en las manifestaciones?

La ANIGP-TV afirma al respecto que "no tenemos conocimiento de que existan fotoperiodistas que se dediquen a la agitación en este tipo de manifestaciones. Lo que sí podemos decir es que a esta asociación le han expresado su preocupación algunos profesionales en el sentido de que en estas concentraciones y manifestaciones aparecen muchas personas que, amparadas detrás de una cámara y mezclados con los fotoperiodistas, aprovechan para hacer activismo, lo que perjudica claramente el desarrollo normal de la labor del fotoperiodista."

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Un fotógrafo se aproxima a los agentes policiales. Este individuo profirió insultos y tuvo una actitud provocativa con la policía durante los altercados del pasado 25 de abril en Madrid.

A pie de calle Williams explica: "Si me preguntas si tengo constancia o he visto a gente con cámara de fotos o de vídeo participando de forma activa en manifestaciones, te contestaría con un rotundo sí. Son personas que han decidido implicarse, participar y se han convertido en activistas. Yo no soy quién para juzgar si son o no fotoperiodistas. Desde mi modesto punto de vista, cuando cruzas la línea de la acción te conviertes en activista, que puede ser tan digno o más que ser fotoperiodista, pero dejas un poco de lado la imparcialidad."

Tal vez ésa sea la clave: la cámara como escudo. Más allá del deseo de no pocos manifestantes por documentar lo que sucede, muchos informadores gráficos se quejan de que ciertos fotógrafos utilizan la cámara para lograr acceder a zonas "calientes" con la excusa de ser periodistas para luego posicionarse y realizar actos contrarios a cualquier deontología periodística. En cualquier caso, desde la ANIGP-TV remarcan que "cualquier persona tiene derecho a hacer fotos o grabar vídeos en la calle como así lo establece el artículo 20 de nuestra Constitución".

Fuentes implicadas en esta polémica han asegurado que, en efecto, la policía tiene conocimiento de elementos radicales que utilizan la cámara como parte de un disfraz, del mismo modo que afirman tener localizados a diversos fotoperiodistas acreditados que "saltan a la comba con la línea que separa el periodismo del activismo".

Policías con chaleco

Desde el Sindicato Unificado de Policía (SUP) confirman esta comidilla, que hasta ahora no tenía más credibilidad que la de un rumor. José María Benito, portavoz de este sindicato, explica a este medio que en la manifestación "Asedia el Congreso" del pasado 25 de abril "se identificó a un fotógrafo con un chaleco y unas credenciales de periodista que resultaron ser falsas. Esta persona era un agitador que increpaba a la policía y fue propuesto para sanción". Benito explica también que "tenemos conocimiento de la falsificación de los chalecos blancos de periodista, aunque es cierto que las asociaciones nos están ayudando mucho denunciando a estas personas".

Preguntado acerca de lo que el SUP denomina "periodistas full" (periodistas falsos en el argot policial), Benito afirma que "no son fotógrafos con una cámara haciéndose el remolón, jugando al despiste; son personas que se identifican como periodistas y no lo son, gente que busca provocar para tener imágenes que puedan ser utilizadas fuera de contexto o simplemente personas que quieren provocar altercados y usar su aspecto de periodista para desaparecer en la multitud".

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Al fondo, un policía de paisano -según ha podido confirmar QUESABESDE.COM- viste un chaleco blanco que sin embargo no es el oficial.

¿Y la policía? En la última protesta en la Carrera de San Jerónimo diversos fotoperiodistas mostraron su malestar por el hecho de que al menos un miembro del Cuerpo Nacional de Policía utilizase un chaleco blanco no oficial para hacerse pasar por periodista. "Este policía debería haber denunciado la presencia de esos chalecos blancos no oficiales porque inducen a la confusión, y lejos de eso se lo pone para hacerse pasar por periodista", se queja un fotoperiodista. Una actitud sin duda poco ejemplar.

0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar