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Agenda fotográfica

Manipulación al servicio de la mentira

 
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ENE 2012
Eduardo Parra   |  Madrid

Aunque la prensa debería ser un ejemplo de veracidad y todo un muro contra la manipulación, el día a día del panorama periodístico actual demuestra que la tentación de manejar la realidad es a veces demasiado difícil de contener. La sala EFTI de Madrid recoge algunas pruebas de ello en la exposición "Fotografía sin verdad. El poder de la mentira". Sus autores, Diego Caballo Ardila y Daniel Caballo Méndez (padre e hijo) sacan a relucir algunos de los casos más famosos, llamativos y burdos de manipulación fotográfica en los medios.

Objetos que desaparecen, otros que se multiplican, personas que se mueven... Podríamos seguir así hasta el infinito (casos los hay muy variados), pero en la exposición "Fotografía sin verdad. El poder de la mentira" se ha parado la cuenta en 30. Bebiendo de los más de cien casos recogidos en un libro de título homónimo recientemente publicado, la muestra que acoge estos días la madrileña sala EFTI ofrece al visitante una treintena de casos de descarada manipulación fotográfica en publicaciones periodísticas. Un preocupante documento acerca de los hilos que mueven a veces la fotografía informativa.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

La colección reúne así imágenes tan famosas como la de un soldado soviético colocando una bandera al que -retoque posterior mediante- se le desposeyó del reloj que lucía en su muñeca. O casos más recientes como el adelgazamiento digital del presidente francés Nicolas Sarkozy durante una pequeña travesía en canoa. También destacan el poco afortunado "collage" de la felicitación navideña de la Casa Real de hace un par de años o la clonación totalmente chapucera de varios misiles durante unas pruebas armamentísticas en suelo iraní.

Arriba: clonación efectuada en una imagen del fatídico 11-S en Nueva York. Debajo: el encuentro entre Franco y Hitler en 1940 se saldó con varias fotos manipuladas, como ésta en la que el dictador español aparecía originalmente con los ojos cerrados y la boca abierta.

La fotografía en prensa siempre ha sido una poderosa arma en favor de la verdad, pero últimamente se ha convertido en un instrumento maleable en manos del poder. La exposición se queja de eso, remarcando cómo la manipulación totalmente aceptada en la fotografía comercial se está empezando a instaurar en la periodística, asomando especialmente la cabeza en las revistas del corazón, mucho más dadas a alterar la realidad que la prensa hasta ahora denominada "seria".

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

No es esta exposición una caza de brujas ni un ejercicio de señalar con el dedo, sino un trabajo de investigación y reflexión. Una reivindicación de la honestidad de los periódicos y los periodistas destinada a que la gente no pierda la fe en los medios de comunicación. "Decimos no a la censura y sí a la honestidad", afirma Diego Caballo Ardila, uno de los autores de esta particular recopilación.

Descarada eliminación del anillo de la que fuera ex ministra de Justicia francesa, Rachida Dati.

Aunque la exposición está centrada en la prensa, también recoge imágenes de organismos oficiales retocadas para dejar en mejor lugar al gobernante de turno o eliminar a incómodos compañeros de encuadre. Es el caso de la fotografía de Franco y Hitler en la localidad francesa de Hendaya, en la que el dictador español tenía originalmente los ojos cerrados. O los cambios de posición de George Bush (padre) y Margaret Thatcher para componer una imagen más acorde a los intereses estadounidenses.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

La exposición, abierta hasta el próximo 26 de febrero y de entrada gratuita, es la guinda del trabajo de investigación realizado por Diego Caballo Ardila y su hijo Daniel Caballo Méndez, ambos periodistas y profesores universitarios, plasmado en un libro que acaba de salir a la venta. La manipulación suele venir "por presiones del medio, que es algo político, ideológico o económico", sentencia Diego antes de concluir que cuando el fotógrafo retoca una imagen "suele ser por una cuestión estética".

El fotomontaje de la familia Real española cuya burda factura a nadie pasa desapercibida.

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