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FOTOGRAFíA PINHOLE DIGITAL

El placer de fotografiar sin lente

 
23
OCT 2008

La fotografía pinhole o estenopeica es aquélla que se realiza sin lentes, sólo con la ayuda de un pequeño agujero que suplanta al objetivo. En la era digital, lejos de ser una técnica olvidada en la época de las sales de plata, ha cobrado más vida que nunca y se ha afianzado como medio de expresión artística. Cualquiera que posea una réflex digital puede disfrutar de esta apasionante técnica.

No hablaremos en este artículo sobre Leonardo Da Vinci ni sobre los artistas del Renacimiento que usaron esta técnica para representar la perspectiva en sus obras pictóricas. Tampoco hablaremos sobre complejas fórmulas para calcular el diámetro del estenopo y la distancia focal.

Simplemente trataremos de rescatar una técnica -hay quien la considera una especialidad fotográfica- para pasarlo bien y descubrir una estética muy peculiar, propia de la fotografía sin objetivo.

La fotografía estenopeica
Los estudiantes de fotografía o aquellos lectores que hayan pasado por algún taller fotográfico en la era predigital, seguro que han tenido que construir su propia cámara estenopeica.

Grandes cajas -incluso habitaciones enteras- o pequeñas latas y cajas de cerillas han servido durante años para que los fotógrafos noveles y no tan noveles se pudieran expresar libremente. Pero, ¿dónde queda todo eso en la era digital?

Si nos paramos a pensar, no ha cambiado prácticamente nada, sólo el soporte. De hecho, con la era digital la fotografía estenopeica ha resurgido con fuerza como medio de expresión artística gracias a la posibilidad de controlar los resultados inmediatamente y la ventaja de manipular la imagen hasta conseguir los objetivos deseados.

Foto: Janot (Quesabesde)

Lo único necesario es disponer de una cámara réflex digital y un poquito de imaginación. Y remarcamos lo de réflex porque sólo es posible hacer fotografía pinhole digital cuando puede sustituirse el objetivo por un rudimentario y diminuto agujero por el que pasará la luz.

Por supuesto, también se pueden usar las técnicas tradicionales y después escanear los resultados para poder manipular la copia final. Incluso hay quien ha convertido un escáner plano en una gran cámara pinhole de barrido, pero nosotros vamos a tratar la técnica pinhole digital desde la captación con la cámara.

Los resultados que obtendremos no tendrán nada que ver con las imágenes nítidas a las que nos tienen acostumbrados las cámaras réflex digitales, más bien al contrario.

La estética de las imágenes estenopeicas es muy pictórica. Los mejores resultados se obtienen cuando se saturan los colores. Detalles técnicos: cámara Olympus E-300; sensibilidad de 100 ISO. | Foto: Javier Artiaga

Obtendremos imágenes con una estética pictórica, casi impresionistas, ligeramente desenfocadas y afectadas por un efecto "flou" muy característico. Por otro lado, no tendremos que preocuparnos por el foco, ya que la profundidad de campo con una cámara pinhole es de 0 a infinito.

Hay quien considera este tipo de fotografía adecuada para paisajes y también para desnudo. Y es que la estética especial que confiere el foco suavizado a la imagen convierte los sujetos y paisajes en algo etéreo y evocador.

La cámara pinhole digital
Pero, ¿cómo se construye una cámara estenopeica digital? Lo primero que necesitamos es la tapa del cuerpo réflex. Recomendamos no usar la misma que viene con la cámara: es mejor comprar otra igual o de segundas marcas con la bayoneta correspondiente a nuestra SLR, ya que tendremos que agujerearla.

Aquí cada maestrillo tiene su librillo. Lo habitual es efectuar un agujero en el centro de la tapa con un taladro de broca gruesa y después usar una lima para dejarlo con el diámetro deseado.

Una vez tenemos el orificio central debemos fabricar el estenopo, es decir, otro más pequeño por donde pasarán los haces de luz para formar la imagen en el sensor.

La lámina de latón es uno de los materiales más adecuados, ya que es lo bastante rígida como para practicar un agujero con precisión y lo suficientemente fina como para poder cortarla fácilmente con unas tijeras.

Foto: Javier Artiaga
Foto: Javier Artiaga
El estenopo -arriba- se convierte en una versión económica de una óptica de tipo "pancake" una vez montado en la Olympus E-410 -imagen inferior-, con la que se han realizado algunas de las tomas que ilustran este artículo.

La calidad de imagen que se obtenga será directamente proporcional a la precisión con que se realice el pequeño estenopo.

En este sentido, podemos intentar realizar el orificio nosotros mismos con agujas o brocas del menor diámetro que podamos encontrar (0,2 milímetros) o también se puede acudir a un relojero para que realice el trabajo, ya que disponen de brocas e instrumentos de precisión.

Si, por la razón que sea, nos queremos saltar este proceso o pretendemos conseguir la precisión y calidad máximas, podemos comprar "body caps" con estenopos realizados con láser y disponibles para la mayoría de las bayonetas del mercado (en Estados Unidos cuestan unos 45 dólares).

De todas maneras, uno de los aspectos más interesantes de la fotografía pinhole es hacerlo uno mismo para conseguir resultados únicos y originales.

Es importante que cuando se pegue la plaquita de latón a la tapa del cuerpo de la cámara el estenopo quede bien centrado. Otra de las consideraciones importantes es valorar la distancia focal, que funciona de forma similar a las ópticas convencionales.

Cuanto más alejado esté el estenopo del plano focal -en este caso del sensor-, más larga será la distancia focal.

En este aspecto, el tamaño del captor también es importante, ya que en una cámara full-frame la distancia focal que obtendremos será cercana o equivalente a los 50 milímetros -la distancia focal normal- de las cámaras de película.

Las imágenes en blanco y negro ofrecen una estética muy evocadora gracias al característico efecto "flou" de la fotografía pinhole. Detalles técnicos: cámara Olympus E-410; sensibilidad de 1600 ISO; velocidad de 1/20 de segundo. | Foto: Javier Artiaga

En los sensores de tipo APS-C o Cuatro Tercios, en cambio, la distancia focal será equivalente a un teleobjetivo corto.

Hay quien prefiere pegar la plaquita en la tapa de la cámara con cinta adhesiva, ya que de este modo puede cambiarse el estenopo siempre que se quiera o hacer modificaciones si el orificio no se ha realizado correctamente.

Otra opción es -dependiendo del tipo de tapa de cada marca- colocar la plaquita con el estenopo en la parte delantera o trasera.

En nuestro caso concreto, hemos situado la placa en la parte trasera porque el sensor de la cámara es de tipo Cuatro Tercios e interesaba ganar un poco de distancia focal angular.

Para evitar el espacio que queda entre el agujero realizado en la tapa de la cámara y la plaquita con el estenopo, colocamos -y este descubrimiento fue fruto de la casualidad- una tapita de las que viene en los chasis de protección de las películas negativas.

Y la verdad es que el conjunto quedó estanco a la luz y con un aspecto menos artesanal de lo que es habitual en este tipo de inventos caseros.

Consideraciones prácticas
Uno de los grandes inconvenientes a la hora de realizar fotografías pinhole con una cámara réflex digital es el polvo. Si las pequeñas motas que se sitúan en el sensor ya son un problema habitual en las cámaras réflex, cuando practicamos un agujero -aunque sea muy pequeño- delante del sensor éste se acentúa.

Hay dos formas de solucionarlo. La primera y definitiva es usar una cámara con sistema automático de limpieza del sensor.

Hasta hace poco tiempo, las únicas cámaras que ofrecían esta posibilidad eran las del sistema Cuatro Tercios (Olympus y Panasonic), pero ahora son cada día más las réflex de otras marcas que disponen de sistema de limpieza.

Esta imagen panorámica, realizada en Barcelona, se ha creado a partir de tres tomas que se han montado con el programa Autopano Pro. | Foto: Javier Artiaga

La otra opción es incorporar un filtro de protección UV delante de la tapa de la cámara. Como no hay ninguna tapa -al menos que nos conste- que tenga rosca para filtros, se tendrá que adherir con pegamento de forma definitiva. Otra de las desventajas de este sistema es que el filtro -según las condiciones de iluminación- puede provocar "flare" y otras aberraciones no deseadas.

Una de las bendiciones de usar cámaras digitales para realizar imágenes pinhole es que podemos reducir notablemente el tiempo de exposición aumentando la sensibilidad ISO.

En circunstancias normales, subir la sensibilidad por encima de los 400 u 800 ISO provoca -dependiendo de la cámara- ruido visible, pero en el caso de la fotografía pinhole el ruido es el menor de los problemas, por lo que podremos usar sensibilidades por encima de los 1600 ISO.

Esta característica hace que podamos liberar la fotografía estenopeica de su eterno compañero, el trípode. La mayoría de las imágenes que ilustran este artículo han sido realizadas a mano, algo impensable en la fotografía pinhole tradicional con soporte de sales de plata.

Fotografía tomada a mano alzada y compuesta con el visor réflex a plena luz del día. Detalles técnicos: cámara Olympus E-410; sensibilidad de 1600 ISO; velocidad de 1/60 de segundo. | Foto: Javier Artiaga

Si en soporte químico era necesario conocer el número f de nuestro estenopo con cifras superiores a los f250 e ir siempre realizando cálculos con el fotómetro de mano, en el caso de la pinhole digital podemos dejar el trabajo de medición a los avanzados fotómetros de la cámara. Incluso si la iluminación es suficientemente generosa, se puede componer la escena desde el propio visor réflex o desde la pantalla, en el caso de que nuestra cámara disponga de sistema de previsualización de imagen.

Pero insistimos: tiene que ser en exteriores, en un día soleado y afinando un poco la vista.

En cualquier caso, el consejo más importante para la realización de imágenes pinhole es el mismo que ofrecían los profesores de fotografía a sus alumnos: es necesario el famoso método de "prueba y error".

Eso sí, cuando se utilizaba soporte químico era necesario esperar al proceso de revelado, mientras que con la tecnología digital podemos controlar los resultados "in situ" y realizar las correcciones pertinentes si se requieren.

Retorno a las raíces
El proceso mismo de realizar fotografías pinhole -aunque sea con soporte digital- supone, de algún modo, un retorno a los orígenes de la fotografía en medio de todo este maremágnum de megapíxeles, chips y tecnología punta.

Si en la época de la sales de plata éste comenzaba con la construcción de la cámara, en la era digital lo hace con la fabricación del estenopo.

Para los verdaderos aficionados a la fotografía estenopeica, la toma empieza por tanto con la creación del propio pinhole para obtener resultados únicos e irrepetibles.

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