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OpiniónEnfoque diferencial

Reinventándose

 
10
MAR 2008

De acuerdo: es sólo una información que aún no ha recibido esa pátina de oficialidad definitiva, pero pone sobre la mesa una idea que a muchos nos ronda por la cabeza. Que se diga, se comente, se insinúe que Kodak podría -entrecomíllese esto con firmeza- lanzar una réflex de película a estas alturas es toda una apuesta por parte de la marca, aunque no sabemos aún a qué juego está jugando.

La fotografía química me recuerda a esas películas en las que el difunto tiene que capturar al asesino antes de ir al paraíso

Las especulaciones son eso, especulaciones, y normalmente no merecen más trascendencia. Pero en este caso son una excusa para divagar un poco sobre un formato que se niega a morir y evita reencontrase consigo mismo.

Si me permiten un nuevo ejercicio de comparaciones de esos que se me da tan bien meter en todas partes, la fotografía química me recuerda a esas películas de fantasmas en las que el difunto tiene que capturar a su asesino antes de ir al paraíso.

Hoy día el triunfo digital es tan incuestionable como que Chikilicuatre va a Eurovisión, y sin embargo muchos defensores de la película siguen plantando cara en una guerra de guerrillas, soñando con un futuro en el que la historia de David contra Goliat se repite, aunque en lugar de onda se utiliza un carrete. Eso no va a pasar. Lo saben, pero no lo dicen.

Si la fotografía química asumiera su paso a un segundo nivel las cosas podrían hacerse de otra manera

Dicen algunos que la fotografía química es una herramienta para aprender y que por eso no va a desaparecer. Discrepo: precisamente por su facilidad de uso y por los rápidos resultados que ofrece, la fotografía digital es la herramienta para aprender. Antaño no teníamos opción: era carrete o carrete. Ahora, que podemos elegir, no nos volvamos talibanes demonizando al "rival" sólo por querer ser los número uno.

Fotografía digital y fotografía química tienen su hueco, pero los tradicionales deben asumir que su lugar hoy día no está en la punta de la lanza, sino en un segundo plano. No son ya el joven ejecutivo que se va a la bolsa obstinado con comerse el mundo; son el viejo consejero que, en la sombra, sirve de cimiento a una empresa que quiere estar bien asentada.

Si la fotografía química asumiera su paso a un segundo nivel -o a un nivel paralelo, si se prefiere-, las cosas podrían hacerse de otra manera.

Producir nuevas cámaras SLR de rollo y películas para fotografía de moda es un absurdo

Producir nuevas cámaras SLR de rollo y películas profesionales para moda me parece un absurdo. Sin embargo, si alguien se pusiera a preparar películas de blanco y negro y cámaras manuales de bajo coste y buena calidad para todos esos románticos que de vez en cuando sacan su 50 milímetros a pasear, otro gallo cantaría.

No son pocas las veces que me encuentro con intrépidos cazadores de imágenes aparentemente no profesionales, pero muchos con gran talento, y casi todos llevan cámaras heredadas, prestadas o compradas de segunda mano, cargadas con películas de blanco y negro diseñadas hace diez -o más- años. Los más afortunados llevan alguna Leica de esas caras, muchas veces más por fardar que por fotografiar. Pero son los menos.

¿No tienen derecho esos fotógrafos a hacerse con "nuevas viejas" cámaras? ¿Y con '"nuevas viejas" películas? ¿No tiene más mercado -o al menos un mercado más estable- la fotografía social, de la calle, de "aficionado" que la fotografía de moda profesional?

Entre los usuarios de la película también hay jóvenes convencidos de que la fotografía es algo más que apuntar y disparar

Tal vez los números digan que no. Las grandes empresas no ven más allá de la cuenta de resultados, y da la sensación de que nadie se ha parado a pensar en ese mercado oculto que no compra cámaras ni películas simplemente porque no las hay.

Deberían darse una vuelta por las tiendas y webs de compraventa de material antiguo. Verían que no todos sus usuarios son ancianas personas nostálgicas del haluro, sino también jóvenes convencidos de que la fotografía es algo más que apuntar y disparar, algo más que vender cámaras, algo más que renovar el Photoshop cada dos años.

Fotografía es pintar con luz, independientemente del pincel y del lienzo que usemos.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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