© Fabio Bucciarelli (LaPresse)


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Fabio Bucciarelli: "La madrugada del 6 de abril un terremoto de 5,8 grados en la escala de Richter sacudió la región de Abruzzo, en el centro de Italia, de la que soy originario. Me encontraba en Turín, y decidí trasladarme ahí al día siguiente para documentar la tragedia humana que todavía hoy dura.
El epicentro tuvo lugar entre las poblaciones de Paganica y Onna, a escasos 5 kilómetros de L'Aquila, la capital de la región, que tiene casi 75.000 habitantes.
Al llegar allí te asola una sensación de destrucción total. He pasado algunos días durmiendo en los campamentos que Protección Civil ha montado para los damnificados. Al hablar con la gente percibes el miedo que han sufrido desde que en diciembre comenzaran los temblores. Eran muy pequeños y no causaron daños. Eran pequeños avisos, como si la tierra fuera cargando energía para sacudirla después de golpe.
Primero estuve en las ciudades grandes y después, en pequeños pueblos de 300 habitantes. Hay zonas en las que no te permiten entrar, y si lo consigues ha de ser acompañado de un bombero. En la foto que tomé en Onna, los bomberos estaban entrando en la casa de un señor mayor y le recuperaban algunos objetos. La casa vecina se había derrumbado y murieron algunas personas.
Te sientes fatal y compartes el sufrimiento con la gente. Incluso algunos días no he hecho fotografías para poder ayudar como un voluntario más. Pero tienes que documentar lo que ocurre, y estar detrás de la cámara me ayuda en cierto modo a filtrar esas emociones y seguir haciendo mi trabajo.
Este panorama se repetía en todas partes. En L'Aquila, un edificio que servía como residencia para estudiantes se derrumbó casi por completo porque los elementos de construcción no eran adecuados. Murieron una veintena de jóvenes, convirtiéndose ésta en una de las tragedias más significativas del fenómeno. Hasta la fecha, en toda la región se cuentan 301 fallecidos y miles de heridos.
Pero hay una cosa que contrasta con toda esta desolación, y es la fuerza y entereza de los habitantes de Abruzzo. Saben reponerse, y aunque será algo que no olvidarán nunca, saldrán adelante.
Mi objetivo ahora es hacer un reportaje sobre todo lo que ha ocurrido y la tragedia humana que se cierne sobre las más de 50.000 personas que se han quedado sin hogar.
Al llegar a la región contacté con la agencia italiana LaPresse, así que también he tenido que centrarme en cubrir funerales y visitas oficiales, como la de Berlusconi. Las imágenes que envío a diario entran en la línea y diferentes medios las van publicando. Hasta el momento, el diario La Repubblica ha publicado un par de fotografías mías en portada."
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez.
Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.
Más información acerca de esta noticia:
- Página personal de Fabio Bucciarelli
- Galería de fotos de Fabio Bucciarelli en Flickr
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