| Madrid.
Eduardo Parra.-
Cuatro centenares de piezas divididas en nueve secciones y obtenidas gracias a colecciones públicas y coleccionistas privados conforman la exposición sobre el surrealismo que desde mediados de junio puede visitarse en la Sala Recoletos de Madrid. 300 imágenes fijas, 100 documentos y 10 películas componen una visión única sobre el surrealismo y su incursión en el mundo del arte, desde su creación como tendencia hasta su consolidación como movimiento y su explotación como recurso publicitario.
"La acción colectiva", primera sección de la muestra, recoge la necesidad de los surrealistas de hacer primar lo colectivo sobre lo individual. La segunda sección lleva por título "Teatro de la sinrazón", y en ella se explica cómo la dramatización en la fotografía es un pilar básico para la estética del surrealismo. En "Lo real, lo fortuito, lo maravilloso" surrealistas como Eugène Atget utilizan la calle como su isla del tesoro particular, buscando en ella esos pequeños grandes detalles que el ojo común no alcanza a ver.
Encuentros inesperados
La siguiente sección, la cuarta, lleva por título "La tabla de montaje", y en ella se traza la forma en que se buscan encuentros inesperados -y muchas veces increíbles- entre objetos, sujetos y escenarios. Le sigue "El modelo interior", que busca hacer cierta la expresión "mirar con los ojos cerrados" en la fotografía surrealista. La sección sexta lleva por título "Pulsión escópica" y ofrece una explicación a la necesidad irremediable de los surrealistas de mirar un objeto que se desea.
© Brassaï


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© Paul Nougé


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La muestra sigue con "La escritura automática", donde se recoge la relación entre la acción no consciente y la espontánea, que origina un cierto automatismo en la fotografía surrealista. En "Anatomía de la imagen" se explica cómo los surrealistas crean un nuevo lenguaje formal alejado del lenguaje convencional, solarizando las imágenes, deformándolas o modificando sus tonos. La exposición concluye con la sección "Del buen uso del surrealismo", dedicada a la influencia que el surrealismo tiene en la moda y la publicidad.
© Man Ray


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Abierta hasta el próximo 12 de septiembre, la exposición es una ocasión única para comprobar lo acertado de la sentencia de Arthur Rimbaud apropósito del surrealismo: "Los surrealistas querían cambiar la vida, pero descubrieron que para eso primero había que cambiar la mirada".
Más información acerca de esta noticia:
- Página oficial de la Fundación Mapfre sobre la exposición
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