| Madrid.
Eduardo Parra.-
Puede que no nos suene el nombre del fotógrafo, pero muchos tenemos grabada en la retina la instantánea de Francisco Franco abrazado a Millán Astray cantando marchas legionarias. Su autor, Bartolomé Ros, ha sido el elegido por el Museo de Arte Contemporáneo para ocupar con sus fotos las paredes del Centro Cultural Conde Duque hasta el 26 de julio con la perfecta excusa de la celebración de PHotoEspaña.
© Bartolomé Ros


|
La muestra recogida en esta ocasión no es una simple exposición más, sino un claro ejemplo de cómo los pueblos evolucionan o no.
Mientras que las fotos de españoles nos resultan antiquísimas, las de la sociedad marroquí tomadas por Ros parecen sacadas de cualquier periódico de esta semana. Lo cotidiano para algunos cambia, pero para otros no.
Un fotógrafo precoz
Ros comenzó muy joven a hacer fotos, pero no buscó hacer ni fotoperiodismo ni reportaje, sino lo que la necesidad obligaba: negocio. De hecho, ya a los 14 años se ganaba un dinero vendiendo fotos a la salida de las corridas de toros, tomando, revelando y copiando las tomas. Todo en la misma tarde.
© Bartolomé Ros


|
Aunque el trabajo de Ros más conocido es el relacionado con el ejercito, las fotos que ahora pueden verse en PHotoEspaña van mucho mas allá.
Son 120 obras que reflejan la vida simple, que no sencilla, de la frontera española de África en la época de preguerra. Soldados limpiando o haciendo deporte, oficiales posando a la cámara y otros motivos militares se mezclan con el quehacer diario del zoco de Marruecos, los grandes transatlánticos del puerto y los retratos de la alta -y no tan alta- sociedad de la época.
© Bartolomé Ros


|
De la obra de Ros dicen que es de líneas puras, pulcra y formal. Características todas ellas no sólo importantes, sino imprescindibles para los fotógrafos documentales -especialmente los europeos- de principios de siglo. Gracias a su técnica refinada, Ros logró colocar su obra en diversas revistas y ocupar la corresponsalía gráfica del diario ABC en Ceuta.
Con poco más de veinte años, Ros se empezó a apartar de la primera línea fotográfica para fundar la empresa Casa Ros, embrión de lo que sería a partir de 1963 el laboratorio Ros Fotocolor, marca de referencia para miles de fotógrafos hasta su suspensión de pagos el pasado año.
Más información acerca de esta noticia:
- Página principal de PHotoEspaña
Si deseas suscribirte vía RSS a los artículos de esta serie, haz clic aquí

|