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Momentos de un viaje en tándem (parte I)  

16
JUL 2008

Desde febrero de 2005 hasta junio de 2008. 40 meses hemos pedaleado en tándem por la Península Ibérica y la costa atlántica sudamericana, desde Ushuaia hasta Caracas. He aquí una selección de fotografías a modo de resumen de nuestro recorrido inicial por España, Portugal, Argentina y Uruguay.

Partimos de Vitoria con una mezcla de sensaciones contradictorias. La energía y la ilusión por comenzar el viaje quedan un tanto empañados por el hecho de tener que despedirnos de familiares y amigos por una larga temporada.

Mikel y Rosa, dos buenos amigos donostiarras, nos ayudan a hacerla más fácil: durante el fin de semana, vamos acompañados desde Vitoria hasta Burgos por un centenar de amigos ciclistas en un ambiente muy especial:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

A partir de Burgos, continuamos solos hacia el sur. En el camino visitamos hermosos pueblos castellanos cargados de historia, como Lerma:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Estamos en pleno invierno y los días son fríos. Las calles madrileñas entre semana se encuentran bastante tranquilas:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Pedaleamos hacia el oeste entre bosques y pastos en los que pace tranquilamente el ganado. La sierra de Gredos se presenta nevada a un lado:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Cáceres nos asombra por lo hermoso y bien conservado de su casco antiguo. Aquí se asentaron primero los romanos (el nombre de la ciudad proviene del latino Norba Caeserin), después los musulmanes y más tarde los cristianos:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Cruzamos la frontera y entramos en Portugal por pequeñas carreteras sin arcén que nos muestran el que será uno de los mayores peligros que tendremos que afrontar durante el viaje, el tráfico:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

A orillas del río Tajo esperamos turno para coger el "ferry" que nos lleve a la capital portuguesa. Quienes se nos acercan observan con curiosidad el vehículo a pedales de 4 metros en el que viajamos:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

El centro de Lisboa muestra un aire tranquilo y uniforme debido a la reconstrucción que se llevó a cabo tras el terremoto de 1755:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

De la punta de Europa saltamos al extremo sur del continente americano, a Tierra del Fuego. El famoso canal de Beagle une el océano Atlántico con el Pacífico:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Ushuaia nació a finales del siglo XIX con el objetivo de ser una prisión aislada del mundo. En la actualidad, además de contar con una significativa industria desarrollada gracias a las ayudas del gobierno argentino, es un importante centro turístico y la base para los buques que se dirigen a la cercana Antártida:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Estas tierras, las más australes del planeta, guardan hermosos rincones poco visitados:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Tras los preparativos arrancamos en la única dirección posible, hacia el norte, y comenzamos a pedalear los 3.000 kilómetros que nos separan de Buenos Aires:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Está comenzando el invierno austral y el tiempo no es favorable. Nieva, llueve y hace mucho frío:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Y especialmente venta sin parar. El viento es el mayor protagonista climatológico de la Patagonia. En esta remota y enorme región esteparia en la que nos encontramos, apenas crece nada que no sea hierba:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

A pesar de que contamos con espacio ilimitado, la falta de protección contra el viento y la dureza del suelo hacen complicado acampar:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Aunque no está exactamente en nuestro camino (se encuentra más al oeste, cerca de la frontera con Chile), vale la pena dejar aparcado el tándem por unos días y trasladarnos hasta el Perito Moreno.

Esta maravilla de la naturaleza, un espectacular glaciar de 5 kilómetros de frente y 60 metros de altura, se va precipitando diariamente sin prisa pero sin pausa en el lago Argentino:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Continuamos el ascenso pedaleando junto a la costa del Atlántico:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Nos encontramos a poco más de 2.000 kilómetros de Buenos Aires. En los 1.000 que ya hemos pedaleado desde Ushuaia, las cosas han cambiado poco:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Nos vamos topando con cada vez más gente. Paramos a conversar con el enorme Guillermo, a quien encontramos levantando una interminable cerca junto a la carretera:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Llegamos a Comodoro Rivadavia, la primera ciudad de un tamaño considerable. Allí la gente de su centro vasco nos acoge tan cordialmente como si hubiésemos llegado a casa. Los encuentros con buena gente han sido una constante, y sin duda, lo mejor del viaje:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

En el mes de mayo la península de Valdés recibe las primeras ballenas francas australes de la temporada.

Llegan aquí para reproducirse, y con un poco de suerte se puede observar uno de estos enormes mamíferos marinos sacando la mayor parte de su cuerpo fuera del agua:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

La recta e interminable ruta 3 continúa subiendo paralela a la línea de costa argentina:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Miyuki aprovecha la parada para estirar los músculos de las piernas. El tándem queda en pie gracias a un sistema de patas con el que cuenta el remolque:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Paramos en un taller junto a la carretera para hacer el arreglo de una pieza. Miyuki observa el trabajo mientras acaricia al mimoso gato, que por si acaso no quita ojo a la cámara:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Por fin llegamos a Buenos Aires, una enorme y cosmopolita metrópoli de estilo netamente europeo:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Su expresión cultural más conocida es el tango. Un turista japonés lo intenta aprender en la calle con la ayuda de una veterana tanguera:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Comunión de colores. Otro símbolo del clásico Buenos Aires son las famosas casas pintadas de Caminito:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

La situación económica argentina no está boyante, y como de costumbre, son las clases desfavorecidas las que más lo sufren.

Esta mujer hace cola durante horas para obtener una beca semestral de 200 pesos (unos 50 euros en ese momento) para la educación de su hijo. Ese dinero es la mitad de lo que cuestan las zapatillas de marca del escaparate:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

La historia política argentina del siglo XX ha sido muy convulsa. En la imagen, una de las placas expuestas sobre la tumba de Eva Perón:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Su episodio más triste es el asesinato y desaparición de unas 30.000 personas por la dictadura castrense a finales de los años 70. Sus madres y abuelas todavía se concentran semanalmente en la plaza de Mayo para reclamar los cuerpos y pedir el castigo a los responsables:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Buenos Aires se extiende por el borde occidental del Río de la Plata. Desde la orilla opuesta, ya en territorio uruguayo, se puede ver algo raro en la costa atlántica americana: la puesta de sol sobre el agua. La silueta que se aprecia a lo lejos sobre el astro es el "ferry" que une los dos países:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Enfrente de Buenos Aires, al otro lado del Río de la Plata, se encuentra Colonia del Sacramento.

Fue fundada en 1860 y ha pasado por manos portuguesas, brasileñas y españolas antes de llegar a formar parte definitiva de Uruguay. En la actualidad, es una pequeña y atractiva ciudad colonial en la que sus numerosos coches antiguos están perfectamente ambientados:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Montevideo es la capital de la República Oriental del Uruguay y su principal puerto y centro comercial:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Su edificio más emblemático es el curioso palacio Salvo. Fue levantado en 1928, y con sus casi 100 metros repartidos entre 27 pisos, se mantuvo durante años como el edificio más alto de Sudamérica:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Frente a él y presidiendo la plaza de la Independencia se encuentra la estatua de José Gervasio Artigas, el mayor prócer uruguayo y uno de los principales luchadores por la independencia sudamericana:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Como en Argentina, incluso con más fuerza, aquí el mate es la costumbre nacional más arraigada. Es de lo más habitual encontrar por las calles de ciudades y pueblos a gente paseando tranquilamente con el termo bajo el brazo.

Como no podía ser de otra manera, estos taxistas aguardan a los clientes charlando y disfrutando de la popular infusión:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

El Río de la Plata ofrece a los montevideanos excelentes playas que aprovechan para distintas actividades:

Foto: Eneko Etxebarrieta / Miyuki Okabe

Los artículos de la serie "La vuelta al mundo en 3650 días" se publican, normalmente, el tercer miércoles de cada mes.

La travesía de Eneko y Miyuki nos brinda la posibilidad de conocer la diversidad cultural y las bellezas de nuestro planeta en esta serie de artículos y a través de su página web acercandoelmundo.com.

Su proyecto también tiene carácter humanitario. Colaboran con la ONU y UNICEF en la difusión de la Campaña del Milenio, en la cual también os invitamos a participar.

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