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Porfolio

Retratos a tres bandas

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Cabeza, manos y pies, juntos y a la vez por separado, componen los originales retratos de Emilio López

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AGO 2015

"La idea de este proyecto es sencilla: conoce a un extraño, haz tres fotos de diferentes partes de su cuerpo y luego crea una composición de una sola imagen, y como por arte de magia ese extraño deja de ser un desconocido." Esta es la idea motriz de "Stranger No More", una serie de retratos del español Emilio López que deconstruyen al sujeto fotografiado en tres partes para luego volver a componerlo ofreciendo una nueva y curiosa percepción del mismo.

Viajero empedernido, López concibió este proyecto en 2012 a a raíz de un sueño que tuvo durante una de sus temporadas de retiro en la costa del Pacífico mexicano. Un lugar que, en palabras del propio autor, "invita a perderse, a encontrarse de nuevo y a desarrollar la creatividad con total libertad".

Para el autor, detrás de cada retrato hay una historia que con una sola imagen puede quedar desdibujada o incompleta: "Tenía ganas de hacer una serie de fotos que hablaran por sí solas, con las que poder explicar quién era el retratado y qué estaba haciendo en ese momento."

"Conoce a un extraño, haz tres fotos de diferentes partes de su cuerpo y luego crea una sola imagen: como por arte de magia ese extraño deja de ser un desconocido"

López reconoce que eso mismo puede conseguirse con una sola imagen, pero explica que en el sueño que originó este proyecto vio algo parecido a un collage "como los que hacía en el colegio cuando era pequeño, recortando fotos de diferentes personas y creando composiciones con las diferentes partes".

"Este tipo de retratos me permiten abordar más fácilmente a la gente y entablar una conversación con las personas a las que quiero fotografiar", prosigue. "Suelo empezar con una foto de las manos, seguidamente les pido las de los pies, y así, una vez roto el hielo, puedo hacer la del rostro. Casi nadie entiende el concepto, y muchos me miran extrañados. Siempre les envío una copia a todos los retratados, bien sea en formato digital o impresa y por correo ordinario. Es una forma de agradecer su generosidad y su tiempo a aquellos que me dejan hacerles menos desconocidos."

Para este proyecto Emilio López utiliza la cámara que lleve encima en ese momento, aunque reconoce que la mayoría de las fotos están hechas con una réflex de Canon y el zoom de 16-35 milímetros, "uno de mis imprescindibles en la mochila". Sobre la técnica de aproximación a los sujetos, es tajante: "Una buena dosis de morro y una sonrisa."

Gran aficionado a la fotografía de viajes y surf, Emilio López cita al norteamericano Dustin Humphrey como uno de sus principales referentes fotográficos, así como a otros autores como Chris Burkard, Morgan Maassen o Scott Aichner. Aunque su lista de influencias no acaba ahí: "Me encantan la osadía y el arrojo de Bruce Gilden, la elegancia y sensibilidad de James Nachtwey, los blancos y negros del maestro Sebastiao Salgado, la manera de documentar de Cory Richards, y cómo no, los retratos de Steve McCurry, entre tantos otros."

Fotógrafo autodidacta, Emilio López ha publicado en medios internacionales, realiza trabajos para varios clientes y vende sus fotografías a gente de todo el mundo. A pesar de ello reconoce que no todos sus ingresos provienen de la fotografía, aunque asegura que cada vez está más cerca de conseguirlo.

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