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Con texto fotográfico

"Trabajábamos con protección propia de zonas en conflicto bélico" Eloy Alonso

 
Foto: Eloy Alonso
2
AGO 2012
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Probablemente sea uno de los fotógrafos de agencia más activos del norte de España. Pero esta definición no le haría justicia a Eloy Alonso. Las imágenes de este fotoperiodista avilesino de Reuters destilan la profesionalidad de alguien que lleva muchos años de oficio a sus espaldas, y las que obtuvo mientras cubría las recientes -y aún latentes- protestas de los mineros asturianos y leoneses han dado la vuelta al mundo.

Eloy Alonso

Al trabajar para una agencia internacional de noticias como Reuters la cobertura gráfica de las protestas de los mineros y los enfrentamientos que se han producido es pura y dura información del instante. El enfoque siempre es el mismo: ser testigo y fotografiar en la medida de lo posible lo que ocurre alrededor en momentos de tensión y lucha.

Normalmente íbamos a los sitios donde en días anteriores se rumoreaba que podía haber cortes de carretera y concentraciones de mineros que se quedaban a defender las barricadas. Son escenarios ya conocidos. Un día hay más lío en una cuenca, otro día en otra. A veces íbamos a León porque la página de la DGT [Dirección General de Tráfico] indicaba que se estaba produciendo un corte de tráfico por manifestación en alguna carretera.

La mañana del 15 de junio hubo enfrentamientos en El Entrego, un pueblo de la cuenca minera del Nalón, en Asturias. Tras más de una hora de refriegas, los mineros que defendían una barricada y los antidisturbios de la Policía Nacional casi llegaron al cuerpo a cuerpo. Incluso se lanzaron todo tipo de material a menos de 50 metros. Al final, los mineros corrieron a refugiarse en las instalaciones de un pozo minero y nosotros [los periodistas], que corríamos junto a ellos, nos topamos con la lanzadera de cohetes que intentaba evitar la entrada de más policías por la puerta principal del pozo.

Hoy las cámaras digitales nos permiten hacer ráfagas y mediciones de luz impensables hace unos años, cosa que ayuda mucho a fotografiar en estas situaciones. Yo, como soy de gatillo fácil, tiro mucho y luego es un trabajo editar.

Era la primera vez en años que trabajábamos con elementos de protección propios de zonas en conflicto bélico, ya que algunos días los enfrentamientos fueron muy violentos. Nos veíamos obligados a trabajar con casco, máscara antigás y gafas de protección para los ojos. Varios compañeros resultaron heridos por pelotas de goma y hubo intoxicaciones y vómitos por inhalaciones de gas lacrimógeno. Yo recibí una pedrada en un brazo y una fuerte contusión nasal producida por un 'choque' contra el escudo de un guardia civil en Ciñera, León, donde los enfrentamientos fueron muy duros.

También se volvió imprescindible el chaleco reflectante, aunque son terriblemente incómodos para trabajar y al ser tan llamativos estropean muchas fotos. Pero cuando empiezan las carreras todo esto sirve de muy poco si estás demasiado en el medio, pues nunca sabes dónde está ese punto medio y al final cada uno hace lo que puede, lo que debe o lo que le dejan.

Según a qué lado de la barricada te colocabas te llegaban cohetes lanzados por los mineros, además de piedras y tornillería variada: bolas de acero, tuercas, tornillos, canicas... Del otro lado, pelotas de goma, botes de humo y gas, además de algún que otro porrazo, eran el pan de cada día si estabas muy encima.

Aun así nos solían respetar bastante, aunque más los mineros. La policía hace su trabajo y a veces nos mete en el mismo saco. No sé si siempre de manera accidental; prefiero creer que sí. A veces se hace muy difícil para todo el mundo, incluso para ellos, pero son profesionales y se supone que saben manejar estas situaciones.

Siempre se tiene miedo, que es lo mejor que se puede tener, pero hay que controlarlo un poquito y saber que tu misión allí es fotografiar lo que pasa e intentar hacerlo lo mejor posible.

La situación sigue muy enconada y no ha habido un acercamiento que vislumbre la luz al final del túnel. Nunca mejor dicho. Esta gente, igual que mucha otra en toda Europa, no tiene más remedio que salir a la calle para defender sus derechos y el futuro de sus hijos. Los bancos y los mercados no están por la labor del Estado del Bienestar, y la miseria, el desempleo y la falta de futuro se pueden palpar. Y en Asturias más por toda su tradición industrial y minera del carbón y el acero.

Los mineros siempre han sido un referente sindical y un colectivo muy combativo en sus reivindicaciones sociales y laborales a lo largo de nuestra más reciente historia. En muchas cosas son un ejemplo para el resto de la clase trabajadora. A mí también me dan de comer. Yo apoyo a los mineros de Asturias y León.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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