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OpiniónEnfoque diferencial

¡Elecciones!

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23
MAR 2015

Hoy que es día de resaca electoral en Andalucía es un momento óptimo para soltar metáforas relacionadas con las urnas. La teoría del caldo y las dos tazas siempre ha demostrado ser una fórmula ganadora cuando necesitas llamar la atención (luego ya me quejaré cuando me lluevan las collejas).

Con las excusas pedidas preventivamente, lo que toca hoy -que diría el político de turno- es analizar los resultados para -no está muy claro cómo- hacer de todos los candidatos un ganador. Al igual que ocurre con los premios fotográficos donde todo el mundo pilla aunque sea en categorías donde solo hay un candidato posible, en unas elecciones todos ganan (pese a que en estas andaluzas algunos lo van a tener difícil para disimular su sonoro fracaso). No es la fotografía tan distinta de la política. Los paralelismos están ahí, y solo tenemos que escarbar un poco para sospechar si ambos mundos no salieron del mismo tubo de ensayo.

Si los excesos verbales en fotografía ya son cómicos sin que haya un puesto en la Moncloa en juego, cómo serían si las marcas tuvieran que pegarse por un escaño

Y es que, queramos o no, las cosas se repiten en todos los campos como si fueran ondas en un estanque. Hay analistas que aseguran que los próximos gobernantes lo serán no por sus méritos sino por los errores de los que pierden. Si a esos errores los llamamos Nikon D600 (la cámara de las manchas) o EOS M (el tarde y mal hecho cámara), ya tenemos nuestro primer paralelismo. Uno de muchos.

Una de mis comparaciones favoritas entre la vida política y la fotografía es el bipartidismo y su futuro. Si hoy hubiera elecciones fotográficas también había bipartidismo. Nikon y Canon llevan años quedándose con la mayor parte del pastel, pero su hegemonía pende de un hilo con Sony y otras compañías metiendo baza y prometiendo una revolución más allá del ya manido espejo. No dirán que eso de ganarse el favor del público con nuevas fórmulas no lo hemos visto en campaña… ¡Populistas!

¿Y qué me dicen del “y tú más” con que tanto se despachan en los partidos políticos? No es raro ver en los telediarios al militante que defiende al corrupto con un excelente repertorio de exabruptos sacado del manual del ytumasismo.

En fotografía también los tenemos. No hay más que asegurar que una Fuji es fea -por decir algo- para que sus defensores acusen a Canon de vender muy caras sus cámaras y estos carguen contra Nikon porque las gomas de sus réflex se despegan y estos a su vez declaren solemnemente que mejor eso que tener una gama limitada de objetivos. Y así hasta el infinito. Cualquier cosa menos reconocer que los nuestros, a veces, también meten la pata.

¿Y los excesos? Pues claro que tenemos excesos en ambos mundos. Obras faraónicas, carreteras a ninguna parte o aeropuertos sin aviones son el pan nuestro de cada día en el terreno político.

En fotografía tenemos cámaras retro que nadie ha pedido a precios que pocos pueden pagar (tan bonitas como la Nikon Df, eso sí) y resoluciones tan espectaculares (digan Canon EOS 5DS) que junto a la cámara es obligatorio comprarse un completo kit formado por ópticas nuevas, ordenador y un paquete de acciones de Seagate. Son cosas de la fotogralítica: productos de dudosa necesidad que solo sirven para jactarse de haberlo hecho aunque luego las cuentas de resultados no cuadren. Lo importante es poder hacerse -y nunca mejor dicho- la foto.

Y por descontado no pueden faltar las no rectificaciones. Los políticos en eso son unos expertos, diciendo una cosa por la mañana y otra diametralmente distinta por la tarde, pero tratando de convencernos de que no han cambiado de criterio y que somos nosotros los que no les entendemos. En fotografía tal vez el ejemplo más claro es el de Nikon y su lema oficioso “DX forever”, pero no menos sonrojantes son los juramentos antipantalla táctil que nos hicieron desde Canon allá por 2008. Lo de las promesas en campaña no es, ni de lejos, patrimonio exclusivo de sus señorías.

Acabamos de salir de la primera campaña electoral en España del año y los programadores ya tienen material de sobra para llenar zappings de aquí a 2020. Y aún nos quedan tres comicios más. Ojalá hubiera elecciones fotográficas también. Si los excesos verbales en fotografía ya son cómicos sin que haya un puesto en la Moncloa en juego, cómo serían si las marcas tuvieran que pegarse por un escaño. ¿Habría una cámara con coleta?

La columna de opinión "Enfoque diferencial" aparece publicada normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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